Reconozco que cuando estoy mala soy un horror. No me aguanto ni yo. Y si para colmo como ahora no me puedo medicar peor me lo pones porque soy todavía peor, soy la niña del Exorcista. Mi marido me lo repite, hija mía que humor de perros tienes cuando estás mala, menos mal que cuando estás bien eres todo dulzura, y si es verdad que algo llego a compensar pero el pobre tiene que aguantar ahora mi mal humor y mi explosiva combinación de hormonas "embaraciles", vamos que se está ganando el cielo en vida y con billete de primera clase.
Ya me pasó en el embarazo de mi primer hijo, estaba muy resfriada y nos fuimos de fin de semana con los amigos a Andorra la Vella. Allí me puse peor. En el apartamento en el que estábamos la calefacción estaba muy fuerte. Yo estaba taponada y agobiada y aquella noche con el calor que pasé casi me da un ataque de ansiedad. Creo que fue una mezcla del malestar del embarazo, del calor, de la congestión nasal, no sé, pero fue un momento horrible que no olvidaré en tiempo.
Hace dos noches me pasó algo similar pero en casa, estaba muy cansada y me acosté pronto. A eso de las doce me desperté sin poder respirar y muy agobiada. Salí a la terraza a que me diera el aire y parece que me calmé un poco. Pero las ganas de llorar me podían y al final sin más empecé a derramar lágrimas sin control. Sentía que no podía más y que el mundo se derrumbaba sobre mi pecho. Con la ayuda de la paciencia de mi marido que me miraba con ojos de alucine total y con un par de almohadas que me reclinaban el cuerpo pude conciliar el sueño un poco. Poco porque aquella mañana tocaba supermadrugón para hacerme análisis y el test de Sullivan. Ya han pasado dos días pero sigo preocupada. Siempre me siento fuerte y capaz de llevar a cabo lo que me echen y más algo tan bonito como el embarazo, que he deseado hasta la saciedad, pero no sé si es el stress, o que no estoy al 100% de salud, no sé que me ronda pero no me gusta estar así. Me da por pensar si este episodio de ansiedad lo tendría igualmente si no estuviera embarazada y resfriada a la vez, ¿os ha pasado alguna vez?
Voy falta de sueño, bueno de sueño y de muchas otras cosas, y puede que eso nuble mi entendimiento, como la solteras nublan el entendimiento de Carlos Baute y lo dejan colgado no precisamente en sus manos cada tarde en esa cosa que se parece a un programa pero que la verdad no acabo de entender muy bien que es y que se llama ELÍGEME. ¿Pero Carlos Baute no prefería a los estibadores portuarios? Siempre lo había creído así pero viendo como desnuda con la mirada a las mocetonas que entran en su plató tengo una duda más que considerable al respecto. En fin a lo que íbamos que tengo la cabeza un poquito atolondrada (ufff esta palabra que acabo de usar era la favorita de la Hermana María, mi profe de mates de 8º EGB, así de repente me ha venido un flash de su imagen a la cabeza, no os digo que no estoy fina...) y puede que eso haga que ande un poco monotemática, pero tenéis que perdonarme, I'm happy, so happy, y no se me puede aguantar, I know. Y es que esta noche... VAMOS A QUEMAR MESTA...
Comentarios
Ya llegará tu bebé y los malos ratos quedarán en el olvido, porque si hay algo que valga la pena es tener hijos.
Besos, que todo vaya mejor.