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Mostrando las entradas etiquetadas como Personal.

Después del parón.

Llevo tiempo deseando volver a escribir. Es una necesidad vital para mí. Como comer, respirar, amar,.. Este tiempo de parón ha sido relativo. No he parado de trabajar, criar a mis hijos, involucrarme en nuevos proyectos, vivir, aprender, crecer como persona. Arual ya casi no existe, sólo es mi alter ego bloggero, pero mi blog estaba en pausa, y ahora mi necesidad de seguir escribiendo me plantea un dilema. Hacerlo como Arual o con mi verdadero nombre, ese es el dilema. Salir del armario bloggero o quedarme dentro. Ahí está la disquisición. Sé que en parte sería bueno salir porque gracias a mis perfiles públicos en redes sociales el blog lo leería mucha más gente. Pero por otro lado tengo la sensación de que me desnudaría demasiado. Y no quiero. No puedo. No soy lo suficientemente valiente. Mientras decido qué hacer sigo en mi anonimato. Y pienso en que muchas cosas no han cambiado tampoco. Sigo siendo madre de dos hijos, uno de casi 9 años y otro de 4 años cumplidos. Sigo siend...

Nuevas etapas!

Desde el 16 de septiembre, día en el que publiqué mi último post por estos lares, han pasado un montón de cosas bonitas en mi vida y tenía que acercarme a contarlas. Justo el día anterior a mi posteo, el 15 de septiembre, mi socio había conseguido trabajo tras estar más de un año en paro pero aún estábamos sin acabar de creernos la buena nueva de ahí que me costó contarlo y hacerlo público, por miedo a que fuera todo un sueño, demasiado dulce, y me despertase de golpe. El 31 de octubre también se produjo otro acontecimiento maravilloso en mi familia, mi hermana se casó, y fue la boda más bonita a la que he asistido jamás. Y ya no sólo porque fuera la boda de mi hermana, mi niña bonita, sino porque realmente estuvo organizada al detalle y cada momento, cada nota musical, cada gesto y cada palabra emitió pura magia. En todo este tiempo marcado por las buenas nuevas también he de reconocer que mi vida ha cambiado y es que el tener al socio en casa era un ventaja porque tenía ayuda c...

Arriba, muy arriba, en el monte Sinaí.

El domingo viendo con mi hijo Los Diez Mandamientos en la televisión (sí el niño está interesado en todo lo que tenga egipcios por el medio ya que es el proyecto que trabaja en clase, así que la vimos juntos) me percaté de la difícil tarea que acometió Moisés al liberar a su pueblo de los egipcios y llevarlos a la tierra prometida. No quiero hablar de religión, relajaos, sólo de la historia, y de lo sólo que estuvo en muchos momentos, pero como su liderazgo, y una "ayudita" de su Dios, le llevaron a finalizar su misión con éxito. Esa soledad y su convicción me admira y me hace reflexionar, porque justo esta semana cuando me miro en mi propio espejo, veo que yo también me estoy sintiendo muy sola en una faceta de mi vida, y aunque trato de buscar en mi capacidad de superación, un modo de salir de este punto que me tiene bloqueada, no logro el éxito de momento. Y me refiero al trabajo, sí, tengo un reto por delante complicado y creí, me creí más bien, tener apoyos en ese re...

El año del único propósito.

Trabajo, Navidades, más trabajo, mil excusas para volver a tener abandonado mi blog... Pobrete siempre lo paga él! Pero bueno ya estamos finiquitando el enero de este 2015 que he intentado empezar lo más positiva posible. Si algo estoy aprendiendo ahora que merodeo los cuarenta es a ver el lado bueno de las cosas sí o sí, sin elección, porque si no estoy bien conmigo misma nadie lo va a hacer por mí. Así que mi propósito para este 2015 no es otro que justo éste. Ni me he puesto a dieta, como ha hecho todo hijo de vecino, aunque debería supongo, jeje, ni he empezado a ser una maravilla de runner, ni me he propuesto aprender chino, nada, simplemente sonreír y ser positiva, estar bien con los míos, y sé que si adopto esta posición me irá mejor en cada una de las facetas de mi vida, seguro! Tengo un marido maravilloso que aunque está pasando una época dura por culpa de la falta de trabajo sigue siendo igual de maravilloso. Tengo un par de hijos por los que babeo cada día y por los qu...

Decepción.

