Ir al contenido principal

Revoltijo en mi vida.

Hace casi un mes que no me dejo caer por aquí, qué horror. Cuando volví al blog me prometí a mi misma cierta continuidad pero está claro que es complicado.

Muchos días tengo cosas sobre las que me apetece escribir, pero no encuentro el momento, en otras ocasiones no sé cómo plantearlas y otras veces ni siquiera tengo ganas de escribir.
En estos días han pasado pocas o muchas cosas según se mire. En mi faceta maternal contaré que mi bebé ha afianzado sus pasos y mi mayor está a punto de cumplir 6 años y finalizar la etapa de Educación Infantil. Los preparativos de la fiesta de cumpleaños me tienen la mente ocupada y distraída de otros menesteres más preocupantes.

A nivel más personal contaré que estos días ando un poco saturada de emociones, he discutido mucho con mi socio, y estamos pasando una época de distanciamiento que me está dejando bastante tocada. Además con mi mejor amiga la he pifiado y mucho. En fin que no ando muy acertada en mis relaciones personales. Para nada.

En el plano laboral, y en este punto me doy cuenta de que este post se va pareciendo cada rato más a una predicción del horóscopo cutre, parece ser que me ha surgido una oportunidad buena de avanzar en mi carrera. El vértigo y la ilusión se han apoderado de mí. Pero aún es algo que está en un estado sumamente incipiente y no quiero revelar demasiados detalles.

Y poco más que contar, poco más, a ver si despejo mi mente y solvento un poco más mi vida. Parece que tengo demasiados cabos sueltos que no me permiten estar bien. El verano se acerca y yo ando más caldeada de lo normal.

Comentarios

mama de parrulin ha dicho que…
Felicidades compañera de maternidades! Jajaja!
Que lo celebres muy bien con la familia y los peques lo pasen fenomenal.
Arual ha dicho que…
Muchas gracias guapa!

Entradas populares de este blog

Latitud: 43.31432 | Longitud: -1.877187 Altitud: 16 metros

Te hablo de unas coordenadas. Te hablo de un punto en el mundo. En la tierra. Un punto de inflexión en mi vida. En tu vida. En la nuestra. Y un día de abril por la tarde dimos el paso. Ahora ya no hay marcha atrás. Hace 12 años que mi corazón late más fuerte de lo normal. A veces lo hace a un ritmo pausado pero cuando te siento mi pulso se acelera y ya no hay marcha atrás. No había sido mujer de flirteos jamás. De hecho creo que no sé flirtear. Y me ha desconcertado siempre que alguien intente flirtear conmigo. Pero recuerdo cuando tú empezaste a hacerlo conmigo tan directamente, en aquel entorno virtual que ahora me parece lejano y confuso. Tocaste mi fibra sensible hablándome de lo que sabes que me apasiona, el cine. Y quise huir. Me resistí. Sabía que no estaba bien. Pero qué es lo bueno y lo malo? Cómo puede ser malo algo que te hace sentir feliz?  La distancia fue una bendición para salvar el peligro que suponía sentirme tan atraída por ti. Una vez nos acercamos...

Despertar de nuevo...

Abro los ojos de nuevo al mundo, despierto de una especie de ensoñación o pesadilla más bien, donde el mundo, mi mundo, se estaba desmoronando. Miro hacia mi alrededor y todo sigue bien. Mi sobrino es un bebé sano y regordete que no necesita estar conectado a una máquina y puede salir a pasear cada día por la calle. Nadie lleva mascarilla. No ha habido una avalancha de muertes inesperadas. Puedo abrazar a mi amiga después de un día duro para darle ánimo y nadie me mirará con cara de reprobación. Puedo planificar mi próxima escapada a un concierto, o mi próximo viaje, y no necesitaré un PCR negativo. No hay toque de queda. Puedo ver salir el sol. Comer una hamburguesa en la calle está bien. Hacerlo en una terraza también. No conozco el concepto distancia social. Lo más hidroalcohólico que tengo es el último gin tonic que tomé el sábado pasado. No hay pandemia. Y no he cometido ningún estúpido error. No he visto la cara B de la vida y no quiero verla.  Pero desde mayo tengo una sonri...

Mother's mercy... GRRRRRRRRRR!!!!

Llevo unos días de órdago, junio suele ser un mes liado y complicado pero este año está siendo bastante durillo. Así que para aliviar estrés me pongo anoche a ver el último capítulo de una de mis series de cabecera "Game of Thrones" con la emoción y la insensatez que me había propinado el visionado de los dos anteriores episodios. Atención SPOILERS y CABREO a partir de aquí. Que conste en acta que de misericordia, como reza el título, poca evoca este episodio para con el espectador y fan de la serie. Mi decepción empieza con una batalla bastante floja entre la cuadrilla irrisoria de Stannis y el ejército bien orquestado de los Bolton. A parte del plano aéreo poco más a comentar. Los actuales huéspedes de Invernalia se comen con patatas a los que aún se mantenían al lado del malévolo y único superviviente de la dinastía Baratheon, en una escena falta de chicha para mi gusto, que se antoja más a una carnicería como la que propinaron los caminantes blancos en Casa Austera qu...