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La mala prensa de la lactancia materna.

He llegado a la triste conclusión de que la campaña de descrédito contra la lactancia materna es totalmente exitosa. Imagino que el poder oscuro de las marcas es muy potente y su red de influencia demasiado poderosa. Pero es que está tan normalizado el uso del biberón en un recién nacido que lo contrario, o sea, lo natural, lo bueno, lo sensato, es decir la lactancia materna, es lo que se considera extraño y alocado. Una pena vamos. Yo respeto a las personas que deciden dar biberón porque es una decisión personal pero es que tener ideas tan equivocadas sobre la lactancia materna y exponerlas así sin más hace que muchas madres decidan no apostar por ella por simple desinformación o por mala información recibida. Y ahí es donde me indigno.

Además yo ando sensible con el tema desde que mi bebé hace dos meses decidió unilateralmente rechazar el pecho y me tocó darle la leche sólo con biberón, aunque ahora ciertamente prefiere comerse un bistec o un yogur que no beber leche de fórmula del biberón, cuando desde el primer momento había pensado en darle pecho al menos hasta los 18 meses como a mi mayor.

A lo que iba, en las últimas 24 horas he vivido tres momentos que son prueba fehaciente de lo que aquí expongo:

Momento 1: Ayer por la tarde en el cumpleaños infantil de un amigo de mi hijo. Varias madres, una embarazada a punto de parir y tres que hemos sido madres repetidoras en el último año. Conversación sobre los recién nacidos:

- Yo: "Es que son tan monos de recién nacidos, que pena me da no pasar otra vez por la experiencia."
- Madre embarazada: "Sí, es bonito, mucho."
- Madre 1: "Lo peor es las noches en vela, lo que sufrí con el primero, que le di pecho y no había manera de dormir una noche de tirón, ves con la segunda una maravilla, bibe y a dormir genial".
- Madre 2: "Aissss sí recuerda que éramos las dos pringadas que no dormíamos porque dábamos pecho. Lo comentábamos un montón de veces en el parque. ¿Te acuerdas? Menos mal que aprendimos la lección y con el segundo biberón directo."
- Yo: "La lactancia materna no tiene que ver con los despertares nocturnos, en mi caso tengo dos hijos, he vivido dos lactancias maternas maravillosas y en un caso, el mayor, durmió enseguida de tirón y en el segundo caso, el pequeño, aún ahora con 14 meses no hay noche que no se despierte mínimo una vez  y ya no le doy pecho que le doy biberón. Cada niño es un mundo."

Se hace el silencio. Se acaba la conversación. Yo me indigno un poco porque no puedo creer que se asocie la lactancia a las noches en vela, cuando justo la lactancia las hace mucho más llevaderas y cómodas.

Momento 2: De vuelta del cumpleaños, paseando por la calle hacia casa, la mamá embarazada de la conversación anterior:

- Madre embarazada: "¿Aún das pecho?"
- Yo: "No, le he dado pecho hasta hace un par de meses cuando cumplió 1 año."
- Madre embarazada: "Hombre ya tiene edad de dejar el pecho, que es mayorcito."
- Yo: "¿Cómo? ¿Mayorcito? Ejem... Sólo tiene 14 meses..."
- Madre embarazada: "Bueno es que yo creo que con dar pecho hasta los 4 meses es más que suficiente. En cuanto vuelves a trabajar mejor dar biberón y no hace falta tanto lío y tanto sufrimiento. Así puedes dejarlo con quien quieras tranquilamente."

Lucecita roja en mi cabeza, otra vez se asocia la lactancia materna al sufrimiento. ¿Quién vende esas ideas, quién por favor? Y el desapego maternal desde los cuatro meses que expresa esta embarazada. Una cosa es tener que volver a trabajar pero la otra es poder dejarlo con cualquiera cuando quieras sin preocupaciones gracias al "bendito" biberón.

Momento 3: Esta mañana estoy en mi despacho y oigo como un trabajador viene a entregar los papeles de la paternidad a las de RRHH, que están al lado. Le preguntan cómo va todo y él responde enseguida que han empezado con el pecho pero que van a acabar con biberón. El bebé tiene una semana de vida. Que si la madre no tiene suficiente leche, que el pediatra les ha dicho que complementen con biberón. En fin mala información, que conlleva otro fracaso de lactancia materna estrepitoso. Y esta vez ha venido dado por un profesional de la salud.

En conclusión pienso que las redes sociales, las comunidades blogueras, en definitiva, el 2.0 ha dado una oportunidad excepcional para informar mejor a las madres actuales pero queda mucho por hacer y para muestra un botón.

Comentarios

Isabel ha dicho que…
Hola,

Yo no estoy tan de acuerdo en que la lactancia materna tenga mala prensa. Pero sí me parece un error, tanto lo que comentas de pintarlo fatal, como lo opuesto. Es decir, yo creo que muchas no llegamos preparadas realmente para dar el pecho, porque muchas otras madres o profesionales te dicen que es lo más fácil y natural. Así, cuando algo no va tan perfecto como esperas, o duele, o cuesta que el niño se enganche bien, o cuesta un tiempo establecer el suministro de leche que el niño necesita, pensamos que algo va mal, que estamos haciendo algo mal, o que no podemos hacerlo.
A mi, con mi experiencia en la lactancia de mi hija, me parece más interesante contar a las futuras madres tanto lo maravilloso que es, como los inconvenientes o dificultades que se pueden encontrar, para cuando se los encuentren, no se lleven la sorpresa y estén preparadas para afrontarlos.
Porque la lactancia hay veces que es muy fácil y solo le ves el lado bueno, y otros momento no es tan fácil, y ahí hay que ponerle voluntad para superar los baches.

Gracias por leerme,
Isabel
Arual ha dicho que…
No, si yo pasé un calvario también con mi primera lactancia, mastitis y grietas, dolores y malestares, pero sólo mi insistencia fue la que me ayudó a seguir, porque al no contar con apoyo e información correcta lo más sencillo habría sido dejarlo antes del mes de vida de mi hijo.
Ángeles H. ha dicho que…
Se siente una impotencia terrible cuando oyes conversaciones de ese tipo... Es triste, muy triste.

Un abrazo,

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