Ya hace seis meses que mi socio se quedó en paro y hoy ha tenido su primera entrevista de trabajo. Seis meses y una entrevista. Mi chico es una persona con amplia experiencia, responsable, formado y en formación constante. Su valía indiscutible. Y seis meses ha estado sin una entrevista mísera. Es de locos. Hoy la verdad es que estaba contenta. No quería poner las expectativas altas pero era inevitable sentirme bien con la posibilidad de que contrataran a mi chico. Tenía nervios, he dormido mal y las cosquillas en mi estómago no paraban de revolverlo. Cuando me ha enviado un whatsapp el corazón me ha dado un vuelco. Había malas noticias. La entrevista no ha tenido el resultado esperado. El trabajo no era estrictamente de lo suyo pero era algo que podía hacer bien y para lo que está preparado. Pero no ha habido suerte. El gerente de la empresa ha decidido cubrir el puesto internamente con otra persona que desempeñará los dos roles y ya no hace falta nadie para esa vacante. Siga busc...

La historia de mi vida.

Cuando era chiquita y me pasaba horas y horas leyendo libros, porque siempre me encantó leer, me imaginaba siendo escritora de historias interesantes que gustaran mucho y que triunfaran en todo el mundo. A lo Agatha Christie, ahí es nada. Me imaginaba con mi máquina de escribir Olivetti, dato que denota una edad, escribiendo de madrugada con un café en la mano y el pelo revuelto en un ático cutre de París.  Así me vi durante un tiempo y por temporadas, ya que en otros momentos soñaba con ser una atribulada científica encerrada en un laboratorio tratando de inventar una máquina del tiempo, o a veces simplemente me veía como fotógrafa viajando por el mundo.  Al final estudié economía y mi vida no tiene nada que ver con todo lo que soñaba de pequeña. Y es que por mucho que me empeñara lo mío eran los números y las letras, aún considerando que saqué siempre excelentes notas en las asignaturas de esta rama, no fluían de mí con la sencillez y gracia que deseaba. Con 30 añ...

Para no frivolizar...

Últimamente en mi entorno muchas de las personas que me rodean están flirteando i/o frivolizando con el tema de tener un amante. Hace unos días un estúpido artículo de llamemos "prensa" decía que un "estudio" afirmaba que las mujeres a partir de los 35 se buscan un amante para tener sexo salvaje. Ni que decir que me parece que el artículo es tonto y el estudio una memez, y no tiene ningún fundamento, probablemente está escrito por algún madurito solitario con ganas de mambo. La verdad es que nunca he profundizado mucho con el tema de las infidelidades, desde joven las vi como algo ajeno a mí, pero también que últimamente intento empatizar un poco con la persona que la comete y ponerme en su piel. Me resulta complejo pero lo hago. La otra parte está claro que la podemos vivir o estar viviendo cualquiera. Esperemos que no. Imagino que si una persona no es feliz en su matrimonio o con su pareja es fácil justificar un hecho así, pero yo siempre pienso que es mej...

En busca de mi femineidad perdida...

He de confesar que nunca he sido presumida. No me gusta maquillarme, de hecho cuando lo hago me veo rara, ni ir a la peluquería, me tiño desde que tengo canas y sólo por esa razón, no sé para que sirve una esteticiene, no he pisado un gimnasio en mi vida, de cremas no tengo ni idea, la única con la que estoy familiarizada es el protector solar, jamás he hecho dieta, y para colmo tengo una suegra que no para de recordarme lo desastrosa, en este sentido, que soy y un marido al que le chifla cuidarse y que tiene más espacio en potingues varios en casa ocupado que yo. Además soy madre de dos niños con lo que la si había algún atisbo femenino en mí en los últimos años se ha borrado de un plumazo gracias a la compañía de mis dos machotes que son muy brutos pero que me encantan así. Para mi suerte he heredado la buena piel de mi abuela que con casi 89 años tiene poquísimas arrugas, no he fumado y el alcohol no me gusta mucho, algo que ha beneficiado sin duda mi aspecto, y tengo un estómago ...

La cuesta de septiembre.

El septiembre da para tocar mil temas, pasan tantas cosas en septiembre, todo pasa en septiembre. Vamos para mí la verdadera cuesta es la de septiembre: nuevo curso escolar, mucho curro y marrones en la oficina y muchos gastos. Si el año natural pasara a ser el curso escolar no lo vería ni raro ni nada, la verdad. Este año la vuelta está siendo especialmente complicada, mi mayor ha empezado primaria muy revolucionado y asalvajado, no entiendo donde está mi dócil y adorable niño de ojos verdes, pero bueno, y mi peque lleva mal la vuelta a la guardería, llora y llora cada mañana, como si lo dejaras en el matadero y yo me voy con el corazón encogido a trabajar y con ganas de llorar hasta quedarme seca. La verdad es que podría quedarse en casa, mi socio sigue sin trabajo y podría cuidarlo, pero aprovechando el paro este año se ha matriculado de más asignaturas en la facultad, a ver si así avanza y se saca pronto el título. Así que el pobre necesita un ratito para estudiar porque con el...

