
Uno menos sí, desde este fin de semana "tipo acueducto" hay un dictador menos en la faz de la tierra. Pocas veces me siento feliz cuando me entero de un fallecimiento, no es lo habitual en mí, para que engañarnos, pero anoche experimenté una tremenda satisfacción al conocer la noticia de la muerte de Augusto Pinochet. La polémica se levantó nada más saltar la primicia del deceso a los medios de comunicación, y es que los hay que todavía piensan que su dictadura fue buena y que todas las atrocidades que cometió en los dieciseis años de poder fueron algo para recordar dignamente. En fin me doy con un canto en los dientes al ver que un país se divide por culpa de un personaje así, pero la verdad es que si busco aún puedo encontrar a quien defienda la dictadura española de ese otro sujeto peligroso que dejó este mundo el 20 de noviembre anterior a mi nacimiento. Lo terrible es que ha muerto sin rendir cuentas con la justicia, sí, parece ser que se ha ido de este mundo de rositas, y esto es lo más lamentable, siempre imaginé que sería así, pero quedaba la esperanza de que el "venerable" anciano aún pagase por sus pecados, y que va, no lo hizo, y ahora miles de chilenos agradecen su muerte pero se les queda la espinita clavada por la falta de justicia. Hoy he sabido que no se le oficia un funeral de estado, otro punto positivo, pero bueno después de todo el daño, después de todo el dolor y todo el sufrimiento, después de todo lo que representó su dictadura, qué carajo, ya no sé qué es lo que puedo ver de bueno en todo esto. Así que me limito a pasar página y a animar a que todos aquellos que sufrieron la miserable existencia de Pinochet la pasen también y lo empiecen a olvidar todo, es difícil, es complicado, lo sé, pero hay que comenzar a cicatrizar heridas ya mismo, ahora que sabemos que él ya se pudre en el mismo infierno.
Comentarios
A cerca de Pinochet, pienso como tú los meses que estuvo arrestado en Londres no fueron suficientes, pienso que sus bienes y los de su familia los tendría que vender el Estado y con ello indemnizar a todas las víctimas, aunque no hay dinero para tanto sufrimiento causado.
Un saludo y si quieres ver mi blog entras en blog de mujeres en terra y pones kukita1
Me gusta tu idea de revender el patrimonio de Pinochet y dárselo a los que sufrieron como indemnización, aunque ningún dinero puede compensar el dolor vivido, la verdad.
Solidaridad por mi parte para todas las personas desaparecidas en manos de este asesino, para sus familias y allegados que tienen que tragarse su rabia frente a la nula justicia que se les ha hecho. Ni el perdón que jamás pidió, ni su muerte calmarán su dolor.