
Las season finale de LOST siempre son alucinantes, terriblemente emocionantes y llenas de instantes televisivos para la historia. Todos ellos se merecen un post en mi blog al menos, unas palabras de agradecimiento a las personas que hacen posible esta serie tan increíblemente genial. Sin duda hacen mi vida un poco más feliz. Hasta anoche mi favorita era el final de la tercera temporada y ese Charlie agonizante en la estación submarina. La piel de gallina se me pone al recordarla. Los otros tres finales (primera, segunda y cuarta temporada) también habían sido impresionantes pero repito el de la tercera era mi predilecto, mi ojito derecho.
Pero anoche por fin vi "The incident" y mi vida cambió. Ese fundido en blanco final y sus 82 minutos previos marcaron mi existencia para siempre, os lo juro.
¡Cuánta información y qué bien resumida en sólo dos episodios! ¡Cuánto contenido vacuo hay en otras series! ¡Qué diálogos tan cortos, precisos y concisos! Encaje de bolillos televisivo sin duda. ¡Qué buena introducción la de uno de los personajes principales de la serie, Jacob, que en cinco temporadas aún ni había tenido presencia física en ningún capítulo! Y las ganas que tenía yo de verle la cara. ¡Cómo deseaba yo que Sawyer y Jack se enfrentaran en serio! Lloré cuando Juliet cayó al pozo arrastrada por aquella inoportuna cadena y también cuando Sawyer le suplicó: "No me dejes Juliet". Vibré al ver la cara de Jin cuando Jack le dijo que sabía el modo para que volviera junto a Sun. No acabé de creerme el motivo confeso de Jack a Sawyer para volar la isla, pero sí es posible que ame de verdad a Kate, esto me cuesta horrores admitirlo, yo siempre quise que Sawyer acabara con Kate. Y aluciné al descubrir que Locke no es Locke, lo sospeché al ver el ataud que transportaban Iliana y su compis. Me encantó el principio y el final del capítulo, tan bien ligado y cohesionado con esa intención de matar a Jacob del nuevo personaje misterioso, una de las claves de la sexta temporada sin duda, y esa puñalada final atestada por Ben. Me gustó percatarme que Ben no sabía nada de nada. Los pretenciosos pagan sus pecados. Ahora me alegra haber tardado tanto en ver esta temporada porque la espera hasta enero de 2010 se me hará más corta. Y es que ese fundido en blanco final es una carta blanca total para Lindeloffy compañía, cualquier cosa puede pasar ahora. Empieza mi cuenta atrás personal...
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