lunes, 28 de febrero de 2011

Semana blanca.

Hoy ha empezado para unos cuantos miles de alumnos la semana blanca aquí en Cataluña y la semana que viene la van tener el resto de los escolares de esta comunidad. Se ve que con esta medida nos hemos hecho un poquito más europeos, porque copiamos de su modelo el tener unas vacaciones en invierno, eso sí las de verano serán más cortas, como no, soberana tontería, pero vamos!
Los empresarios turísticos del deporte rey del invierno, el esquí, dice la prensa que se han frotado las manos, porque estas vacaciones van a ser las causantes de un seguro repunte en sus cuentas de resultados. Yo dudo que haya muchas familias que estos días se hayan podido escapar para pasar unos días en la nieve, de hecho no conozco personalmente ningún caso. Pero la verdad es que a la mayoría de los padres el invento les ha fastidiado y bien. Porque quién puede pillarse vacaciones ahora en febrero tan ricamente, pues pocos, muy pocos. Así que la tónica general ha sido desembolsar un dinerillo y apuntar a los nenes al "casal" organizado por el colegio de turno estos días y a los que no han podido acometer ese gasto pues "endosar" a sus pequeños con los abuelos, amigos u otros familiares. Con lo que la semana blanca se ha convertido en la semana negra del descontrol y la desorganización en muchos hogares catalanes.
Además esto implica que cuando haga calorcito y se esté bien "achicharrado" en clase se recuperarán las horas perdidas esta semana. Una maravilla de invento. Que yo no digo que en Alemania se esté bien en clase a finales de junio pero aquí en España por esas fechas donde se está bien es en la playa o a remojo en la piscina, y ahora en febrero lo que toca es dar clase y no fastidiar con una semana tonta en la que los niños con el mal tiempo que hace no pueden disfrutar plenamente del tiempo libre.
Menos mal que Artur Mas ya ha anunciado que esto se ha hecho una vez y nunca más Santo Tomás, así que el año que viene que mi niño irá al cole ya no va a existir este invento, a ver si es verdad y no se les ocurre volver a cambiar de idea...

jueves, 24 de febrero de 2011

Trapicheos.

Tal vez aún estoy impactada por mi última lectura, o puede que esté terriblemente sensible porque no me gusta lo que percibo alrededor de mí, pero es que hay cosas que que aunque desde mi ya lejana y perdida inocencia sé que existen, me niego rotundamente a constatarlas y quedarme tan campante, mirando hacia otro lado. Al menos me desahogo de ello en mi blog porque la verdad poco más puedo hacer al respecto.
Que el sistema educativo español es una chapuza desde hace años ya no hay duda. Si nuestra generación fuimos la de los titulados universitarios con trabajos precarios o por debajo de nuestras posibilidades, la siguiente está siendo la de los titulados universitarios en paro, y la que viene después es ya directamente la famosa generación "NI-NI" (ni estudian, ni trabajan). Y no me pongo a pensar en lo que pasará con la generación de mi hijo porque ya me mareo.
Las causas de esta catástrofe, muchas y variadas. Desde unos padres que no sabemos educar (y ya me meto yo dentro del pack porque la verdad para mí esto de educar y críar a un hijo es lo más difícil que he hecho en mi vida y de largo), a unos profesores desmotivados y con poca implicación, pasando por un contexto social donde los valores más básicos parecen haberse perdido. Todo está bien, no hay consecuencias, no hay límites, no hay normas. Cómo es posible que seamos incapaces de inmutarnos ante una matanza sangrienta en el teledirario de la noche por ejemplo.
Y las soluciones me temo que pasan por cambios realmente necesarios y radicales que deberíamos acometer empezando por nosotros mismos. No queramos cambiar el mundo sin cambiar nuestras actitudes. Y mira que esto queda precioso aquí escrito, porque el papel, o en mi caso, el blog es muy sufrido, y por escribir puedo escribir lo que quiera. Otra cosa es que lo que hago lo aplique luego o pueda llegar a influenciar de algún modo. Ay qué tremenda me estoy poniendo hoy.
¿Y a qué viene todo esto? Pues viene a que nuestros queridos profesores, y en concreto, la directora de un centro de cierto prestigio en mi ciudad, de hecho es el centro al que ahora llevo a mi hijo a la guardería (y al que no quería optar a llevarlo el año que viene al infantil, no por que no me guste porque estoy encantada, sino por cuestiones de proximidad que ya comenté aquí) ha tenido el despropósito de "trapichear" con el tema de la preinscripción escolar descaradamente ante mis ojos. ¿Recordáis aquel vídeo que colgué de OTV hace poquito? En él el personaje Jesus Colleja en otro desafío bárbaro trataba de escolarizar a su hijo el sherpa y para lograrlo falsificaba una intolerancia alimentaria. Pues bueno lo mismo le ha pedido la directora en cuestión vía telefónica a alguien cercano a mí, no diré mucho más para no meterme en un embrollo, para lograr que desempate en la baremación final.... ¿es o no es para flipar? Y me rio yo cuando en la reunión de principio de curso para los padres de P2 comentaban que el ingreso en P3 era complicado en el centro pero que ellos no podían hacer nada, no tenían mano sobre el asunto, ja, ja!
Esta "profesional" de la enseñanza, en lugar de dedicarse a lo que viene a ser la tarea docente y el proyecto educativo de su centro, prefiere gastar su maravilloso tiempo en llamar a las madres "off the record" y "mangonear" el proceso de admisión de alumnos a su centro, centro no privado, sino concertado, y por tanto financiado en parte con recursos públicos. Sin palabras! Estoy que trino.

