
Por sexta temporada consecutiva ya he vuelto a Wisteria Lane. Yo no fallo a esta cita anual con mis MUJERES DESESPERADAS favoritas. Y menos ahora que yo misma anda bastante desesperada entre mi suegra, un nuevo resfriado con fiebrón para mi hijo, y el trabajo, el siempre desesperante trabajo.
Retomé la vida de estas cuatro maravillosas féminas anoche en el punto en el que una de ellas volvía a recuperar a su gran amor y contradicciones de la vida estaba a punto de perder a otro de sus seres queridos, su hija; en el momento en el que otra de ellas decidía dejar de ser una buena y amargada "niña", para empezar a ser un poquito más mala y más feliz, aunque siempre con sábanas limpias y muchas flores; en el instante en que la más fuerte y la más dura rompía su coraza otra vez para mostrarnos un poco más el por qué es como es, y por eso la adoramos; y cuando a la última de ellas, mi favorita por cierto, estaba a punto de agrandar su prole por dos más, aunque justo en ese momento de su vida desearía estar más sola que nunca.
Adoro esta serie, miles de veces lo he comentado, me encanta su punto irónico, su bis de comedia ácida y agria, su drama sin complejos. Susan, Gabrielle, Bree y sobre todo Lynette son parte de mí. No me canso de sus historias y de sus tramas, de las simples y de las complejas. Nunca me fallan. Sé que es ciertamente antagónica con LOST, mi otra serie de cabecera, pero en la variedad está el gusto dicen.
Retomé la vida de estas cuatro maravillosas féminas anoche en el punto en el que una de ellas volvía a recuperar a su gran amor y contradicciones de la vida estaba a punto de perder a otro de sus seres queridos, su hija; en el momento en el que otra de ellas decidía dejar de ser una buena y amargada "niña", para empezar a ser un poquito más mala y más feliz, aunque siempre con sábanas limpias y muchas flores; en el instante en que la más fuerte y la más dura rompía su coraza otra vez para mostrarnos un poco más el por qué es como es, y por eso la adoramos; y cuando a la última de ellas, mi favorita por cierto, estaba a punto de agrandar su prole por dos más, aunque justo en ese momento de su vida desearía estar más sola que nunca.
Adoro esta serie, miles de veces lo he comentado, me encanta su punto irónico, su bis de comedia ácida y agria, su drama sin complejos. Susan, Gabrielle, Bree y sobre todo Lynette son parte de mí. No me canso de sus historias y de sus tramas, de las simples y de las complejas. Nunca me fallan. Sé que es ciertamente antagónica con LOST, mi otra serie de cabecera, pero en la variedad está el gusto dicen.
Esta temporada empieza fulminante como fulminante fue el tramo final de la quinta con el antológico secuestro del pequeño MJ por el viudo de Edie. Le ponemos cara ya a la novia de Mike ante el altar. Y descubrimos cuán frágil es la felicidad de Susan. Asistimos inverbes al quebrantamiento definitivo de un matrimonio que de cara a la galeria parece ser perfecto, el de Bree y Orson, pero que en realidad es otra representación más de este circo que es la vida. Tom y sobre todo Lynette viven con miedo y terror un nuevo embarazo gemelar pasados de largo los cuarenta. Y Gaby da una lección magistral de sensatez a su nueva y alocada sobrina. Esto pinta de maravilla y ya estoy deseando ver lo antes posible el 6x02.
Comentarios
Mi favorita por supuesto es Gabrielle, seguida muy de cerca por su hija Juanita.