Nuestro verano.

Definitivamente y aunque los termómetros traten de demostrar todo lo contrario la verdad es que este verano de 2014 ya empieza a tocar su fin. Ha sido un verano distinto a los demás por una simple y llana razón, mi socio al estar en paro ha estado en casa con los niños, y por ende, más tiempo conmigo. Estar en esta situación no es fácil, no os voy a engañar, y más si pensamos que pasan los meses y no se atisba ni una oferta de trabajo. Pero como yo soy de las que trato de ver el lado bueno de las cosas siempre he de reconocer que este verano ha sido maravilloso. Hemos hecho esas cosas que aunque en la vida de otras familias es normal nosotros nunca podíamos hacer. El horario y las vacaciones de mi socio en su trabajo anterior eran de locos. Jornadas largas, y fiestas las rojas del calendario sólo. Así que la conciliación familiar y laboral me la chupaba entera yo. No había paseos en bici al atardecer, o un chapuzón rápido en la piscina a media tarde, ni opción de disfrutar como...

La "nada".

Lo del cansancio del jueves al final resultó ser algo más, un virus, o algo parecido, porque tan fatal andaba yo, tan moribunda, que acabé con fiebre aquella misma noche y sin moverme de la cama al día siguiente ni para ir a currar. Un desastre. No sé si el detonante fue dormir poco por las malas noches que me da el peque, descansar menos por el calor que ha llegado ufano estos últimos días, o el stress por mi nuevo puesto de responsabilidad en el curro, no sé, pero la cosa es que estuve 24 horas bien jodidilla. Pero como soy madre, y las madres no podemos estar enfermas, he de decir que aquí el único que se preocupó por mi persona, a parte de mi jefe, que bufó un whatsapp a primera hora de la mañana al decirle que no iba a la oficina, fue mi hijo mayor, que me dio besitos y arrumacos y lo noté con evidente cara de preocupación. Si es que cuando digo que mi tesoro es un primor, lo es y punto. El resto del universo, entre los que incluyo con pena en mi corazón a mi madre y a mi ma...

El azote del chiringuito.

Que odio el calor no puede ser algo desconocido para quien por aquí alguna vez se haya dejado caer y haya leído algún que otro post mío. Lo repito cada verano, por aquí, y cada vez que alguien por estas fechas me comenta una de esas frases hechas para pasar el rato y que versa sobre metereología en el ascensor. Soy un bicho raro, lo acepto, a todo el mundo le gusta el verano, el calor y pasar los días en la playa. A mí me gustan el invierno, el frío y las bufandas. Soy así. De hecho como odio el verano noto que con el calor que empieza a hacer estoy de más malhumor de lo habitual. Hay otros factores que alteran mi producto, claro está. Pero el calor digamos que es un acelerador del proceso. Por ejemplo si me va a venir la regla y tengo las hormonas alteradas con el calor mi mal humor se pone más malo si cabe. No sé si me he explicado. En casa con los peques y el socio me pasa igual, en lugar de estar feliz como está todo el mundo disfrutando del momento y del sol, y de las terr...

Huele a verano.

Junio ha pasado en un suspiro, o no, ha sido un mes intenso, mucho, el cumpleaños del mayor, el mío propio, los exámenes en la facultad de mi socio, el fin de curso de mis nenes, proposiciones laborales interesantes, mucho trabajo en la oficina, mi bebé más dinámico que nunca, primeros días de piscina y playa, una boda de amigos, un triste aniversario, otra visita del Ratoncito Pérez a la vista, y mucha repostería casera para diversos eventos festivos, en fin muchas cosas, y no me enrollaré porque ya que tardo tanto en escribir tampoco es plan de ahuyentar a los pocos lectores que me queden por aquí con rollazos soberanos. Deciros que para tranquilidad de todos y la mía propia parece que estoy más despejada, la "mini crisis" matrimonial parece que ha levantado el vuelo. Y estoy enfocando el verano de un modo más optimista que hace unos días. Tenía sentimientos encontrados pero al final cuando lo valoro en frío me doy cuenta de que es el cansancio, el estrés y el día a día e...

Revoltijo en mi vida.

Hace casi un mes que no me dejo caer por aquí, qué horror. Cuando volví al blog me prometí a mi misma cierta continuidad pero está claro que es complicado. Muchos días tengo cosas sobre las que me apetece escribir, pero no encuentro el momento, en otras ocasiones no sé cómo plantearlas y otras veces ni siquiera tengo ganas de escribir. En estos días han pasado pocas o muchas cosas según se mire. En mi faceta maternal contaré que mi bebé ha afianzado sus pasos y mi mayor está a punto de cumplir 6 años y finalizar la etapa de Educación Infantil. Los preparativos de la fiesta de cumpleaños me tienen la mente ocupada y distraída de otros menesteres más preocupantes. A nivel más personal contaré que estos días ando un poco saturada de emociones, he discutido mucho con mi socio, y estamos pasando una época de distanciamiento que me está dejando bastante tocada. Además con mi mejor amiga la he pifiado y mucho. En fin que no ando muy acertada en mis relaciones personales. Para nada. En ...