martes, 22 de febrero de 2011

Marketing directo.

Leyendo LA EDAD DE LA IRA he experimentado varios sentimientos/vivencias/sensaciones al mismo tiempo. Os los contaré porque creo que es el mejor modo de recomendaros esta maravillosa novela que he devorado en poco más de veinticuatro horas:

- Recordar la asignatura de literatura. Aunque acabé optando por las ciencias, siempre me gustó, me encantaba la verdad, pero no precisamente por el plan de estudios que seguíamos en el antiguo BUP (y que no dista mucho del que se sigue ahora en ESO por lo visto), ni tampoco porque los profesores de esta asignatura me contagiaran su amor incondicional por la misma, no que va, ojalá hubiera tenido un profesor como mi amigo y también compañero blogger Fernando J. López, autor de la obra y profesor también de secundaria en un instituto, pero no, todo se debió porque desde muy chica la lectura se convirtió en un refugio personal maravilloso donde perderme y hacer volar mi imaginación, aún lo es, y esta predisposición natural por los libros hizo que superara con nota la materia. Nada más.

- Hacer un viaje en el tiempo hacia mis años de estudiante. Porque en esta historia hay pedacitos que me recuerdan mucho a mí. Yo tampoco fui una adolescente al uso, como no lo es Marcos, ni Sandra, ni Raúl, no me interesaba ni el maquillaje, ni emborracharme, ni salir con chicos. No era como los demás pero no me importaba. Mi primer noviete a los 15 añitos fue mi primer "muy mejor amigo". Con él compartía adoración por la música, los libros y como no, por el cine. Aquellas tardes en mi casa de filmoteca (veíamos nuestros clásicos particulares "Los Goonies", "Cazafantasmas", ...) sirvieron como base para afianzar una relación que con el tiempo debió convertirse en algo más.

- Aterrarme ante la gravedad de la situación que hoy en día se vive en las aulas. Todos hemos sido adolescentes, pero lo que se cuece ahora en los institutos de este país es realmente preocupante. Analizar desde una perspectiva objetiva este cúmulo de despropósitos es tarea de titanes. Y si eres madre como yo aún peor. Si a la falta de medios, le unimos una bastante extendida desidia por el trabajo educativo (no por parte de todos los profesores afortunadamente, conozco a unos cuantos que no entran en ese grupo ni de lejos), una falta de colaboración entre padres y educadores, y lo sazonamos todo con tintes xenófobos, homófobos y otros prejuicios variados encontramos un cocktel molotov como el que nos presenta esta novela. Las consecuencias catastróficas sino se le pone remedio, remedio por otro lado harto difícil.

- Disfrutar de los guiños telecinéfilos que Nando ha ido insertando en la novela a través de Alvaro un profesor de literatura que comparte con el autor y conmigo la pasión por el cine en general y la ficción televisiva yankee. Muchas de las series de culto que han marcado mi vida LOST, MAD MEN, A DOS METROS BAJO TIERRA, ... tienen cabida en estas páginas a través de referencias directas o indirectas. También el mundo blogger desde el que comento este libro tiene su hueco en la novela.

