Ir al contenido principal

Rebajas.

Ayer como comentó Pi en mi post era oficialmente el lunes más triste del año. Creo que puedo adivinar por qué. El lunes pasado estábamos aún con la resaca de los Reyes y del resto de festividades navideñas. Sabíamos que teníamos que volver al trabajo pero vivíamos en una nube de ilusión falsa de donde no habíamos podido acabar de bajar del todo. La semana pasó sin pena ni gloria. El finde fue un ilusión óptica de las Navidades pasadas, como en el cuento de Dickens. Pero ayer era un lunes de verdad. Un lunes de semana completa. Un lunes donde miras con los prismáticos y no divisas ni un mísero puente en el horizonte. Y forzosamente te pones triste. Es lógica pura. De ahí que mi post de ayer fuera todo negatividad.
Hoy martes los problemas siguen siendo los mismos que ayer, he vuelto a pasar una noche en vela por culpa de los desvelos de mi hijo y mi cara ya se parece un poquito más a la de cualquier zombie del selecto séquito que esta noche va a aparecer en La Sexta en THE WALKING DEAD que insisto en recomendar. También mi hijo sigue con su pañal más feliz que una perdiz. Y vamos ni estoy embarazada ni he practicado esa fabulosa actividad que hay que practicar para estarlo. Que conste que sin pegar ojo noche sí noche también así no va a haber quien se embarace. Pero bueno hoy parece que las cosas las veo de otro color y por eso me apetece postear algo supérfluo y totalmente intranscendente como mis adquisiciones en rebajas.
La semana pasada me di un volteo al salir del trabajo por el centro para ver si veía alguna cosilla de rebajas, en plan tranquilo, el ratito que me queda desde que acabo en la oficina hasta que recojo al peque en la guarde que no es más de una hora. No sé si he comentado ya en alguna ocasión que cada vez me decanto más por comprar la ropa que necesito sólo y si puede ser que sea de cierta calidad. Por eso en rebajas ya voy directa a las tiendas que venden ciertas marcas que me ofrecen más garantías. En mi shopping-tour le compré con descuento del 50% unas deportivas Levi's a mi marido muy de su gusto:

También a mi hijo le pillé otras deportivas en negro muy chulas de Nike por 15 euros:

Y cuando ya estaba a punto de retirarme pasé por delante de una tienda que me encanta porque siempre tienen ropa muy chula aunque un pelín cara y oh sorpresa me doy cuenta de que tienen cositas de la marca Nice Things y con descuentos del 30%-50%. Tengo una amiga que siempre lleva trapitos de esa marca y me encanta el estilo, una mezcla romántica-vintage pero con toque divertido y muy ponible. Yo buscaba algún sitio cercano donde comprarlo dado que no tienen tienda online y voilà lo hayé. Ni que decir entré emocionada y me agencié un vestido camisero del que no he conseguido foto por la red pero que vamos le hago una y la cuelgo, es muy similar a éste para que tengáis una idea (no el gorrito no me lo he comprado, podéis ahorraros las bormas):



Y ya que estaba vi algunas cosillas de otra marca que también me gusta Le Temps des Cerises y no pude resistirme a este otro vestidito muy aprovechable tanto ahora que puedo ponerme un básico y unos leggins por debajo como con el buen tiempo cuando lo podré llevar sin añadidos.

Así que me quedé satisfecha con las compras realizadas, porque el precio era fantástico y la ropa de calidad.

Comentarios

LA TETA REINA ha dicho que…
Por lo menos has sacado algo de provecho a las rebajas.

Yo estoy seguro de que si me paso por alguna tienda, cuando llego a casa y me meto debajo de la cama un par de horas jejejeje de la depre que me entra cuando hay rebajas y todo lo que veo es una mierda o no me sirve.

Aaaaaarrrgggg!!!!

