Ir al contenido principal

Aficionándome a la reposteria.

Inicialmente la culpa es de mi hermana, porque ella se puso hace un tiempo a hacer cosas ricas, y yo estaba allí voluntaria a primera fila para probarlas, me picó la curiosidad y luego la quise copiar, que conste que ella es mejor, más habilidosa y le sale cada delicatessen que te echa para atrás. Además poco a poco se va comprando más "cacharrillos" de cocina adecuados, ha hecho algún curso, se empapa del tema en internet, y claro se va perfeccionando un montón. Yo estoy a varios años luz de ella pero poco a poco disfruto más de esto de hacer dulces y tartas. En mi caso siempre se me dio mejor la cocina de primeros y segundos, más que la de postres y dulces, por eso este descubrimiento tardío mío resulta todo un reto interesante para mí. Ahora en mi casa ya nunca falta, ni harina, ni azúcar glas, ni huevos, ni mantequilla, para hacer cualquier bizcocho en el momento en que me da por ahí.
A mi nueva afición tengo también otros culpables a quienes imputar. Mi hijo mayor que se pirra por mis dulces caseros y me pide que haga cada dos por tres alguna cosica. Tengo también una amiga, en la distancia porque vive en Barcelona pero con la que intento coincidir siempre que puedo en el pueblo, muy cocinitas ella, que poco a poco también me ha ido pasando trucos y recetas, y luego el grupito de madres del colegio que frecuento se han aficionado también al tema y claro más de una tarde el tema de conversación en el parque es la repostería fina.
Di que como ahora estoy dando pecho y no engordo comiendo lo que me da la gana pues aún disfruto más de este hobbie.
Las cupcakes las he hecho con mi hermana y también sola. En Semana Santa hicimos varias variedades del libro de Alma Obregón, Objetivo Cupcake Perfecto, que recomiendo encarecidamente porque es muy didáctico para las novatas como yo. Nos decantamos por las de Nocilla, Oreo, tarta de zanahoria i Red Velvet, no sabría cuál está más rico.
Yo por mi cuenta probé las de plátano. El handicap es que el topping de la cupcake no me sale todavía bien, me sale bastante mal, así que de momento las decoraciones sublimes se las dejo a mi hermana, yo lo hago más bien sencillito todo. Pero tiempo al tiempo.
Ahora mi objetivo para el próximo cumpleaños del socio es hacer una tarta de zanahoria grande, bonita y vistosa, lo que me da más miedo será conseguir una crema de queso para decorarla que quede con la consistencia adecuada pero espero tener éxito. Si sale bien prometo compartirlo por aquí. Sino lo comparto pensad en aquel dicho que reza: quien calla otorga, :(
Lo que sí que me sale delicioso es el "coc de iogurt" de mi abuela, una receta tradicional, de toda la vida que también prometo compartir el próximo día que lo haga para que todos podáis disfrutar si queréis en casa de él ya que es delicioso y fácil de hacer. Que conste que no quiero que nadie se lo chive a mi yaya, no sea que se cabree conmigo por "desvelar" sus secretos culinarios.
Ya os iré contando qué cositas más me atrevo a hacer...

Comentarios

anonón ha dicho que…
Lo de la repostería es ponerse, te lo digo por experiencia! Si quieres probar un topping rico rico y muy sencillo de hacer te recomiendo el ganache de chocolate. Se hace con chocolate y nata para montar. La única complicación que tiene es montar la nata pero con unas varillas se hace en un momento.
Marieta ha dicho que…
Me has abierto el apetito con tanta cosa rica...Yo soy una negada para la repostería, en ese tema ya me he dado por vencida. Como tu dices soy mas bien de primeros y segundos...ya tengo asumido que lo unico que me sale medio bien es el tiramisu...por cierto, llevo siglos sin hacer!
Arual ha dicho que…
Probaré ese topping Ananon!
Clari ha dicho que…
yo tampoco soy buena en la repostería.. soy mas de buscar algún lugar en restorando para ir a comprar. es una lastima porque se podría aprovechar un monton de recetas para armar de postres deliciosos.

Entradas populares de este blog

Latitud: 43.31432 | Longitud: -1.877187 Altitud: 16 metros

Te hablo de unas coordenadas. Te hablo de un punto en el mundo. En la tierra. Un punto de inflexión en mi vida. En tu vida. En la nuestra. Y un día de abril por la tarde dimos el paso. Ahora ya no hay marcha atrás. Hace 12 años que mi corazón late más fuerte de lo normal. A veces lo hace a un ritmo pausado pero cuando te siento mi pulso se acelera y ya no hay marcha atrás. No había sido mujer de flirteos jamás. De hecho creo que no sé flirtear. Y me ha desconcertado siempre que alguien intente flirtear conmigo. Pero recuerdo cuando tú empezaste a hacerlo conmigo tan directamente, en aquel entorno virtual que ahora me parece lejano y confuso. Tocaste mi fibra sensible hablándome de lo que sabes que me apasiona, el cine. Y quise huir. Me resistí. Sabía que no estaba bien. Pero qué es lo bueno y lo malo? Cómo puede ser malo algo que te hace sentir feliz?  La distancia fue una bendición para salvar el peligro que suponía sentirme tan atraída por ti. Una vez nos acercamos...

Despertar de nuevo...

Abro los ojos de nuevo al mundo, despierto de una especie de ensoñación o pesadilla más bien, donde el mundo, mi mundo, se estaba desmoronando. Miro hacia mi alrededor y todo sigue bien. Mi sobrino es un bebé sano y regordete que no necesita estar conectado a una máquina y puede salir a pasear cada día por la calle. Nadie lleva mascarilla. No ha habido una avalancha de muertes inesperadas. Puedo abrazar a mi amiga después de un día duro para darle ánimo y nadie me mirará con cara de reprobación. Puedo planificar mi próxima escapada a un concierto, o mi próximo viaje, y no necesitaré un PCR negativo. No hay toque de queda. Puedo ver salir el sol. Comer una hamburguesa en la calle está bien. Hacerlo en una terraza también. No conozco el concepto distancia social. Lo más hidroalcohólico que tengo es el último gin tonic que tomé el sábado pasado. No hay pandemia. Y no he cometido ningún estúpido error. No he visto la cara B de la vida y no quiero verla.  Pero desde mayo tengo una sonri...

Mother's mercy... GRRRRRRRRRR!!!!

Llevo unos días de órdago, junio suele ser un mes liado y complicado pero este año está siendo bastante durillo. Así que para aliviar estrés me pongo anoche a ver el último capítulo de una de mis series de cabecera "Game of Thrones" con la emoción y la insensatez que me había propinado el visionado de los dos anteriores episodios. Atención SPOILERS y CABREO a partir de aquí. Que conste en acta que de misericordia, como reza el título, poca evoca este episodio para con el espectador y fan de la serie. Mi decepción empieza con una batalla bastante floja entre la cuadrilla irrisoria de Stannis y el ejército bien orquestado de los Bolton. A parte del plano aéreo poco más a comentar. Los actuales huéspedes de Invernalia se comen con patatas a los que aún se mantenían al lado del malévolo y único superviviente de la dinastía Baratheon, en una escena falta de chicha para mi gusto, que se antoja más a una carnicería como la que propinaron los caminantes blancos en Casa Austera qu...