Por todo esto y mucho más que sin duda seréis capaces de extraer de sus páginas no dejéis de leer LA EDAD DE LA IRA!!!

Actualización: Hoy miércoles 23 de febrero a las 19.30 en la Casa del Libro de Madrid Fernando J. López presenta la novela, para los que estáis por esos lares si os interesa podéis acercaros... Yo no podré, snif!

lunes, 21 de febrero de 2011

Porque él lo vale.

A parte de alguna peli de animación, mis recientes visionados en el séptimo arte son tan pobres como los presupuestos públicos de 2011. Así que disfrutar de una tarde en casa de los papis en el pueblo, con el peque entretenido por la abuela y la tía, y una menda con el sofá y el mando a su disposición es un lujo asiático difícil de describir.
Que la programación de Digital + no es para tirar cohetes todo el mundo lo sabe, bueno las series están bien, pero las pelis las repiten más que el ajo, en cualquier caso es oro puro si la comparamos con la del Tdt liso y laso. Y como hace mil años que no voy al cine y por no haber visto no he visto ni LA RED SOCIAL (que está a punto de llevarse un puñado de estatuíllas este fin de semana en los Oscar y Aru aún no tiene criterio para discernir si lo hará de modo justo o no, lo cual es muy penoso, pero que vamos a hacer) si en el zappineo me topo con BIENVENIDOS A ZOMBIELAND, se me hace la luz y me imagino estar en el momentazo cinéfilo del año, xddd!!!
Y vamos a ver la película contenido en sí tiene poco, es una parodia más o menos bien construida del género específico de terror sobre zombies, con guiños muy directos a los que ya nos hemos tragado unas cuantos filmes de esta calaña y como no la serie de zombie-moda del año, THE WALKING DEAD, subrayados con las normas básicas de supervivencia del protagonista en clave de humor muy bien insertadas.
- Ejemplo práctico: NORMA 1: "Cardio".
- Teorema: En los primeros estadios de la hecatombe zombie los primeros en caer fueron los gordos, básico, muy básico!
- Conclusión: A calentar y mantenerse en forma.
Vamos que el film está bien para pasar el rato, algún sustillo leve, unas cuantas risas flojas, pocas vísceras (comparando con TWD por ejemplo) pero, pero, pero, casi al final se nos reserva una SORPRESA con mayúsculas. Un cameo único y maravilloso, como todo lo que hace este hombre (cómo le adoro) de Bill Murray, interpretándose a sí mismo en medio del caos total, genial! Y es que él lo vale, sin duda.
Y para genial de verdad la lectura sublime de la novela LA EDAD DE LA IRA, que me ventilé en poco más de 24 horas. En breve, comentario completo!!!! Os convenceré a que la leáis sí o sí!!!!

miércoles, 16 de febrero de 2011

Montaña rusa.

Hace unos cuantos días me gustó descubrir en algunos posts de la blogsfera maternal que sigo listas de cosas que los padres aprendemos con esta faceta de nuestra vida tan emocionante y sorprendente. De todo yo destacaría que al ser madre he aprendido otra forma de amar, distinta, desde luego, más generosa, más "peliculera" diría, contra viento y marea, vamos. El modo en que se ama a un hijo es tan intenso y tan diferente a cualquier otra clase de amor que no hay modo de explicarlo. Al menos yo no sé hacerlo.
Pero hay algo más de lo que hoy me gustaría hablar, y tal vez sea algo menos "confesable" o menos políticamente correcto. Con la maternidad mi estado de ánimo es más inestable. Sí, esto no cuadra con la imagen publicitaria de la madre amorosa y segura que nos vende la papilla de cereales, no. Pero es que en mi caso esa imagen está muy alejada de la realidad. Veamos yo a los veintipocos no tenía claro esto de querer ser madre ni formar una familia. Más bien lo veía como algo lejano y ajeno a mí. Después me di cuenta que la persona de la que estaba enamorada sería un gran padre, que podríamos formar una familia juntos, otro futuro se dibujó ante mí. Pasó bastante tiempo hasta que realmente aquello que se llama instinto maternal llamara a mi puerta. Y al fín sucedió el milagro. Las incertidumbres, los miedos, todo se arremolinó ante mí. Pero como todos supongo a base de prueba-ensayo-error fui aprendiendo. Ahora sé que he cometido fallos, pero también aciertos, aunque la confianza y la inseguridad, las rachas de ánimo y de desánimo, se van sucediendo en mi vida y a veces tengo la sensación de que ésta es una montaña rusa por la que me cuesta circular y mucho. Creo que a todos los que conocemos la paternidad no es familiar esta sensación pero a mí no puede dejar de abrumarme y sorprenderme aún día a día. Y me imagino que esto será así ya para siempre...