Introspección.

Cuando paso una mala racha, cualquiera que sea el motivo, acostumbro a estar más retraída en mi mundo de lo habitual. Quien me conoce sabe que suelo ser una persona abierta y comunicativa pero si no lo estoy pasando bien suelo encerrarme en mi misma y necesitar mi espacio. Así que donde antes hay jolgorio y charla, suelen haber silencios e introspección. En el trabajo suelo encerrarme más en mi despacho y no interactúo mucho a no ser que sea necesario por motivos laborales. No me apetece la vida social e incluso en casa necesito mis momentos de tranquilidad, hablo menos, es algo que no puedo evitar. Este hecho supone que enseguida todo el mundo nota que no estoy bien y me preguntan si me pasa algo, esas preguntas las suelo evadir como puedo pero reconozco que soy bastante torpe haciéndolo. Últimamente estoy pasando una fase de estas. Entre unas cosas y otras ando de bajón y poco animada. Justo ahora en plena primavera cuando todo parece implosionar y salen eventos y actos sociale...

Feliz San Jorge/Sant Jordi!

Para que nadie se enfade felicito a todo el mundo pero mi corazón es maño, aunque reconozco que la festividad de Sant Jordi me chifla y lo de la rosa y el libro me pierde.

Etapa cerrada.

Pues ya está, finiquitada la etapa laboral de mi socio. Esta mañana ha tenido reunión en la empresa con el administrador concursal encargado de la liquidación de la misma, le han entregado la documentación y adiós muy buenas. La sensación una vez acabado todo el periplo es de descanso, de quitarnos una pesadilla de encima, es así. Ahora a la cola del paro, la más larga y concurrida de este país. Por no se sabe cuánto tiempo, es lo que hay. Estos días he andado un poco agobiada con el tema. Y es que por más que yo intente estar positiva la gente que me rodea no para de recordarme lo triste de la situación, lo mal que está todo, las perspectivas tan agoreras que tenemos por delante, y claro una se cansa de intentar ver lo bueno de todo y ser la única que lo haga. Mi socio poco a poco se contagia de este espíritu apocalíptico y a ratos creed que no sé cómo ingeniar una respuesta positiva ante su pesimismo creciente. El domingo sin ir más lejos en una comida con la familia política...

"Fa 20 anys..."

Como la canción de Serrat, mañana hará 20 años que conocí a mi marido, aisss qué viejuno suena eso por favor. No soy de muchas celebraciones pero cuando pienso que ya ha pasado tanto tiempo desde que intercambiamos las primeras palabras me recorre el cuerpo un "noséquéquenoseyo" extraño... Y lo mejor de todo es que no me arrepiento de aquel día. Muchas cosas pasaron después, mucho queda por pasar, imagino, pero hoy no quería dejar de contarlo por aquí.

El primer día del resto de nuestra vida.

Así es, ayer cerramos una etapa, hoy empieza una nueva. Mi socio al fin acabó ayer su largo y duro periplo en el trabajo y hoy es su primer día en casa. Era esperado, sí, era previsible, mucho, pero cuando por fin el lobo bajó de la montaña a Pedro le costó creerse que de verdad iba a comerse a sus ovejas. Así estoy, estamos vamos, en shock....

Siempre positivo, nunca negativo.

En breve como ya conté el socio se queda en el paro y yo sigo con mi empeño de ver el lado bueno de las cosas. El morrazo que me daré luego con la realidad será de armas tomar. Pero Aru es así de ilusa. Ya no me van a arreglar a estas alturas de la vida. Ya lloraré ya. Una de las primeras ventajas que le encuentro al marrón que se nos viene encima es que ya no voy a tener que sudar horrores para "colocar" a mis hijos. Esto suena feo pero es así, cuando se ponen con fiebre, la menda tiene que tirar de abuelas o tías, para conciliar medianamente. Con el socio en casa se acabaron los sudores fríos cada vez que algún peque tiene unas décimas de fiebre. Tengo canguro a domicilio y de fiar. Y ya de paso ahora que se acerca el largo verano tampoco tendré que encontrar la cuadratura del círculo para hallar el "casal" o las colonias perfectas para mi mayor, el bebé no tiene edad todavía de eso. Ambos polluelos tendrán un monitor exclusivo en casa y gratis, un lujo, la ve...