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Y quería escribir sobre blogs de moda...

Desde hace más de un mes mi vida se ha resumido en idas y venidas al pueblo diarias para dormir allí junto a mi baby al que cuidaba mi madre mientras un resfriado tras otro le atacaban sin piedad y le evitaban ir a la guarderia. Mi suegra está de baja, sigue de baja, y mi madre es ahora el recurso más valioso para conciliar vida familiar y laboral. Y a mí me va de perlas, porque puestos a vivir de "okupas" hasta que no tenga listo mi piso nuevo prefiero vivir en casa de mis padres que en casa de mi suegra.
Lo curioso es que hoy tras el último ataque de las hordas griposas que ha durado exactamente 12 días he llevado a mi peque a ese lugar que ya es como el gimnasio, lo pagas religiosamente cada mes y no vas nunca, y el disgusto ha sido máximo. Él, que estos días dormía hasta las diez de la mañana como un marqués y se echaba siestas de tres horas, ha tenido que hacer algo con lo que convivimos casi todos los mortales y que sin embargo odiamos, madrugar, y claro desde las siete de la mañana, hora a la que lo he despertado (dormíamos aún en el pueblo) hasta las nueve, hora a la que hemos llegado a la guarderia, sus lloros se oían desde Constantinopla y mi corazón se rompía en mil pedazos.
El día 1 de noviembre oficialmente concluía el periodo de adaptación según el programa educativo, nosotros estamos ya a 2 de diciembre y os juro que con la de pellas que hemos hecho ni de coña estamos adaptados a ella, ni él, ni yo, porque ya son más de las doce del mediodía y aún tengo el corazón encogido como un puño pensando en qué debe estar haciendo la cosita más bonita del mundo en medio de esa selva cruel que se me ha antojado a mí esta mañana la guarderia.

Comentarios

Beau. ha dicho que…
Uuufff eso de apachurar el corazón por las cosas mas hermosas en la vida es horroroso!!! se queda uno tan pero tan mal con ese sentimiento que nada lo quita mas que el tenerles en brazos que uufff!!!, te mando un fuerte abrazo!! y un beso!!
Juan Rodríguez Millán ha dicho que…
...lo que demuestra que hacer planes es sólo el medio para que se tuerzan.

Ya quedará menos para la estabilidad, ¿no? Lo digo por la casa nueva, el fin de la okupación a padres o suegros y la eliminación de las gripes (¿cuántas se puede coger uno cada otoño...?).

Y mucho ánimo, que dejar al pequeñajo así tiene que ser duro...
El Impenitente ha dicho que…
Pues a mí no me disgusta madrugar.

Tranquila, Arual, que tu hijo saldrá de ésta. Una vez hayas desaparecido habrá dejado de llorar y no la habrá vuelto a hacer hasta que te haya visto. Reconoce que es más listo que tú. Y asúmelo.
Anónimo ha dicho que…
jajajjajajaja por ahi pasamos todas .Pasamos una etapa de tener el corazon en un puño con las gripes y anginas ...pero todo pasa ya veras ,te lo digo por experiencia que ahora echo de menos esas noches febriles al lado de mis peques ,que ahora para mi las quisiera porque casi ni les veo el pelo...ayssssssssssssssss
Arual ha dicho que…
Ir a la guarderia duró dos días, miércoles y jueves, el viernes se puso malo otra vez, lo que supuso estar todo el puente entre casa y urgencias y con festivales de Dalsy y Apiretal a todo trapo, y como no hoy vuelve a hacer pellas... no paramos con los virus, todos nos los llevamos a casa!!
Mae ha dicho que…
Aruu, pero si luego se lo pasan genial en la guarde!!
Te entiendo, porque, aunque no tengo hijos, tengo sobrinas, y me ha dado muchas veces penita el dejarlas, pero otras veces, al recogerlas, no se querían venir, jajaja. Así que muy mal no lo deben de pasar!!

Besos...
Fernando J. López ha dicho que…
ays... qué estrés... ánimo, guapa, que tú puedes con eso y con más ;-)