miércoles, 28 de diciembre de 2011

Al mal tiempo "Downton Abbey".

Me muero de angustia y tristeza. Mi hijo se ha quedado esta semana con los abuelos en el pueblo y mi vida se ha tornado gris de repente. Lo digo y lo repito mil veces. Cuando decaigo su sonrisa es la que me levanta y si no está él junto a mí me pongo enferma. Pero los yayos querían disfrutar de él. Lo ven poco, lo quieren tener y disfrutar, es razonable, y si estos días me toca trabajar que mejor momento para dejárselo un poquito. Cuatro días y cuatro noches. Una eternidad en mi simple visión espacio-tiempo. Y más si consideramos que está resfriado y que me carga de culpabilidad no poder tenerlo en mis brazos para que se sienta mejor.
Así que al mal tiempo "Downton Abbey". Anoche como cada martes me senté a ver la que ya se está convirtiendo poquito a poco en un verdadero clásico de la ficción televisiva. Y todo gracias a la puesta en escena de lujo de la serie, con unas localizaciones, un vestuario y una ambientación impecables, y por supuesto unos actores exquisitos. Mi favorita sin duda es la condesa viuda de Grantham, interpretada magistralmente por la británica Maggie Smith. Su escena sublime de la primera temporada para mi fue aquella en la que preguntó inocentemente al futuro heredero de Downton Abbey qué era un fin de semana, aisssss!!! Y la de la segunda temporada por lo que llevo visto es la de la respetada señora tratando de hablar con ese aparato del demonio que es el teléfono. Son dos pequeños ejemplos de como los detalles engrandecen a una serie o a un personaje y permiten visualizar con un simple flash como ser vivía en aquella época. Y qué significaba ser aristócrata por aquel entonces. El mundo estaba a punto de dar un giro de 360º y el asesinato del Zar de Rusia y toda su familia sólo era la primera chispa.
Sí he de reconocer que a ratos la historia se torna demasiado previsible, que el argumento puede que esté un poco trillado, los de arriba y los de abajo, la lucha de clases, los amores imposibles, pero la maestría con la que se aborda hace que me sienta obligada a repetir con insistencia que "Downton Abbey" está haciendo historia en la televisión. Y sino ya me lo diréis dentro de unos añitos.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Poupurri navideño.

Debéis intuir que mis largas ausencias bloggeras son síntoma de mucho stress, trabajo a gogo, acumulación de tareas de lo más varipintas, preparativos navideños, eventos festivos pre-navideños, de todo un poco y no os equivocáis. Diciembre para mí es el mes fiuuuu. Porque me pasa en un suspiro. Y eso que tiene 31 días con sus 31 noches. Pero el tiempo no me cunde para nada.
Para empezar es una época de mucho lío en la oficina, normalmente no puedo ni permitirme el lujo de hacer esa jornada compactada de la que presumo el resto del año y suelo hacer más horas que un reloj. También se acumulan los eventos protocolarios, cenas de empresa, festivales navideños, reuniones variadas. En casa la cosa no mejora, es tiempo de compras navideñas, todo a escondidas y bajo secreto de sumario porque ahora el peque lo pispa todo, y quebraderos de cabeza para pensar el regalo perfecto que los Reyes y Santa Claus van a traer a cada miembro de la familia. En fin que la agenda se colapsa ella sola.
Aunque una cosa no quita a la otra, y como iba a olvidarme de pasar por aquí a enviar mis mejores deseos para estos días entrañables, o no tanto, jeje, y sobre todo para este 2012, que se avecina tan turbio y feo. De verdad de la buena que os deseo lo mejor con todo mi cariño, salud, trabajo, amor, todo. Y con más fuerza que nunca.
Como llevo diciendo ya un tiempo estos no son buenos momentos, y me temo que los que se avecinan aún menos. Pero tengo a la luz de mis ojos, mi hijo, que me llena de tanta felicidad que compensa todo lo demás, la verdad y además de carga de fuerza e ilusión para seguir luchando.
Quiero añadir que me encantaría que 2012 fuese el año en que esa felicidad se duplicara con la llegada de un hermanito para mi tesoro, sería el mejor regalo. Mi hijo ahora con tres añitos es todo un hombrecito adorable que habla por los codos, y ha evolucionado de un modo espectacular. En el colegio me han dado las notas hoy del primer trimestre y la adaptación ha sido exitosa. Estoy muy orgullosa porque tanto allí como en casa he de reconocer que se porta muy bien. Tiene sus momentos de "churrete" claro está pero en general el cambio que ha experimentado en estos meses ha sido increíble y muy positivo. Come bastante bien y variado, duerme casi todas las noches de tirón, empieza a escribir, tiene una gran imaginación, sigue siendo muy cariñoso, vamos que a su padre y a mí se nos cae la baba con él. Aún nos queda por solventar el asunto de la caca en el baño, sigue pidiéndome pañal para defecar, y pronto hará un año que hace pipí normalmente sin pañal, pero no hay manera de que consiga hacer la caca en el wc, no le sale y veo que es algo superior a él. Así que he desistido dado que sé que el tema le provoca angustia y cuando tiene caca le pongo el pañal y listo. No me queda otra. Me consuelo pensando que cuando tenga 18 años seguro que no usará pañal.
Por lo demás creo que puedo afirmar contundentemente que ya he dejado atrás la mala experiencia vivida a finales de verano con el aborto. Estoy bien físicamente y anímicamente pero con la que está cayendo con esta crisis, no sé si es demasiado cuerdo emprender la búsqueda de un bebé. Así que ahí estoy con dudas y lo peor es que al final entre tanta duda se me va a pasar el arroz, que una ya empieza a tener una edad, y ya es un poco abueleta-cebolleta, jeje!!
En fin que esto ha sido un poco el poupurri navideño de hoy, quería que supierais algo de mí, y prometo, o al menos lo intentaré, volver en breve con un poco más de actividad bloggera. Mientras tanto lo dicho, felices fiestas y sobre todo desear que 2012 sea mejor de lo que pinta que va a ser....

