Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de 2015

Nuevas etapas!

Desde el 16 de septiembre, día en el que publiqué mi último post por estos lares, han pasado un montón de cosas bonitas en mi vida y tenía que acercarme a contarlas.

Justo el día anterior a mi posteo, el 15 de septiembre, mi socio había conseguido trabajo tras estar más de un año en paro pero aún estábamos sin acabar de creernos la buena nueva de ahí que me costó contarlo y hacerlo público, por miedo a que fuera todo un sueño, demasiado dulce, y me despertase de golpe.

El 31 de octubre también se produjo otro acontecimiento maravilloso en mi familia, mi hermana se casó, y fue la boda más bonita a la que he asistido jamás. Y ya no sólo porque fuera la boda de mi hermana, mi niña bonita, sino porque realmente estuvo organizada al detalle y cada momento, cada nota musical, cada gesto y cada palabra emitió pura magia.

En todo este tiempo marcado por las buenas nuevas también he de reconocer que mi vida ha cambiado y es que el tener al socio en casa era un ventaja porque tenía ayuda con lo…

He vuelto a leer!

Hacía tres siglos exactamente que no escribía un post con esta etiqueta, libros, bueno en realidad hacía tres siglos que no escribía ningún post de nada y ya iba siendo hora de que me acercase por aquí.

Ha pasado el verano y a puntito está de llegar el otoño a nuestras vidas. Mis meses de estío han sido maravillosos y los he disfrutado mucho. He visto series, he estado con mi familia, he viajado un poco, he disfrutado de los amigos, de mi tierra, en definitiva, ha estado bien.

Pero lo que más orgullo me produce es que he vuelto a leer otra vez. Y no me refiero a leer cuentos infantiles que eso llevo mucho tiempo haciéndolo. Más bien me refiero a que he vuelto a leer novelas. Me encanta leer. He sido durante muchas épocas de mi vida una verdadera devoradora de libros. Pero la maternidad, y sobre todo la bimaternidad no perdona y en el poco tiempo libre que queda prioricé siempre otras cosas. Me daba pena porque siempre he dicho que lo mejor para que los hijos se enganchen o apasionen a…

Mother's mercy... GRRRRRRRRRR!!!!

Llevo unos días de órdago, junio suele ser un mes liado y complicado pero este año está siendo bastante durillo. Así que para aliviar estrés me pongo anoche a ver el último capítulo de una de mis series de cabecera "Game of Thrones" con la emoción y la insensatez que me había propinado el visionado de los dos anteriores episodios.

Atención SPOILERS y CABREO a partir de aquí. Que conste en acta que de misericordia, como reza el título, poca evoca este episodio para con el espectador y fan de la serie.

Mi decepción empieza con una batalla bastante floja entre la cuadrilla irrisoria de Stannis y el ejército bien orquestado de los Bolton. A parte del plano aéreo poco más a comentar. Los actuales huéspedes de Invernalia se comen con patatas a los que aún se mantenían al lado del malévolo y único superviviente de la dinastía Baratheon, en una escena falta de chicha para mi gusto, que se antoja más a una carnicería como la que propinaron los caminantes blancos en Casa Austera que a…

Casa austera.

Hoy no vengo a hablar de lo austeros que somos en casa, que también, para que engañarnos, sino de la sorpresa fantástica que nos ha deparado el octavo capítulo de la quinta temporada de Juego de Tronos, "Casa Austera".

Llevábamos siete capítulos ya, y para muchos fans esta temporada no estaba cumpliendo expectativas. Pasaban las semanas, los minutos de metraje, y no acababa de suceder nada concreto. La historia se alejaba de los libros, bien, pero no sabíamos tampoco en qué dirección ni con qué finalidad.

Y nos pusimos a ver el octavo capítulo sin demasiada expectación, al fin y al cabo, la chicha fuerte en las temporadas anteriores no llegaba hasta la novena dosis. El episodio brinda el primer momentazo cuando vemos por fin a Tyrion y a Dainerys juntos, en una secuencia grande por lo grandes que son ambos personajes. Cuánto habíamos anhelado ese momento, mucho, y no nos decepciona porque realmente el diálogo punzante y brillante de dos de los "reyes" de la serie e…

El final de Mad Men.

Varios días he tardado en procesar el final de Mad Men. El 17 de mayo de 2015 pasará a la historia como el día que por fin echó la persiana LA SERIE. Porque han habido, hay y habrán muchas otras series especiales y fantásticas con las que vibrar y disfrutar pero el universo que ha creado Weiner ha sido esencial para mí. Ya lo comenté en un post anterior.

El final además ha sido feliz. Al contrario que otros finales míticos de otras series ya de culto como Breaking Bad o Six Feet Under. Y ha sido feliz porque nuestro antihéroe, nuestro chico malo, Don Draper se ha encontrado a sí mismo, tras un viaje por la América Profunda y una aterrizaje forzoso en una comuna hippie un tanto particular en California, y se ha reinventado. Cuando todo parecía indicar que la caída iba en picado y el batacazo sería tremendo. Cuando leíamos entre líneas en la ya inolvidable intro de la serie, un descenso hacia el infierno, el protagonista en los últimos minutos del último capítulo de emisión alza el vuel…

Lost horizon.

