Ir al contenido principal

De cotidianeidad y miedos varios.

Metida de lleno en la vorágine del trabajo (y eso que de momento sólo estoy trabajando tres horas diarias, no me hernio no) y parece que nunca me fui de la empresa por casi seis meses. Resulta curioso lo cotidiano que se vuelve todo enseguida, curioso. En cualquier caso lo que no es nada cotidiano es volver a casa y ser recibida por la mejor sonrisa del mundo que se acompaña por el par de ojos más lindos de la faz de la tierra, eso sí que no tiene precio, para todo lo demás Mastercard. Y cotidiano sí es por otro lado el hecho de que ante la flagrante crisis económica que nos envuelve y tan sólo por el mero hecho de ser economista todo el mundo me confiese sus intimidades monetarias con el fin de pedirme consejo, me siento como un cura ante el anuncio del fin del mundo, todos quieren expiar sus pecados. Yo que oigo a tantos y tantos (entendidos algunos, profanos muchos otros) hablar y hablar de la crisis me siento totalmente confundida ante las preguntas de muchos amigos, compañeros o simples conocidos. Y es que mucho se habla pero ni los más expertos en la materia se mojan haciendo predicciones, y ahí es donde yo, que adoro la economía, pero que a veces me deja perpleja, me doy cuenta de lo gañanes que somos los que nos dedicamos a esto. Porque en economía no hay leyes exactas, porque sabemos que si se bajan los tipos de interés, podemos tener un efecto positivo en la concesión de créditos, y esto puede activar la inversión, y ésta última el empleo, pero y si al bajar los tipos de interés el BCE, como ocurrió en la fatídica semana negra bursátil que vivimos a principios de octubre, el tipo de interés de referencia más popular, el que guía el mercado interbancario, el famoso Euribor sigue subiendo, ¿qué pasa ahí? Pues que nos quedamos todos con cara de tontos y nos damos cuenta de que esto no es un problema de física de 2º de bachillerato, que no hay una causa efecto clara, que la economía, y más la economía global que rige nuestros tiempos, está sometida a tantos factores, a tantas variables, que todo puede suceder, y que con todo, nos asusta, nos asusta mucho. Por eso mi mejor consejo suele ser uno, prudencia, siempre prudencia, mucha prudencia.

Comentarios

Lena ha dicho que…
La prudencia es una buena aliada siempre y más en estos momentos en que cualquier 'locura' nos puede costar meses de reponernos.

Un besito guapa...
Juan Rodríguez Millán ha dicho que…
¿Hablabas sólo de economía o de la vida en general, je, je, je...?

Yo lo único que saco en claro de la crisis es que ya no sé nada de economía. Nunca supe, pero cada vez sé menos... ¿Se puede saber menos que nada...?
Vargtimen ha dicho que…
¿3 horas de trabajo al día? :PPPP

En fin, olvídate de la burbuja económica, acuesta a Ojazos-Newman en su cuna, y pon La Sexta que juega el Barça, el mejor remedio anticrisis.

Entradas populares de este blog

Repetición de la prueba del talón.

El lunes una carta me dejó muy preocupada, era del Clínic de Barcelona y me decían que había que repetir la prueba del talón de mi bebe para completar resultados. Como hago siempre, y no debería hacer nunca, me puse a buscar en google qué podía implicar y claro allí me salieron todas las plagas bíblicas y como madre no veáis lo histérica que me puse.  Para explicar mejor en qué consiste la prueba y qué enfermedades detecta enlazo el post al respecto que la Dra. Amalia Arce escribió en su interesante blog, si lo leéis imaginaréis lo fatal que que me quedé ante la situación. Aquella misma tarde tenía consulta con el pediatra para la primera revisión y se lo comenté, no era mi pediatra de cabecera sino un sustituto, que revisó al niño y trató de tranquilizarme, pero con cierta frialdad la verdad. Un rato después eché mano de parte de mi tribu de mamis twitteras y ahí sí obtuve apoyo reconfortante, también por parte de la propia Amalia Arce que me envió un mail enseguida para responder a …

La locura de organizar el verano.

Este año de momento aunque no sé si durará mucho mi marido y yo continuamos trabajando, y digo yo que no sé si durará mucho porque con la que está cayendo no estar en el paro es casi un milagro. Así que por suerte diremos tocará organizar la largas vacaciones escolares de nuestro retoño. Yo ya llevo una semana dándole vueltas al asunto y lo único que tengo resuelto por el momento es el final de curso. En junio aquí el cole se acaba a mediodía y menos mal que en el de mi hijo han tenido a bien dar servicio de comedor por lo que podremos recogerlo a las 3, algo es algo. La tarde la pasará conmigo que por algo tengo reducción de jornada en el trabajo. Lo peor será a partir del 21 de junio día en que se acaban las clases. El verano es largo y aún no sé cómo me lo voy a montar. En el colegio de mi hijo organizan unas "estades d'estiu" que se dice por aquí  en el mes de julio y que tienen el maravilloso horario de 9 a 1 y de 3 a 7, sin posibilidad de comedor seguramente, porqu…

Guayomini quatu pua!!!

Cuando era chiquita Eurovisión era una de mis noches favoritas del año, me encantaba ver las actuaciones y me divertía de lo lindo con las puntuaciones. Recuerdo que mis padres solían dejarme que me acostara tarde aquella noche. No volví a ver el evento hasta que actúo Rosa a principios de los 2000, al igual que media España, y fue porque por entonces yo era fan de OT y claro no quedaba otra. Después no volví a tener ganas de ver la cutre-gala en la que se ha convertido este concurso hasta el año de Chiquilicuatre, esta vez el "proyecto" de Buenafuente y su gente me hizo gracia, sí ya tenía ganas de que alguien se riera en la cara de los desacatados que organizan el evento, y volví a verlo. Recordemos que ese año logramos una puntuación de lo más digno. Y llegamos a 2011. La razón por la que me planté este sábado delante de la 1 de TVE a ver el concurso no la sabría esgrimir. Ni sabía quien era Lucía ni había escuchado la canción. Pero el hecho de que mi suegra dijera que era …