Ir al contenido principal

Elementos tóxicos, fus, fus!

Mañana acudiré a una jornada en el colegio de mi hijo mayor sobre educación emocional. Estoy contenta por haber obtenido plaza porque estaba la cosa muy solicitada.

Comiendo en el trabajo hoy lo comentaba y para variar he tenido que escuchar sandeces de todo tipo que he tenido que esquivar diplomáticamente porque algunas venían de parte de estamentos superiores a mí y no me quiero meter en líos, se me entiende.

La cuestión es que me da mucha rabia ser tan diferente en estos temas con la mayoría de las personas que me rodean y con las que convivo a diario. Hay demasiada gente "tóxica" a mi alrededor y me abruma que tengan que cuestionar tantas cosas sobre el modo de enfocar la crianza de mis hijos.

Empezando por mi propia madre, pasando por mi suegra, muchas amigas y compañeras de trabajo, etc. Resulta agotador tener que vigilar lo que digo, lo que pienso, por no enzarzarme continuamente en discusiones vanas que no llevan a nada, y sobre todo ser coherente y no dejarme llevar por los consejos irracionales que a veces me dan.

Cansada de oír lo de la bofetada a tiempo es mano de santo, agotada de escuchar que al final mis hijos me tomarán el pelo, y asqueada de que me miren de reojo cuando literalmente lo que hago es disfrutar y exprimir cada momento de mi vida con ellos.

En fin puede que esté negativa y ahora lo vea todo mal, pero estoy harta. Lo prometo. Eso sí mañana me iré a la jornada y disfrutaré, y lo haré acompañada de otras madres y amigas que comparten mi visión de la crianza. Que quede dicho.


Comentarios

Melodías por escrito ha dicho que…
¡Hola! Acabamos de descubrir tu blog y te seguimos desde ahora. Ojalá que también te guste nuestro espacio :D

¡Un abrazo grande de parte de los tres!
Arual ha dicho que…
Muchas gracias y me pasaré por el vuestro por supuesto!!!

Entradas populares de este blog

Latitud: 43.31432 | Longitud: -1.877187 Altitud: 16 metros

Te hablo de unas coordenadas. Te hablo de un punto en el mundo. En la tierra. Un punto de inflexión en mi vida. En tu vida. En la nuestra. Y un día de abril por la tarde dimos el paso. Ahora ya no hay marcha atrás. Hace 12 años que mi corazón late más fuerte de lo normal. A veces lo hace a un ritmo pausado pero cuando te siento mi pulso se acelera y ya no hay marcha atrás. No había sido mujer de flirteos jamás. De hecho creo que no sé flirtear. Y me ha desconcertado siempre que alguien intente flirtear conmigo. Pero recuerdo cuando tú empezaste a hacerlo conmigo tan directamente, en aquel entorno virtual que ahora me parece lejano y confuso. Tocaste mi fibra sensible hablándome de lo que sabes que me apasiona, el cine. Y quise huir. Me resistí. Sabía que no estaba bien. Pero qué es lo bueno y lo malo? Cómo puede ser malo algo que te hace sentir feliz?  La distancia fue una bendición para salvar el peligro que suponía sentirme tan atraída por ti. Una vez nos acercamos...

Despertar de nuevo...

Abro los ojos de nuevo al mundo, despierto de una especie de ensoñación o pesadilla más bien, donde el mundo, mi mundo, se estaba desmoronando. Miro hacia mi alrededor y todo sigue bien. Mi sobrino es un bebé sano y regordete que no necesita estar conectado a una máquina y puede salir a pasear cada día por la calle. Nadie lleva mascarilla. No ha habido una avalancha de muertes inesperadas. Puedo abrazar a mi amiga después de un día duro para darle ánimo y nadie me mirará con cara de reprobación. Puedo planificar mi próxima escapada a un concierto, o mi próximo viaje, y no necesitaré un PCR negativo. No hay toque de queda. Puedo ver salir el sol. Comer una hamburguesa en la calle está bien. Hacerlo en una terraza también. No conozco el concepto distancia social. Lo más hidroalcohólico que tengo es el último gin tonic que tomé el sábado pasado. No hay pandemia. Y no he cometido ningún estúpido error. No he visto la cara B de la vida y no quiero verla.  Pero desde mayo tengo una sonri...

Mother's mercy... GRRRRRRRRRR!!!!

Llevo unos días de órdago, junio suele ser un mes liado y complicado pero este año está siendo bastante durillo. Así que para aliviar estrés me pongo anoche a ver el último capítulo de una de mis series de cabecera "Game of Thrones" con la emoción y la insensatez que me había propinado el visionado de los dos anteriores episodios. Atención SPOILERS y CABREO a partir de aquí. Que conste en acta que de misericordia, como reza el título, poca evoca este episodio para con el espectador y fan de la serie. Mi decepción empieza con una batalla bastante floja entre la cuadrilla irrisoria de Stannis y el ejército bien orquestado de los Bolton. A parte del plano aéreo poco más a comentar. Los actuales huéspedes de Invernalia se comen con patatas a los que aún se mantenían al lado del malévolo y único superviviente de la dinastía Baratheon, en una escena falta de chicha para mi gusto, que se antoja más a una carnicería como la que propinaron los caminantes blancos en Casa Austera qu...