Ir al contenido principal

Perfect day.

No encontraba las imágenes, ni la música, ni las palabras que rellenaran mi post de hoy. El de mi primer día de vacaciones, las tan ansiadas vacaciones. Así que he pensado que no había nada qué decir, simplemente éste era un día perfecto en sí mismo, después insertar la canción de Lou Reed ha sido terriblemente evidente. Me despido pues con esta versión de 1997 que se realizó por la BBC gracias a la colaboración desinteresada se supone de un nutrido conjunto de artistas, entre los que se encuentran mis admiradísimos Bono y Bowie, con el que casualmente me he topado mientras "youtubeaba". Me voy de vacaciones, pero os vigilaré de cerca, prometido. Hasta pronto!

Comentarios

Juan Rodríguez Millán ha dicho que…
Pues felices vacaciones, Arual. Sobre todo, no dejes de guardar en la memoria lo que nos tengas que contar de tu viaje londinense-parisino, ¿eh...?

¡Disfrútalas! Pero que sepas que me dejas (y a unos cuantos, imagino...) huérfano de la costumbre diaria de leerte, je, je...
Mae ha dicho que…
Que tengas unas maravillosas vacaciones. Te las mereces.
Acuerdate un poco de los que nos quedamos currando... ja jaja. (es broma) Tú disfruta que el año después se hace muy largo. Besos y hasta tu vuelta.
A DISFRUTAR!!!!
3'14 ha dicho que…
Me encanta esta canción, y esta versión.
Me embarga un estado melancólico cada vez que la escucho.

Mi visión del mundo es que, para apreciar y saborear los días perfectos es necesario vivir otros tantos cargados de imperfecciones. Cuando se contempla la cara oscura de la vida se valora todavía más lo bueno que arañamos de esta, así que disfruta, mucho, mucho pero que mucho. Y cuando vuelvas al trabajo no creo que sea la persona a la que acudas para que te suba el estado anímico, con lo ceniza que soy, será más que probable que prolongue tu depre post-vacacional hasta enlazar con las vacaciones de Navidad.

Besos!!!
Zar Polosco ha dicho que…
Pilomena, eres la alegría de la huerta.

Una proporción buena sería quinientos días perfectos y uno levemente imperfecto para valorar como se merecen los siguientes quinientos días perfectos.

Felices días, perfectos e imperfectos.
Raquel ha dicho que…
Pues como esto lo leerás a la vuelta, feliz regreso.
Anónimo ha dicho que…
Más que un día perfecto, espero que sean unas tres semanas perfectas.

Cuídate, pásalo bien y nos vemos a la vuelta!!
Sett ha dicho que…
que lo pases pipa y que no se borre nunca mi nombre de tu cabeza.

un besazo
Anónimo ha dicho que…
Pos que se lo pase muy bonito ;-)
Anónimo ha dicho que…
un bezaso linda arual
enjoy un monton
Fernando J. López ha dicho que…
disfrutaaaaaaaaaaaaaaa!
te esperaremos con impaciencia :-)
besos

Entradas populares de este blog

Latitud: 43.31432 | Longitud: -1.877187 Altitud: 16 metros

Te hablo de unas coordenadas. Te hablo de un punto en el mundo. En la tierra. Un punto de inflexión en mi vida. En tu vida. En la nuestra. Y un día de abril por la tarde dimos el paso. Ahora ya no hay marcha atrás. Hace 12 años que mi corazón late más fuerte de lo normal. A veces lo hace a un ritmo pausado pero cuando te siento mi pulso se acelera y ya no hay marcha atrás. No había sido mujer de flirteos jamás. De hecho creo que no sé flirtear. Y me ha desconcertado siempre que alguien intente flirtear conmigo. Pero recuerdo cuando tú empezaste a hacerlo conmigo tan directamente, en aquel entorno virtual que ahora me parece lejano y confuso. Tocaste mi fibra sensible hablándome de lo que sabes que me apasiona, el cine. Y quise huir. Me resistí. Sabía que no estaba bien. Pero qué es lo bueno y lo malo? Cómo puede ser malo algo que te hace sentir feliz?  La distancia fue una bendición para salvar el peligro que suponía sentirme tan atraída por ti. Una vez nos acercamos...

Despertar de nuevo...

Abro los ojos de nuevo al mundo, despierto de una especie de ensoñación o pesadilla más bien, donde el mundo, mi mundo, se estaba desmoronando. Miro hacia mi alrededor y todo sigue bien. Mi sobrino es un bebé sano y regordete que no necesita estar conectado a una máquina y puede salir a pasear cada día por la calle. Nadie lleva mascarilla. No ha habido una avalancha de muertes inesperadas. Puedo abrazar a mi amiga después de un día duro para darle ánimo y nadie me mirará con cara de reprobación. Puedo planificar mi próxima escapada a un concierto, o mi próximo viaje, y no necesitaré un PCR negativo. No hay toque de queda. Puedo ver salir el sol. Comer una hamburguesa en la calle está bien. Hacerlo en una terraza también. No conozco el concepto distancia social. Lo más hidroalcohólico que tengo es el último gin tonic que tomé el sábado pasado. No hay pandemia. Y no he cometido ningún estúpido error. No he visto la cara B de la vida y no quiero verla.  Pero desde mayo tengo una sonri...

Mother's mercy... GRRRRRRRRRR!!!!

Llevo unos días de órdago, junio suele ser un mes liado y complicado pero este año está siendo bastante durillo. Así que para aliviar estrés me pongo anoche a ver el último capítulo de una de mis series de cabecera "Game of Thrones" con la emoción y la insensatez que me había propinado el visionado de los dos anteriores episodios. Atención SPOILERS y CABREO a partir de aquí. Que conste en acta que de misericordia, como reza el título, poca evoca este episodio para con el espectador y fan de la serie. Mi decepción empieza con una batalla bastante floja entre la cuadrilla irrisoria de Stannis y el ejército bien orquestado de los Bolton. A parte del plano aéreo poco más a comentar. Los actuales huéspedes de Invernalia se comen con patatas a los que aún se mantenían al lado del malévolo y único superviviente de la dinastía Baratheon, en una escena falta de chicha para mi gusto, que se antoja más a una carnicería como la que propinaron los caminantes blancos en Casa Austera qu...