Ir al contenido principal

La invención de Hugo.

Anoche fui al cine. Aleyuyaaaaaaaaa!!! Yo que adoro ir al cine desde que nació mi peque es algo que no puedo hacer nunca, un lujo asiático en toda regla. Así que aprovechando que ahora está con los yayos en el pueblo anoche le dije a mi socio que teníamos que aprovechar e ir como en los viejos tiempos. Como la ley de Murphy es así de mala malosa, y en algo tiene que ver que estamos en abril, la cartelera no era para tirar cohetes claro está, así que realmente lo tuvimos complicado a la hora de elegir la película que veríamos y cuadrar horarios, porque ciertamente era la película del año, esa que veremos y que recordaremos por un año más porque nunca se sabe cuando podremos volver a pisar una sala de cine.
Al final nos decantamos por Martin Scorsesse y su film "La invención de Hugo". No sé si es porque hacía mucho que disfrutaba de la pantalla grande, no sé si es porque las películas con niño de protagonista siempre me han cautivado, no sé si porque transcurre en esa ciudad tan preciosa que es París, no sé cuál fue exactamente la razón, igual es porque la película lo merece, pero salí del cine encantada y extasiada. No en vano el tema del cine dentro del cine siempre me ha atraído. "Cinema Paradiso" es una de mis películas de cabecera, y no nos quedaremos en una tan solo, recientemente un amigo me recomendó "La noche americana" y también me encantó.
No detallaré el argumento por si alguien no la ha visto y le apetece. Pero es una historia bonita y una película muy visual que vale la pena verla en pantalla grande.

Comentarios

Maria ha dicho que…
Me la apunto!!! Yo tambien adoro ir al cine, el dia de nuestro aniversario fuimos, llevabamos un monton de meses sin ir. Me alegro mucho de que la disfrutaras! Un besazo
Arual ha dicho que…
Es lo que nos pasa a nosotros que vamos al cine de peras a uvas...

Entradas populares de este blog

Latitud: 43.31432 | Longitud: -1.877187 Altitud: 16 metros

Te hablo de unas coordenadas. Te hablo de un punto en el mundo. En la tierra. Un punto de inflexión en mi vida. En tu vida. En la nuestra. Y un día de abril por la tarde dimos el paso. Ahora ya no hay marcha atrás. Hace 12 años que mi corazón late más fuerte de lo normal. A veces lo hace a un ritmo pausado pero cuando te siento mi pulso se acelera y ya no hay marcha atrás. No había sido mujer de flirteos jamás. De hecho creo que no sé flirtear. Y me ha desconcertado siempre que alguien intente flirtear conmigo. Pero recuerdo cuando tú empezaste a hacerlo conmigo tan directamente, en aquel entorno virtual que ahora me parece lejano y confuso. Tocaste mi fibra sensible hablándome de lo que sabes que me apasiona, el cine. Y quise huir. Me resistí. Sabía que no estaba bien. Pero qué es lo bueno y lo malo? Cómo puede ser malo algo que te hace sentir feliz?  La distancia fue una bendición para salvar el peligro que suponía sentirme tan atraída por ti. Una vez nos acercamos...

Despertar de nuevo...

Abro los ojos de nuevo al mundo, despierto de una especie de ensoñación o pesadilla más bien, donde el mundo, mi mundo, se estaba desmoronando. Miro hacia mi alrededor y todo sigue bien. Mi sobrino es un bebé sano y regordete que no necesita estar conectado a una máquina y puede salir a pasear cada día por la calle. Nadie lleva mascarilla. No ha habido una avalancha de muertes inesperadas. Puedo abrazar a mi amiga después de un día duro para darle ánimo y nadie me mirará con cara de reprobación. Puedo planificar mi próxima escapada a un concierto, o mi próximo viaje, y no necesitaré un PCR negativo. No hay toque de queda. Puedo ver salir el sol. Comer una hamburguesa en la calle está bien. Hacerlo en una terraza también. No conozco el concepto distancia social. Lo más hidroalcohólico que tengo es el último gin tonic que tomé el sábado pasado. No hay pandemia. Y no he cometido ningún estúpido error. No he visto la cara B de la vida y no quiero verla.  Pero desde mayo tengo una sonri...

Mother's mercy... GRRRRRRRRRR!!!!

Llevo unos días de órdago, junio suele ser un mes liado y complicado pero este año está siendo bastante durillo. Así que para aliviar estrés me pongo anoche a ver el último capítulo de una de mis series de cabecera "Game of Thrones" con la emoción y la insensatez que me había propinado el visionado de los dos anteriores episodios. Atención SPOILERS y CABREO a partir de aquí. Que conste en acta que de misericordia, como reza el título, poca evoca este episodio para con el espectador y fan de la serie. Mi decepción empieza con una batalla bastante floja entre la cuadrilla irrisoria de Stannis y el ejército bien orquestado de los Bolton. A parte del plano aéreo poco más a comentar. Los actuales huéspedes de Invernalia se comen con patatas a los que aún se mantenían al lado del malévolo y único superviviente de la dinastía Baratheon, en una escena falta de chicha para mi gusto, que se antoja más a una carnicería como la que propinaron los caminantes blancos en Casa Austera qu...