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Siempre positivo, nunca negativo.

En breve como ya conté el socio se queda en el paro y yo sigo con mi empeño de ver el lado bueno de las cosas. El morrazo que me daré luego con la realidad será de armas tomar. Pero Aru es así de ilusa. Ya no me van a arreglar a estas alturas de la vida. Ya lloraré ya.

Una de las primeras ventajas que le encuentro al marrón que se nos viene encima es que ya no voy a tener que sudar horrores para "colocar" a mis hijos. Esto suena feo pero es así, cuando se ponen con fiebre, la menda tiene que tirar de abuelas o tías, para conciliar medianamente. Con el socio en casa se acabaron los sudores fríos cada vez que algún peque tiene unas décimas de fiebre. Tengo canguro a domicilio y de fiar.

Y ya de paso ahora que se acerca el largo verano tampoco tendré que encontrar la cuadratura del círculo para hallar el "casal" o las colonias perfectas para mi mayor, el bebé no tiene edad todavía de eso. Ambos polluelos tendrán un monitor exclusivo en casa y gratis, un lujo, la verdad. Mi horario es bastante conciliador y en verano aún más pero la verdad es que encontrar la solución perfecta y que se adapte a todos era uno de mis quebraderos de cabeza cada año por vísperas de verano.

Tampoco habrá que romperse los cuernos buscando las vacaciones perfectas, este año como no hay un duro, nos quedaremos en casa, o como mucho nos escaparemos al pueblo, otra preocupación menos de las habituales en estas fechas.

En fin que hay que intentar ver siempre el lado positivo de los mamporrazos que nos da la vida, ¿no?

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