miércoles, 8 de febrero de 2012

El elemento discordante.

En días como hoy desearía no tener que trabajar y estar en casita feliz y sin preocupaciones ocupándome de mi familia, a ver si este junio me toca ya de una vez el sueldo de Nescafé y me tiro a la bartola xdddd.... Bueno puestos a pedir que me toque un Euromillón.
Y es que me encanta mi trabajo, y ya que en mi caso es necesario que entre en mi casa también mi sueldo, pues al menos disfruto con ello. Tengo reducción de jornada y conciliar concilio lo mejor que puedo, tampoco voy a quejarme. Tengo compañeros fantásticos y la labor que realizo me parece constructiva e interesante. Pero, sí hay un pero, hay alguien en la oficina que es puro veneno y yo he tardado un millón de años en darme cuenta. Y diréis cómo has abierto los ojos ahora? Sencillo, esa persona ha estado de baja maternal, ausente durante casi seis meses y durante esa época el ambiente ha sido balsámico, casi un oasis, pero ha sido volver ella y lo ha enrarecido y contaminado todo. Antes no lo veía porque yo soy una ilusa y una tonta que se empeña en sacar el lado positivo de todo, soy así, incorregible, y con las personas me pasa igual, puedo tener a un auténtico hijo de su madre delante que yo siempre sacaré la parte buena de esa persona y me quedaré con ella negando las barrabasadas que pueda hacer. Mi marido me dice que a estas alturas de la vida ya no voy a cambiar y la verdad es que creo que tiene razón. Y ahora lo he visto por pura comparación de ambientes, situaciones y circunstancias. Lo que yo veo lo ve el resto de compañeros, incluso mi jefe, creo, pero el poder hipnótico y manipulador de esta persona es tan grande que muchas veces le nubla el sentido y pierde la percepción de las cosas. Tanto es así que antes de incorporarse esta persona a principios de año mi jefe no paraba de advertirnos que quería que todo funcionara como estos últimos meses, que él apreciaba mucho a la susodicha y tal y tal, pero que estaba claro que en su ausencia el ambiente había sido distinto, mucho mejor, de hecho nos aleccionó a todos para que no nos dejáramos llevar por su forma y estilo de hacer las cosas. Y mira por donde que en menos de 30 días de trabajo ya se ha enrarecido el ambiente sin remedio alguno. Yo soy la primera persona que sé que aquí vengo a ganarme el pan y que la felicidad me la da mi hijo y mi marido cuando llego a casa. Pero un poquito de por favor, en el trabajo me gusta estar a gusto como a todo hijo de vecino y las puñaladas traperas y las intrigas mejor las veo en un capítulo de "Game of Thrones", no sé. Además aquí es muy importante trabajar en equipo y si no se sabe trabajar así no se puede estar, y esta persona no sabe hacerlo, esto es así, al contrario, su ineptitud relentiza los proyectos y los temas que hay que sacar adelante y esta situación crea malos rollos entre el resto del personal de la empresa.
En fin que una vez más el blog cumple su función desahogadora de penas de un modo y con una efectividad increíbles. Que paséis un feliz miércoles!!!!

4 comentarios:

Juan Rodríguez Millán dijo...

A mí me sucedió que el elemento discordante era nada menos que mi jefa. Durante un tiempo, tuvo un freno, otra persona que le impedía volverse loca. Pero esa persona nos faltó un tiempo largo por baja médica y mi ex jefa, efectivamente, se volvió loca. Qué lástima que haya personas en la vida que disfruten enrareciendo ambientes.

Maria dijo...

En mi trabajo el yrabajo en equipo es fundamental, las cosas no funcionan su no es con la colaboracion de muchos y cuando una tiene un problema o esta atascada necesita a sus compis... Una persona asi, como la que comentas puede hacer mucho daño. Me alegro de al menos te hayas dado cuenta y sepas de que pie cojea, asi no te pillara por sorpresa. Un besito

Arual dijo...

He tardado sí pero más vale tarde que nunca...

superamatxu dijo...

Homrbe pues si tu jefe lo tiene tan claro, quizás debería ser él el que le diera un toque de atención en pro del bien común.