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Cada embarazo es un mundo, aunque los miedos se repiten.

La verdad es que es bien cierto que cada embarazo es distinto. Yo voy por mi cuarto embarazo, dos de los cuales tuvieron un final infeliz, uno en un estadio muy inicial, por lo que ni me enteré casi, pero el otro ya de casi 12 semanas de embarazo. Siempre había tenido entendido que cada embarazo era distinto y yo esperaba que fuera así dado que mi segundo embarazo, el que me dio a mi tesoro, mi hijo, fue bastante movidito, nauseas a gogo, vómitos, pérdida de peso, y no sólo los primeros meses sino hasta el final. Así que confiaba que, en cuanto repitiera, los síntomas fueran más leves. En mi tercer embarazo empecé con bastantes nauseas pero de repente pararon en la semana 9, todo el mundo me decía que era porque cada embarazo es distinto y que estaba vez sería mejor, yo me confié, aunque aquel fue el primer indicador de que algo no iba bien, y efectivamente a punto de entrar en la semana 12 confirmé la pérdida de mi bebé. En este cuarto embarazo, ya de 17 semanas, estoy expectante por todo ya que las experiencias vividas no me permiten disfrutar de mi estado con la plenitud deseada, por eso cuando a partir de la semana 12 descendieron las náuseas me preocupé. Una oportuna ecografía me tranquilizó cuando vi que todo seguía bien. Pero ahora con el verano por el medio y mi ginecóloga de vacaciones los miedos han vuelto. Si paso algún día entero sin asomo de náusea ya estoy pensando en lo peor. Es inevitable. Por otro lado tengo síntomas que me dan que pensar que todo sigue bien. La tripa crece sin parar, a diferencia del embarazo de mi peque, en este cuarto mes ya tengo una barriga increíble. Me avisaron que el segundo embarazo se notaba antes pero jamás imaginé tener semejante barril, xddd!!! Así que aunque he ocultado mi estado todo lo que he podido, no quería hacer pública la noticia demasiado pronto, desde que entré en el cuarto mes no pude hacer otra cosa más que contarlo ya que era imposible disimularlo. Y más siendo verano llevando ropa más ligera. También he notado otras diferencias respecto al embarazo de mi nene, por un lado al estar pendiente de mi retoño ya no puedo tener esos momentos de pensamientos 100% dedicados a la vida que gesto en mi vientre. Me sabe mal no hacerlo pero la vorágine del día a día no me deja, y cuando por la noche tengo mis momentos de relax, caigo rendida de sueño. No me cuido tanto, ya sé que hago mal, pero reconozco que no vigilo tanto el tema de la comida (menos mal que ya de por sí suelo comer equilibrado) ni me pongo cremitas, eso sé que lo pagaré caro, ni descanso todo lo que quisiera. Gajes de ser mami repetidora. Por otro lado en esta ocasión no tengo tanta sensibilidad al olfato, alguna manía específica si que tengo, como la del ambientador de mi oficina, que me revuelve el estómago y me molesta mucho, pero en general tolero mejor los olores que con el embarazo de mi hijo. Las encías me sangran mucho menos también, en la anterior ocasión cepillarme los dientes era como la matanza de Texas en mi baño, pero esta vez casi no sangro nada. Tampoco tengo mucha sensibilidad en los pechos, ni se me han puesto tan tensos como la otra vez. Cosa que sumada a la menor tenencia de nauseas hacen que pueda tener una mayor vida sexual. Con mi otro embarazo mi pobre marido estuvo a dos velas los nueve meses. Ahora no es que sea un loba pero al menos de vez en cuando me apetece que ya es un gran avance. Y bueno otra gran diferencia es que en las 17 semanas de embarazo sigo sin conocer el sexo del bebé. No porque no quiera saberlo sino porque en las ecografías que me han hecho hasta el momento no se ha podido ver. Con el peque sí que lo supe pronto, a las 12 semanas se vio la flauta, jeje, que no dio lugar a dudas. Pero esta vez seguimos con la incógnita. Pero lo que siguen ahí como he dicho al principio del post son los miedos, miedos que me han hecho dudar como explicaba en mi nota anterior, incluso sobre si hacerme la amniocentesis siendo que el resultado del triple screening me había dado riesgo bajo. Y es que desde que te ves el positivo en el test no paras de sufrir. Al final mi socio y yo hemos decidido no hacerlo por evitar el riesgo abortivo de la prueba. Y es que nuestra médico nos dijo que con riesgo bajo ella no lo haría y siendo que es un bebé tan deseado y buscado, para que ponerlo en peligro.

Comentarios

AleMamá ha dicho que…
Relájate de una vez. No averigües más de lo necesario, total los dados están echados. Que sea del sexo que sea, que salga sanito/a y si no es así, Dios lo ha permitido y te dará fuerzas igual que ahora con el embarazo.

Que todo vaya de maravillas y luego nos muestras las fotos del bebé.

Cariños.
MaGiA dEL mOmEntO ha dicho que…
Arual,
ando un poco atrasada en las lecturas y acabo de ver la noticia...
¡¡¡ENHORABUENA!!!
¡cuanto me alegro por tí, por vosotros!
Disfruta muchísimo del embarazo, miedos incluidos, y de tu super barrigota.
Besos, besos y más besos ;-)
Crisis ha dicho que…
Me alegro de que todo siga perrrrfecto :) con la cosa de que nos hemos enterado tardecito, esto se va a pasar volando!!! jejeje ya 17 semanas!! madre mía...
Bueno, lo dicho, que estés tranquila y que intentes disfrutar de la experiencia, que luego lo echarás de menos. Muack!

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