Sólo salir de casa y desde el parque que tengo enfrente mismo la vista de las rugientes aguas era increíble. Visualmente parecía que el nivel del río estuviera a la misma altura que el propio césped.

Seguí avanzando y observé como el embarcadero que hay al final del parque estaba completamente anegado, hasta las escaleras de acceso al mismo estaban prácticamente inundadas.
El medidor hablaba por si sólo casi 6 metros de profundidad, mucho para lo que estamos acostumbrados.
Pero lo más increíble eran las vistas del río casi llegando a la zona centro, una siempre lo ve tan bajo, tan tristón, con aquellas enormes playas rodeándolo, cuando se supone que está ante el más caudaloso de España, y ahora qué gozo poder observar el agua casi rebasando las barandillas, es cierto que daba miedo, y más viendo como se ha desbordado ya en tantos y tantos sitios de Navarra, Aragón y también Cataluña, pero supongo que los efectos medioambientales positivos que el arrastre del agua ha traído van a ser los que en el balance final nos digan lo buena y sana que ha sido esta riada para nuesetro estimado río. De momento parece ser que este año nos hemos librado de muchas de las molestas plagas que acechaban al Ebro estos últimos veranos (mejillón zebra, mosca negra, etc.).
Y ya desde el mismo centro la estampa era alucinante también, el "Pont de l'Estat" y la "Esglesia del Roser" de fondo eran un marco ideal para la avenida del Ebro.
De vuelta a casa no pude evitar captar con mi cámara la arboleda que siempre atenta vigila el curso del río y que ahora andaba anegada también por las turbias aguas. Mientras los habitantes de esta ciudad seguían atentos a los movimientos del Ebro rezando para que esta vez al menos se libraran de sus desbordantes aguas.

Comentarios
Maravilloso. A mi la noticia del esceso de agua me preocupó un poco en un principio, pero creo, como tú bien dices, que va a ser mas beneficioso que perjudicial!
Un beso.
Pd: Preciosas fotos!
Gluuuuuup
Besitosss
Besotes a los seis!!!
un beso