viernes, 16 de diciembre de 2011

Respiro aún.

Sin tiempo material ni inspiración divina para escribir posts, ni leer blogs, ni comentar, ni nada de nada, me acerco a contaros que sigo viva, que respiro aún, y para que esto no quede tan corto ni tan soso os dejo una de mis últimas fotos con Instagram:

martes, 13 de diciembre de 2011

Receta de la felicidad.

Lo mejor para ser feliz es ser del Barça. No nos engañemos ser culé últimamente da una paz interior básica e imprescindible para sobrevivir a estos tiempos revueltos que nos han tocado porque el equipo de Guardiola es de las pocas alegrías que ya nos quedan. Yo el sábado me fui a cenar y a ver el clásico con mis amigos, en pandilla. Podríamos decir que la proporción era aproximadamente ésta: 33% culés, 33% merengues y 33% el fútbol me la suda.
Los madridistas estaban eufóricos, seguros de que iban a ganar y con unos nervios totalmente comprensibles, hace tiempo que no rascan bola, entiéndase bola como sinónimo de título, y claro tener al máximo rival en casa y tras una buena racha que les lleva a ser líderes de la liga, la cosa pintaba muy bien para Mou y los suyos. Así que mis amigos merengues jocosos y vivaces ellos poco imaginaban la hecatombe que se avecinaba. El gol a los pocos segundos de partido no hizo más que avivar esa ilusión. Pero ahí estábamos los culés tranquilos y relajados con la sensación de saber que un equipo que lo ha ganado todo y que no para de dar alegrías ya no nos altera lo más mínimo porque aunque hubiéramos perdido tampoco habría pasado nada de nada.  Los madridistas reían y decían: la racha se os ha acabado ja ja. Pero nosotros trinchábamos el filete con la parsimonia y el aplomo de aquellos que ya han vivido todo lo posible y todo lo soñado. Y nos dieron las diez, y las once, casi las doce pero no la una, y el partido acabó con otra victoria del Barça aplastante. Dominio de juego y superioridad absoluta. Sí porque el Barça no se achantó ante ese primer gol no, nada más lejos, la bravura salió al campo y ale, otra lección de buen fútbol, elegancia y saber estar. El Real Madrid puede que gane la liga, no digo que no, pero tiene un problema, el Barça. Alguien dijo en Twitter que la historia de Mozart y Salieri se repetía, sabéis quién es quién.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

5 añitos!!!

5 añitos que entraste en mi vida, blog mío. 5 añitos en los que he delirado, me he desahogado, he desvariado y he escrito un montón de posts, interesantes, aburridos, personales, impersonales, vamos de todo un poco. 5 añitos juntos que celebro hoy con 61 seguidores que no está nada mal. Espero seguir 5 + 5 + 5 +.... Infinitos!!!!