Ánimo que ya estamos a martes.
mamadejulio ha dicho que…
Aquí las rebajas son una mierda, nunca encuentro nada, pero es q aparte yo no puedo con los montones de ropa q parecen de otro siglo. Siempre me parece a en rebajas sacan todo lo q no han vendido en años!!
A mi a estas alturas la vista se me va ya a la ropa de nueva temporada.
Arual ha dicho que…
La verdad es que en todos los casos los "hallazgos" son de tiendas donde no tienen la ropa a montones, son tiendas de ropa de cierta calidad que voy conociendo porque la ciudad donde vivo es pequeña y sabes donde puedes comprar. No sé si en Madrid es tan sencillo!!!
JRB ha dicho que…
Al menos las rebajas y el consumismo nos ayudan a sobrellevar este trimestre eterno. Menuda travesía por el desierto nos espera hasta que llegue esa Semana Santa a finales de abril (Semana Santa con no uno sino dos probables choques Madrid-Barça: el de liga el sábado antes del Domingo de Ramos y la posible final de Copa del Rey el Miércoles Santo).
Yo últimamente ando tan mal de tiempo libre que hasta la ropa la compro en la web de Amazon. Y oye, va bien de precio y queda resultona.
Arual ha dicho que…
Ala no había pensado en esa probabilidad, dos Madrid-Barça pegadicos.... mmmmm!!! Qué largo se nos va hacer el trimestre xddd!!!

Entradas populares de este blog

Latitud: 43.31432 | Longitud: -1.877187 Altitud: 16 metros

Te hablo de unas coordenadas. Te hablo de un punto en el mundo. En la tierra. Un punto de inflexión en mi vida. En tu vida. En la nuestra. Y un día de abril por la tarde dimos el paso. Ahora ya no hay marcha atrás. Hace 12 años que mi corazón late más fuerte de lo normal. A veces lo hace a un ritmo pausado pero cuando te siento mi pulso se acelera y ya no hay marcha atrás. No había sido mujer de flirteos jamás. De hecho creo que no sé flirtear. Y me ha desconcertado siempre que alguien intente flirtear conmigo. Pero recuerdo cuando tú empezaste a hacerlo conmigo tan directamente, en aquel entorno virtual que ahora me parece lejano y confuso. Tocaste mi fibra sensible hablándome de lo que sabes que me apasiona, el cine. Y quise huir. Me resistí. Sabía que no estaba bien. Pero qué es lo bueno y lo malo? Cómo puede ser malo algo que te hace sentir feliz?  La distancia fue una bendición para salvar el peligro que suponía sentirme tan atraída por ti. Una vez nos acercamos...

Despertar de nuevo...

Abro los ojos de nuevo al mundo, despierto de una especie de ensoñación o pesadilla más bien, donde el mundo, mi mundo, se estaba desmoronando. Miro hacia mi alrededor y todo sigue bien. Mi sobrino es un bebé sano y regordete que no necesita estar conectado a una máquina y puede salir a pasear cada día por la calle. Nadie lleva mascarilla. No ha habido una avalancha de muertes inesperadas. Puedo abrazar a mi amiga después de un día duro para darle ánimo y nadie me mirará con cara de reprobación. Puedo planificar mi próxima escapada a un concierto, o mi próximo viaje, y no necesitaré un PCR negativo. No hay toque de queda. Puedo ver salir el sol. Comer una hamburguesa en la calle está bien. Hacerlo en una terraza también. No conozco el concepto distancia social. Lo más hidroalcohólico que tengo es el último gin tonic que tomé el sábado pasado. No hay pandemia. Y no he cometido ningún estúpido error. No he visto la cara B de la vida y no quiero verla.  Pero desde mayo tengo una sonri...

Mother's mercy... GRRRRRRRRRR!!!!

Llevo unos días de órdago, junio suele ser un mes liado y complicado pero este año está siendo bastante durillo. Así que para aliviar estrés me pongo anoche a ver el último capítulo de una de mis series de cabecera "Game of Thrones" con la emoción y la insensatez que me había propinado el visionado de los dos anteriores episodios. Atención SPOILERS y CABREO a partir de aquí. Que conste en acta que de misericordia, como reza el título, poca evoca este episodio para con el espectador y fan de la serie. Mi decepción empieza con una batalla bastante floja entre la cuadrilla irrisoria de Stannis y el ejército bien orquestado de los Bolton. A parte del plano aéreo poco más a comentar. Los actuales huéspedes de Invernalia se comen con patatas a los que aún se mantenían al lado del malévolo y único superviviente de la dinastía Baratheon, en una escena falta de chicha para mi gusto, que se antoja más a una carnicería como la que propinaron los caminantes blancos en Casa Austera qu...