Las oficinas vacías de SC&P se me antojan en el último capítulo disponible de Mad Men, "Lost Horizon", como un lugar que yo misma estoy abandonando y al que jamás volveré.

Hablé en mi último post de cómo esta serie ha marcado un momento de mi vida, y de qué manera, por cierto, pero lo que vi anoche creo, sin equivocarme, que marcará también la historia reciente de la televisión.

En cualquier caso mi despedida de la serie también está siendo dolorosa y convulsa.

Cada pieza del puzzle se va desmontando y duele mucho. Vamos si duele. Joan ya ha tomado su camino, no sin antes librar su última batalla frente al "mandamás" de McCann Erikson. Brillante escena por cierto.

Roger, por su parte, es la particular orquesta del Titánic de SC&P, tocando el organo en aquellas salas vacías y bebiendo vermut, en un claro homenaje al fin de una era, porque es justo eso ante lo que estamos, el fin de una era, y la apertura de una nueva a la que no creo que pueda sumarse con éx…

The end of an era.

Marzo de 2005 fue un mes convulso a nivel personal, pero sucedió algo bueno que marcaría mi vida para siempre. De eso ya han pasado diez años.

En ese mes conocí a una persona especial con la que compartiría muchas cosas pero sobre todo compartiría mi amor por el cine, la literatura, la música y más tarde por las series. Nuestra serie de cabecera ha sido y sigue siendo Mad Men. Verla y comentarla con esa persona es parte del disfrute.

La tercera persona con la que compartí devoción por la serie de Don Draper fue mi padre. Recuerdo ver el capítulo correspondiente la semana después de su repentina muerte llorando. Aún me acuerdo de él cuando aparecen los títulos de crédito y suena la inconfundible sintonía de la serie de Mathew Weiner. Es inevitable.

Esta semana empezó lo que se se ha llamado "The end of an era" o lo que es lo mismo, se han comenzado a emitir los últimos siete capítulos de esta serie. Una serie de la AMC que en opinión de muchos contribuyó de manera potente a l…

El Ministerio del Tiempo.

Desde que de niña leí a Julio Verne me fascinó la ciencia ficción. Con los años mi devoción por la fantasia y la posibilidad de vivir aventuras en otros mundos no dejó de crecer. El cine y la literatura fueron mis dos grandes aliados en este romance particular que viví y que sigo viviendo.

No en vano algunas de mis películas de cabecera son la trilogía de Regreso al Futuro, o la mítica Blade Runner. Y entre mis libros predilectos la obra de Tolkien también ocupa un lugar privilegiado.

Así que cuando me enteré que en TVE empezarían una nueva serie de ciencia ficción que pintaba bien, El Ministerio Del Tiempo, no dudé en apuntarme al carro y verla.


Sí, yo no suelo ver series españolas. En los últimos años y con la edad de oro de las series de televisión me he tragado horas y horas de producciones yankees y británicas, incluso ahora estoy enganchada a una danesa, Borgen, pero española ninguna. Miento, vi El Tiempo Entre Costuras, porque me encantó el libro y quise darle la oportunidad qu…

Arriba, muy arriba, en el monte Sinaí.

El domingo viendo con mi hijo Los Diez Mandamientos en la televisión (sí el niño está interesado en todo lo que tenga egipcios por el medio ya que es el proyecto que trabaja en clase, así que la vimos juntos) me percaté de la difícil tarea que acometió Moisés al liberar a su pueblo de los egipcios y llevarlos a la tierra prometida. No quiero hablar de religión, relajaos, sólo de la historia, y de lo sólo que estuvo en muchos momentos, pero como su liderazgo, y una "ayudita" de su Dios, le llevaron a finalizar su misión con éxito.

Esa soledad y su convicción me admira y me hace reflexionar, porque justo esta semana cuando me miro en mi propio espejo, veo que yo también me estoy sintiendo muy sola en una faceta de mi vida, y aunque trato de buscar en mi capacidad de superación, un modo de salir de este punto que me tiene bloqueada, no logro el éxito de momento.

Y me refiero al trabajo, sí, tengo un reto por delante complicado y creí, me creí más bien, tener apoyos en ese reto,…

El año del único propósito.

Trabajo, Navidades, más trabajo, mil excusas para volver a tener abandonado mi blog... Pobrete siempre lo paga él!

Pero bueno ya estamos finiquitando el enero de este 2015 que he intentado empezar lo más positiva posible. Si algo estoy aprendiendo ahora que merodeo los cuarenta es a ver el lado bueno de las cosas sí o sí, sin elección, porque si no estoy bien conmigo misma nadie lo va a hacer por mí. Así que mi propósito para este 2015 no es otro que justo éste.

Ni me he puesto a dieta, como ha hecho todo hijo de vecino, aunque debería supongo, jeje, ni he empezado a ser una maravilla de runner, ni me he propuesto aprender chino, nada, simplemente sonreír y ser positiva, estar bien con los míos, y sé que si adopto esta posición me irá mejor en cada una de las facetas de mi vida, seguro!

Tengo un marido maravilloso que aunque está pasando una época dura por culpa de la falta de trabajo sigue siendo igual de maravilloso. Tengo un par de hijos por los que babeo cada día y por los que pel…