
Ya estoy aquí de nuevo, lo prometido es deuda, sobreviví a la Navidad, a las carreteras, a las comidas familiares, al ardor de estómago y a la nieve, sí porque este año tuve una blanca Navidad. Estuve en mi pueblo natal y el sábado por la mañana amanecimos con las calles cubiertas de una preciosa capa blanca, una maravilla, la verdad. Así que cámara en mano, siempre hay que tenerla a punto, salí a hacer un reportaje fotográfico y aquí he insertado una pequeña muestra. Hacía muchos años que no nevaba en estas fechas, suele hacerlo más adelante en enero o en febrero, y la sorpresa fue realmente grata. Fue pues una blanca Navidad...
Comentarios
Yo también he regresado hoy. Tres días de ausencia (unos cuantos más de la blogesfera, pues ya sabes, una no tiene sólo una vida ni dos ni tres.. ;) )
Me alegra saberte en casa contenta. Lo "peor" de estas fechas ya ha pasado en mi calendario. Pero por lo mucho que te aprecio, y dado que no te he mandado ni un email para felicitarte las fiestas, incluiré un deseo en mi carta a los Reyes Magos exclusivamente para ti. :))
Y ahora, dejemos de chuparnos las pollas y vayamos a lo que vamos, voy a leer tus nuevas entradas. (la soez expresión era por poner algo de cine)
Elbé, yo también me alegro de volver a saludarte.
Pi chatina estás sembrada maja tú y tus referencias cinéfilas... En cualquier caso mi equilibrio sabes que a veces se desequilibra un poco, así que hago como con las ruedas, lo llevo al taller y que me lo equilibren de nuevo, y así poco a poco vamos avanzando.