Ir al contenido principal

En una palabra.... fantástico!

Mis problemas de digestión hicieron que abandonara mi tradicional costumbre de cenar ensaladas. La lechuga y las hortalizas crudas son más complejas de digerir de ahí que no sean aconsejables para antes de irse a la cama. Lo mejor me comentó una amiga mía dietista era cenar verdura cocida o pescado o alguna carne blanca cocinada de modo suave. Cocer verdura por las noches no es viable siempre, y menos con un niño pequeño y los horarios más comprimidos. Y tampoco es plan de cenar tortilla francesa todos los días. Necesitaba encontrar un modo rápido, sencillo y sano de solucionar la última comida del día. Y tachán Lekué me dió la respuesta:

Efectivamente se trata del estuche de cocción al vapor de silicona. Es un recipiente con solapas que cierran herméticamente fabricado con este derivado del petróleo que permite cocinar al estilo "papillote", al vapor con los propios jugos del alimento, y que se limpia fácil (puedes ponerlo hasta en el lavavajillas), en él no se pega la comida, y donde todo sale rico, y lo mejor de todo, sano. A mi hijo le preparo las patatas cortadas en taquitos con una pizca de aceite y le encantan, parecen fritas pero están al vapor y son saludables. Las verduras y pescados quedan maravillosos y la carne, el otro día probé a hacer las hamburguesas de pollo, también queda sabrosa y tierna. El precio no es excesivamente caro, 39 euros me costó. Y la funcionalidad total.
Tan encantada estoy que muchas amigas y compañeras de trabajo mías ya me han copiado la compra y ni que decir que fue mi regalo estrella estas navidades para media familia.
Ahora sólo me quedaba compartir mi descubrimiento con vosotros.

Comentarios

alcorze ha dicho que…
No conocía ese cachivache. Yo suelo cocinar al vapor pero lo hago envolviendo el pescado y la verdura en papel de horno.

Apuntado queda que si se puede lavar seguro que sale más económico y cómodo que el papel.
LA TETA REINA ha dicho que…
Ya lo había visto pero no me había picado tanto el gusanillo con su presentación como leyendo tu experiencia.
Será muy seguro que caiga no muy tarde...
Gracias por la infor!
Arual ha dicho que…
Pues Alcorze y Teta si lo queréis yo lo compré en EL CORTE INGLÉS, pero vamos seguro que en cualquier tienda de menaje del hogar podéis encontrarlo.
LA TETA REINA ha dicho que…
Acabo de salir un momento a la calle y he pasado por una ferretería y me he acordado de ti xq tenía un modelo igual pero de otra marca, me ha parecido que ponía 23 euros...
Será igual de bueno????
Arual ha dicho que…
Pues no tengo ni idea!!! Puede que con el de Lekue como en tantas cosas también se pague la marca.
Anónimo ha dicho que…
Pues a mí me parece una idea estupenda. El de otra marca pues ni idea de si saldrá igual de bueno, habría que ver si también se puede meter al lavavajillas y si no se pega etc. etc.
3'14 ha dicho que…
que genialidad!! Precisamente no hace mucho mi chico me comentaba que tenía que acostumbrarme a cocinar más al vapor... pues me lo apunto! ;)
Arual ha dicho que…
Pues a probar el invento y ya me diréis!

Entradas populares de este blog

Latitud: 43.31432 | Longitud: -1.877187 Altitud: 16 metros

Te hablo de unas coordenadas. Te hablo de un punto en el mundo. En la tierra. Un punto de inflexión en mi vida. En tu vida. En la nuestra. Y un día de abril por la tarde dimos el paso. Ahora ya no hay marcha atrás. Hace 12 años que mi corazón late más fuerte de lo normal. A veces lo hace a un ritmo pausado pero cuando te siento mi pulso se acelera y ya no hay marcha atrás. No había sido mujer de flirteos jamás. De hecho creo que no sé flirtear. Y me ha desconcertado siempre que alguien intente flirtear conmigo. Pero recuerdo cuando tú empezaste a hacerlo conmigo tan directamente, en aquel entorno virtual que ahora me parece lejano y confuso. Tocaste mi fibra sensible hablándome de lo que sabes que me apasiona, el cine. Y quise huir. Me resistí. Sabía que no estaba bien. Pero qué es lo bueno y lo malo? Cómo puede ser malo algo que te hace sentir feliz?  La distancia fue una bendición para salvar el peligro que suponía sentirme tan atraída por ti. Una vez nos acercamos...

Despertar de nuevo...

Abro los ojos de nuevo al mundo, despierto de una especie de ensoñación o pesadilla más bien, donde el mundo, mi mundo, se estaba desmoronando. Miro hacia mi alrededor y todo sigue bien. Mi sobrino es un bebé sano y regordete que no necesita estar conectado a una máquina y puede salir a pasear cada día por la calle. Nadie lleva mascarilla. No ha habido una avalancha de muertes inesperadas. Puedo abrazar a mi amiga después de un día duro para darle ánimo y nadie me mirará con cara de reprobación. Puedo planificar mi próxima escapada a un concierto, o mi próximo viaje, y no necesitaré un PCR negativo. No hay toque de queda. Puedo ver salir el sol. Comer una hamburguesa en la calle está bien. Hacerlo en una terraza también. No conozco el concepto distancia social. Lo más hidroalcohólico que tengo es el último gin tonic que tomé el sábado pasado. No hay pandemia. Y no he cometido ningún estúpido error. No he visto la cara B de la vida y no quiero verla.  Pero desde mayo tengo una sonri...

Mother's mercy... GRRRRRRRRRR!!!!

Llevo unos días de órdago, junio suele ser un mes liado y complicado pero este año está siendo bastante durillo. Así que para aliviar estrés me pongo anoche a ver el último capítulo de una de mis series de cabecera "Game of Thrones" con la emoción y la insensatez que me había propinado el visionado de los dos anteriores episodios. Atención SPOILERS y CABREO a partir de aquí. Que conste en acta que de misericordia, como reza el título, poca evoca este episodio para con el espectador y fan de la serie. Mi decepción empieza con una batalla bastante floja entre la cuadrilla irrisoria de Stannis y el ejército bien orquestado de los Bolton. A parte del plano aéreo poco más a comentar. Los actuales huéspedes de Invernalia se comen con patatas a los que aún se mantenían al lado del malévolo y único superviviente de la dinastía Baratheon, en una escena falta de chicha para mi gusto, que se antoja más a una carnicería como la que propinaron los caminantes blancos en Casa Austera qu...