Tenía mariposas en el estómago y no sabía a qué se debían. Han sido meses intensos como mama de dos y como trabajadora dentro y fuera de casa. Necesitaba tomarme mi tiempo, reflexionar, y sobre todo dormir. No tener más obligaciones que las que mi día a día me imponía, que no eran pocas. Pero en mi cabeza de vez en cuando redactaba posts, a ratos me apetecía volver a escribir, otros en cambio me agobiaba con la idea. En fin que de un modo u otro me daba cuenta de que tenía mariposas en el estómago y no se debían a otra cosa que a las ganas de volver a darle vida a este blog. Lo echaba de menos. Pues aquí estoy. Aru volvió!
Voy falta de sueño, bueno de sueño y de muchas otras cosas, y puede que eso nuble mi entendimiento, como la solteras nublan el entendimiento de Carlos Baute y lo dejan colgado no precisamente en sus manos cada tarde en esa cosa que se parece a un programa pero que la verdad no acabo de entender muy bien que es y que se llama ELÍGEME. ¿Pero Carlos Baute no prefería a los estibadores portuarios? Siempre lo había creído así pero viendo como desnuda con la mirada a las mocetonas que entran en su plató tengo una duda más que considerable al respecto. En fin a lo que íbamos que tengo la cabeza un poquito atolondrada (ufff esta palabra que acabo de usar era la favorita de la Hermana María, mi profe de mates de 8º EGB, así de repente me ha venido un flash de su imagen a la cabeza, no os digo que no estoy fina...) y puede que eso haga que ande un poco monotemática, pero tenéis que perdonarme, I'm happy, so happy, y no se me puede aguantar, I know. Y es que esta noche... VAMOS A QUEMAR MESTA...
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