
A partir de ahí Stephen Frears empieza a hilvanar su particular biopic sobre la reina de Inglaterra. Abordar un proyecto así no es moco de pavo, porque se trata de un personaje muy influyente, y lo más delicado, aún vivo. Pero hacerlo de una de las etapas más complicadas de la vida de la monarca, de las que todos guardamos un reciente recuerdo en la memoria, y con la templanza con la que lo ha hecho el director británico, da para quitarse el sombrero la verdad.
Yo hace tiempo que me moría de ganas de comprobar cuan merecido había sido el Oscar a la Mejor Actriz Principal de este año, porque la intérprete inglesa no sólo borda la similitud física (la caracterización es sin duda alguna impecable), sino también la actitud, y eso sí es de admirar, así que en cuanto la vi disponible en el videoclub no dudé ni una milésima de segundo en pillarla al vuelo, dado que me había sido imposible su visionado en las salas de cine.
Y la verdad es que no me decepcionó ni un ápice porque THE QUEEN es un film realmente brillante. Con tintes de cine documental (las imágenes reales sirven de apoyo a la historia pero no se abusa de ellas), y bordado de un guión inteligente y sútil, este trabajo de Frears no pierde tampoco punto en insertar algún que otro toque de fino humor, y también por que no, la historia lo requiere, algúna que otra pizca de drama, sin dejar de perder la esencia real de lo que es: pura ficción y no una narración de los hecho reales, no hay que olvidarlo. Todo ello se adereza de unas interpretaciones brillantes, indiscutible la de la protagonista, pero también muy logradas las de Michael Sheen, como Tony Blair (qué simpático me cayó en la película lo confieso), y la de Alex Jennings, como Príncipe Carlos, que curiosamente no se parece físicamente al personaje real pero cuyo saber hacer escénico consigue que realmente nos olvidemos de esa nimiedad al instante. Así pues con la suma de todos estos elementos se obtiene una película que habla sin prejuicios, pero con mucho esmero y cuidado al mismo tiempo, de cómo transcurrieron en la vida de la reina Isabel II, los días que sucedieron tras la muerte de su ex-nuera, la Princesa Diana de Gales, unos días muy difíciles, demasiado incluso para una reina experimentada como ella. Una soberana de la que el director británico nos muestra su cara más humana, una reina que al fin y al cabo no deja de debatirse internamente, del mismo modo que haríamos cualquiera de nosotros en su situación, acerca de cómo actuar ante una situación sobre la cual, bien lo destacan en repetidas ocasiones a lo largo del metraje, no había precedente alguno, y sobre la cual había infinidad de sentimientos encontrados francamente complicados de resolver. Una mujer de carne y hueso también de la cual me costará muchísimo tiempo dejar de imaginar en la piel de Helen Mirren, de la reina "Mirren".
Comentarios
Aunque si se hiciera la biografía de nuestro JuanCar igual me apuntaba, más que nada porque sería una mezcla explosiva de terror y comedia surrealista. Y eso mola.
Salud, y helen mirren???
Juan: Buff no te creas que no soy yo muy monárquica que digamos, pero bueno sólo por ver a Helen Mirren en ese papelón ya vale la pena... Por cierto hablando de JuanCa, deberías ver la imitación que hacen de él en POLONIA un programa de TV3 divertidísimo, te encantaria, a ver si cuelgo algún vídeo del youtube en mi blog y te lo muestro. Besotes!!