
Con este agradable encuentro de amigos dábamos por zanjadas estas mini vacaciones, unos días de reunión con los de siempre, con el grupo del pueblo, con los de toda la vida, que hacen que año tras año siempre valga la pena deshechar la idea de viajar por estas fechas fuera y abrazar con ánimo la Pascua volviendo a nuestro pueblo, a las calles que nos han visto crecer a todos y que han sido testigos del nacimiento de nuestra amistad y de nuestros vínculos actuales. Aún con todo los cuatro días han cundido de lo lindo, y no sólo por la lluvia, que también, sino por que como siempre ha habido de todo, cenas, tambores, fiestas, paseos, cafés, novedades, no todas buenas, todo sea dicho de paso, e incluso dos funerales.
Lo más curioso, y de ello llevo dándome cuenta ya hace bastante, es como con el paso del tiempo (ahora las menores del grupo tenemos treinta y el más mayor ya cumplió cuarenta), el día va predominando sobre la noche. Recuerdo aquellos años en los que las convocatorias siempre se concertaban a partir de las siete de la tarde porque hasta entonces todos ándabamos con resaca y dormitando por casa, y en cambio ahora, qué diferente es todo, salimos a echar el vermut a mediodía, a pasear por la tarde, a tomar el café, a cenar, a ver procesiones, a lo que se tercie, y de noche, quien más quien menos ve como una misión imposible aguantar más allá de las seis de la madrugada, aunque la juerga sea estupenda (siempre teniendo en cuenta que a la mayoría al día siguiente les esperan uno o dos locos bajitos ya para ver los "dibus" temprano en la televisión), y es que los tiempos cambian, nosotros cambiamos, pero de momento la amistad no. Al fin y al cabo es lo que cuenta, digo yo.
Comentarios
Fenomenal fiesta, madurada por los años, mejorada, sin duda.
Salud!
Pero la amistad nunca debe apagarse.
Un abrazo
besos sendos
Mari a veces sienta genial un largo fin de semana en casita también, al menos a mí... besos linda!!!
besitos
besos de un bloguero errático estas semanas ;-)
Agur!
Y lo mejor de todo esto que cuentas, desde fuera, es cómo lo haces...valorándolo. POrque hay muchas personas que tienen lo mismo que tú pero no le dan ninguna importancia, y por tanto no lo disfrutan del mismo modo.
Besos guapa!
Hoichi: Ahí ahí lo importante es compartir buenos momentos, al final esos pequeños instantes de felicidad hacen que todo valga un poco más la pena, no?
Cinephilus: Lástima que no sobró ni un grano de arroz, que si no te invitaba no lo dudes. En cualquier caso gracias por dar señales de vida en mi blog, que sabes que lo echo de menos!!
Elbé: Pues básicamente una paella así hace olvidar cualquier cataclismo jeje, aunque tu bacalao tampoco tenía mala pinta eh!!!
Juan: Bufff tengo que verla, porque seguro que con REENCUENTRO me sentiré más identificada, jeje, gracias por tus recomendaciones!!
Duna: Aisss que a mí la que me da envidia eres tú chatina, con esas dos preciosidades de niños que tienes como dos soles.... besos guapa!!
En los tiempos en los que estamos es muy difícil mantener buenas amistades, porque la gente cambia o se deja llevar, y acaba siempre todo roto y sin arreglo.
Lo de la paella y la mega-reunión me parece genial, y mas aún teniendo en cuenta que a mi la paella me vuelve loca. un beso.