Ir al contenido principal

Mi viaje azul II.

Segunda y última parte de esta pequeña serie de posts dedicados a las tierras vasco-francesas que visité el pasado fin de semana. Ya véis que ando monotemática pero es que me encanta viajar, ojalá pudiera hacerlo más a menudo, pero el trabajo de mi chico nos impide tener todo el tiempo necesario para hacer las maletas con la frecuencia que desearíamos, así que cuando lo hago, dos o tres veces por año máximo, pues estoy varios días reviviéndolo de nuevo, saboreando el regusto que se queda en mi paladar del lugar que he visitado, y si además el destino me resulta tan especial, tan fascinante, tan absolutamente azul, como Donosti y sus alrededores, pues entonces el colocón se torna infinito, y a ver quien me baja a mí de esta nube ahora, pues nadie la verdad.
Y es que explicadme cómo una no se va a quedar prendada de playas de aguas revueltas y contestatarias como las de Saint Jean de Luz.



O decidme cómo alguien puede no desear quedarse a vivir en una de las majestuosas villas que pueblan la elegante ciudad de Biarritz, lugar elegido por realezas europeas para pasar sus vacaciones.



La verdad es que cualquier rinconcito resulta verdaderamente encantador.


Es simplemente adorable!


Comentarios

Sett ha dicho que…
la verdad es que parece todo mu bonito,ese castillo y tal,si si...desde luego que viajar es precioso
Anónimo ha dicho que…
Pues sí, dan ganas de echar raíces allí.

besitos y buen finde!
Mae ha dicho que…
guauu, que sitios.
¿Conoces Carcassone, en el sur de Francia? Ese castillo me ha recordado mucho a aquello. Parece una cuidad medieval. Ahora hace un mes que estuvimos por alli, y ya quiero volver de nuevo. Aunque me temo que mi próxima escapada sea a Marruecos. Me encanta!!! besos.
Arual ha dicho que…
Sett: Es precioso y lo mejor es que villas como la de la foto hay un montón en toda la ciudad de Biarritz, es que es así la ciudad en sí, muy muy elegante!

Hoichi: ¿A que si? Buen finde!

Mae: No conozco Carcassone, pero ahora que me lo has recomendado ten por seguro que iré, si este verano al final vamos a Paris igual vamos más días y en coche, en vez de en avión, para hacer rutas de camino por Francia... ya veremos!
Duna ha dicho que…
Si recordando revives..¿Qué importa hacerlo durante semanas, meses o años?

Estoy algo filosófica hoy, no me lo tengas demasiado en cuenta. Pero estoy contigo en que cuando uno hace algo que desea y lo disfruta, es normal que se desee recordar. Y no te haces pesada, que lo sepas, que nos estás dando a conocer una zona a la que no había ido yo nunca. Gracias por ello.

Besos guapa!!

Entradas populares de este blog

Latitud: 43.31432 | Longitud: -1.877187 Altitud: 16 metros

Te hablo de unas coordenadas. Te hablo de un punto en el mundo. En la tierra. Un punto de inflexión en mi vida. En tu vida. En la nuestra. Y un día de abril por la tarde dimos el paso. Ahora ya no hay marcha atrás. Hace 12 años que mi corazón late más fuerte de lo normal. A veces lo hace a un ritmo pausado pero cuando te siento mi pulso se acelera y ya no hay marcha atrás. No había sido mujer de flirteos jamás. De hecho creo que no sé flirtear. Y me ha desconcertado siempre que alguien intente flirtear conmigo. Pero recuerdo cuando tú empezaste a hacerlo conmigo tan directamente, en aquel entorno virtual que ahora me parece lejano y confuso. Tocaste mi fibra sensible hablándome de lo que sabes que me apasiona, el cine. Y quise huir. Me resistí. Sabía que no estaba bien. Pero qué es lo bueno y lo malo? Cómo puede ser malo algo que te hace sentir feliz?  La distancia fue una bendición para salvar el peligro que suponía sentirme tan atraída por ti. Una vez nos acercamos...

Despertar de nuevo...

Abro los ojos de nuevo al mundo, despierto de una especie de ensoñación o pesadilla más bien, donde el mundo, mi mundo, se estaba desmoronando. Miro hacia mi alrededor y todo sigue bien. Mi sobrino es un bebé sano y regordete que no necesita estar conectado a una máquina y puede salir a pasear cada día por la calle. Nadie lleva mascarilla. No ha habido una avalancha de muertes inesperadas. Puedo abrazar a mi amiga después de un día duro para darle ánimo y nadie me mirará con cara de reprobación. Puedo planificar mi próxima escapada a un concierto, o mi próximo viaje, y no necesitaré un PCR negativo. No hay toque de queda. Puedo ver salir el sol. Comer una hamburguesa en la calle está bien. Hacerlo en una terraza también. No conozco el concepto distancia social. Lo más hidroalcohólico que tengo es el último gin tonic que tomé el sábado pasado. No hay pandemia. Y no he cometido ningún estúpido error. No he visto la cara B de la vida y no quiero verla.  Pero desde mayo tengo una sonri...

Mother's mercy... GRRRRRRRRRR!!!!

Llevo unos días de órdago, junio suele ser un mes liado y complicado pero este año está siendo bastante durillo. Así que para aliviar estrés me pongo anoche a ver el último capítulo de una de mis series de cabecera "Game of Thrones" con la emoción y la insensatez que me había propinado el visionado de los dos anteriores episodios. Atención SPOILERS y CABREO a partir de aquí. Que conste en acta que de misericordia, como reza el título, poca evoca este episodio para con el espectador y fan de la serie. Mi decepción empieza con una batalla bastante floja entre la cuadrilla irrisoria de Stannis y el ejército bien orquestado de los Bolton. A parte del plano aéreo poco más a comentar. Los actuales huéspedes de Invernalia se comen con patatas a los que aún se mantenían al lado del malévolo y único superviviente de la dinastía Baratheon, en una escena falta de chicha para mi gusto, que se antoja más a una carnicería como la que propinaron los caminantes blancos en Casa Austera qu...