Hoy en Facebook un buen amigo hacía una alusión a uno de los films favoritos de mi padre "Un tranvía llamado deseo" y sin poder evitarlo se me ha escapado una lágrima al leerlo. Y es que ahora estoy tan sensible que todo me recuerda a él. Viendo los partidos de la Eurocopa que tanto le entusiasmaban y de los que no podrá conocer su resolución final, o viendo la segunda temporada de Juego de Tronos de la que era un gran fan, o la quinta de Mad Men, cada cosa que veo que sé que él ya no puede ver me estremece sobremanera. También fue duro sentarnos a la mesa este finde y ver aquel hueco que jamás volverá a ocuparse y vivir una sobremesa sin sus interminables conversaciones, fue muy duro. Yo sé que el tiempo lo cura todo, también creí que jamás superaría la muerte de mi adorado abuelo y cada vez lo llevo mejor, o de mi abuela años antes, pero ahora es todo tan reciente y el dolor tan inmenso que lo único que me consuela es creer o esperar que algún día nos reencontraremos en alguna otra parte. Quiero creer que en ese lugar estará él, y mi abuelo, y también mis otros abuelos, y todas aquellas personas especiales que he amado en esta vida. Quiero creer que ahora mi padre ya disfruta de su compañía y quien sabe igual logra conocer allí a algunos de sus ídolos, Humprey Bogart, Katherine Hepburn, Vivien Leigh, John Ford, y tantos que me cansaría de ennumerarlos. Seguro que sus clases de inglés le irán la mar de bien. Pienso que le robaron la vida de una manera muy cruel, a traición, sin esperarlo, pero que él desde donde estará nos vigilará y cuidará a todos. No puedo encontrar más consuelo...
Voy falta de sueño, bueno de sueño y de muchas otras cosas, y puede que eso nuble mi entendimiento, como la solteras nublan el entendimiento de Carlos Baute y lo dejan colgado no precisamente en sus manos cada tarde en esa cosa que se parece a un programa pero que la verdad no acabo de entender muy bien que es y que se llama ELÍGEME. ¿Pero Carlos Baute no prefería a los estibadores portuarios? Siempre lo había creído así pero viendo como desnuda con la mirada a las mocetonas que entran en su plató tengo una duda más que considerable al respecto. En fin a lo que íbamos que tengo la cabeza un poquito atolondrada (ufff esta palabra que acabo de usar era la favorita de la Hermana María, mi profe de mates de 8º EGB, así de repente me ha venido un flash de su imagen a la cabeza, no os digo que no estoy fina...) y puede que eso haga que ande un poco monotemática, pero tenéis que perdonarme, I'm happy, so happy, y no se me puede aguantar, I know. Y es que esta noche... VAMOS A QUEMAR MESTA...
Comentarios
¡Arriba los corazones!
Un beso
Un abrazo muy fuerte!