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Mostrando entradas de noviembre, 2014

Decepción.

Ya hace seis meses que mi socio se quedó en paro y hoy ha tenido su primera entrevista de trabajo. Seis meses y una entrevista. Mi chico es una persona con amplia experiencia, responsable, formado y en formación constante. Su valía indiscutible. Y seis meses ha estado sin una entrevista mísera. Es de locos.

Hoy la verdad es que estaba contenta. No quería poner las expectativas altas pero era inevitable sentirme bien con la posibilidad de que contrataran a mi chico. Tenía nervios, he dormido mal y las cosquillas en mi estómago no paraban de revolverlo.

Cuando me ha enviado un whatsapp el corazón me ha dado un vuelco. Había malas noticias. La entrevista no ha tenido el resultado esperado. El trabajo no era estrictamente de lo suyo pero era algo que podía hacer bien y para lo que está preparado. Pero no ha habido suerte. El gerente de la empresa ha decidido cubrir el puesto internamente con otra persona que desempeñará los dos roles y ya no hace falta nadie para esa vacante. Siga buscand…

La historia de mi vida.

Cuando era chiquita y me pasaba horas y horas leyendo libros, porque siempre me encantó leer, me imaginaba siendo escritora de historias interesantes que gustaran mucho y que triunfaran en todo el mundo. A lo Agatha Christie, ahí es nada. Me imaginaba con mi máquina de escribir Olivetti, dato que denota una edad, escribiendo de madrugada con un café en la mano y el pelo revuelto en un ático cutre de París. 
Así me vi durante un tiempo y por temporadas, ya que en otros momentos soñaba con ser una atribulada científica encerrada en un laboratorio tratando de inventar una máquina del tiempo, o a veces simplemente me veía como fotógrafa viajando por el mundo. 
Al final estudié economía y mi vida no tiene nada que ver con todo lo que soñaba de pequeña. Y es que por mucho que me empeñara lo mío eran los números y las letras, aún considerando que saqué siempre excelentes notas en las asignaturas de esta rama, no fluían de mí con la sencillez y gracia que deseaba.
Con 30 años abrí mi blog y n…