
En otras circunstancias habría posteado inmediatamente después de haber visto la finale finalísima de LOST, pero las circunstancias son las que son y el peque de la casa al menos ha tenido la deferencia para con su amada madre de despertarse justo cuando en la pantalla de mi televisor aparecía por última vez ese LOST en blanco sobre fundido negro que nos ha acompañado en los seis últimos años de nuestras vidas.
La verdad sea dicha casi me alegro que los acontecimientos hayan devenido así, y me alegro porque el éxtasis, la emoción, la embriaguez absoluta por el momento histórico-televisivo que acabábamos de vivir (me gusta eso que ha dicho Mer en su blog, y cito literal: "Algunos tuvieron Woodstock, nosotros tuvimos LOST") merecía una reflexión más pausada y tranquila.
Ahora ya han pasado muchas horas desde que he disfrutado, que digo, GOZADO, de esas dos últimas horas de LOST. Yo como muchos de vosotros me he levantado ipso facto al sonar el despertador a las 5.30 de la mañana. Llevaba toda la noche con una terrible pesadilla en la que soñaba que no lograba despertarme para ver la finale. Un stress horrible. Así que a la hora señalada he saltado de la cama en un plis plas. Me he dado cuenta de que en FOX todavía echaban el 6x16, así que me he vuelto al sobre media horita más.
A las 6.00 mi despertador me ha vuelto a poner en pie, y rauda y veloz me he sentado en mi sofá, con mi cojín, mi mantita y mis cleanex, dispuesta a vivir el momentazo televisivo del año, que digo del año, de la década, que digo de la década, del siglo por Dios.
De repente me he dado cuenta de que el capítulo era mudo, en efecto, no había voz, por unos instantes unos sudores fríos han recorrido mi cuerpo, pero... falsa alarma, el problema de conexión se ha arreglado sin más.
Ni que decir que la misma emoción que me embargaba me tenía en vilo y con una sensibilidad más a flor de piel que de costumbre. Así que con cada recuerdo flasheado, con cada compás de la maravillosa música que acompaña a la serie, con el beso de Jack y Kate, y mira que yo siempre quise que Kate acabara con Sawyer, con el perdón de Locke a Ben, con la decisión de Hurley de ser el relevo de Jack, con la bajada a la luz de Desmond, con muchas cosas más pero sobre todo con esa conversación final entre Jack y Christian, la menda se ha ido deshaciendo en lágrimas y cuando han puesto la publicidad, aún he tenido valor para compartir esa llorera tan tremenda con un pequeño comentario en el post habilitado por Mer en LOSTEORICOS.
Insisto he disfrutado muchísimo, y en líneas generales estoy contenta con este final. No he pensado para nada como se ha comentado tanto hoy en los medios, que todos estuvieran muertos. He querido ver en esa iglesia especial, una puerta a otra oportunidad, una luz, valga la redundancia, en la oscuridad de las vidas de nuestros adorados losties. Gente solitaria, con problemas, que antes del accidente de avión ni tenían futuro, ni querían tenerlo, y para los que sin embargo la isla, la poderosa y mágica isla, fue una salvación. Y ahí están todos juntos ante Christian Shepard, tan contentos y sonrientes, bufff....
Sé que hay mucho fan de LOST cabreado echando humo hoy por estos mundos e imagino cuán difícil es contentar a toda la audiencia de esta serie, probablemente la más grande que se haya concentrado jamás para ver un final en la historia de la televisión. Pero yo me siento feliz con este final porque es feliz en sí, y aunque no nos da todas las respuestas, hay que ser francos, esta serie no fue nunca una serie de respuestas, sino de preguntas que desembocaban en nuevas preguntas y su final ha sido fiel a ese carácter tan tremendamente lostiano.
En fin ya hemos dicho adiós, Jack ha cerrado su ojo, seis años después de haberlo abierto, un gesto muy simple, que se me antoja un paréntesis incluso, pero qué historia tan increíble había ahí encerrada, y qué momentazos hemos vivido con ella.
Los lostianos ya nunca volveremos a ser los mismos, siempre seremos lostianos. Sin remedio alguno.
Comentarios
Surgirán nuevas ideas y nuevas historias. Y esperemos que el hambre de audiencias de las cadenas no devore buenos productos.
Greetings
La cuestión es que para mí ese final tiene mucho sentido y tiene sentido con la filosofía global de la serie, por lo que chapeu a los guionistas, chapeu!
Saludos!