martes, 15 de febrero de 2011

Expediente X.

¿Pero conocéis a alguien que realmente celebre San Valentín? No sé pero yo a todo el mundo que le pregunto me dice que no. Que es una fiesta comercial y superficial y que el amor debe celebrarse todos los días, bla, bla, bla... Esto empieza a ser como las meigas que haberlas haylas pero vete a saber donde.
Mi socio y yo tampoco lo celebramos porque somos así de rácanos. Vamos a ver que a mi marido le duele en el alma gastarse 60 eurazos en un bonito ramo de rosas y a mí me dan taquicardias cuando lo recibo y veo a posteriori el cargo en la Visa. Vena catalana, que le vamos a hacer.
Por eso desde hace muchos años, desde que nos pillamos más confianza, pasamos de hacer el "paripé" el 14 de febrero y este pasa sin más pena ni gloria en nuestra rutina.
Lo que me mosquea es que si nadie celebra el San Valentín, o mejor dicho, nadie osa a reconocer que lo celebra, ¿para qué tanto despliegue publicitario? No lo entiendo. Es un expediente X en toda regla. ¿Y vosotros qué? ¿Os dice algo el 14 de febrero?

lunes, 14 de febrero de 2011

And the winner is...

"Pa negre" no???? Bueno es broma. En otras circunstancias tal vez un día como hoy hablaría de los Goya, su gala, la gran ganadora, los perdedores, los modelitos de la alfombra roja, pero como voy tanto al cine como un bebé recién nacido y además a la hora de los Goya estaba bañando y acostando a mi peque y ni la vi, pues mejor que obviemos el tema y de él hablen quienes si tienen algo de criterio para hacerlo.
Hoy yo os contaré cuál ha sido mi decisión final con respecto al tema del colegio de mi hijo. Al final la elección ha sido el público de al ladito de casa. Las ventajas de éste (proximidad, horarios, proyecto educativo, instalaciones, logística familiar) han podido con las ventajas del concertado religioso (también pueden cursar ESO, uniforme, aprobación familiar). Ahora la suerte está echada y claro el hecho que haya puesto esta opción en primer lugar no significa que mi hijo esté admitido. Aún quedan semanas de incertidumbre, de listas baremadas y de quebraderos de cabeza. Ya os contaré el proceso.

viernes, 11 de febrero de 2011

Suenan redobles de tambor.

El lunes tengo que llevar la documentación de la preinscripción escolar, y la tengo preparada pero el problema es que no sé en qué colegio la voy a presentar... tachán!!! Las dudas existenciales me asaltan y más después que ayer tarde visitara el colegio público de al ladito mismo de casa. Con buenas referencias, pegadito a nuestro domicilio, público, con un sistema educativo interesante y muy innovador (trabajan por proyectos), profesores jóvenes, además de con instalaciones totalmente nuevas y una directora muy maja (pude conocerla en persona y hablar con ella un ratito). En fin todo un sinfín de ventajas que a priori podrían decantarme por esta opción sino fuera porque la otra opción, el colegio concertado religioso, con ESO incluída, uniforme, y educación más tradicional, y que en principio era el claro favorito no pueda ser descartado de forma directa. Aiss me gustaría tenerlo claro, pero una decisión tan compleja y fundamental en la vida de mi hijo no me parece que deba ser tomada a la ligera y de ahí mi indecisión. Vaya fin de semana de comeduras de tarro me espera!!!

jueves, 10 de febrero de 2011

Swiper no robes a mi niño!

Desde luego que con niños se atraviesan tantas fases que es complicado hasta recordarlas y tenerlas en cuenta todas a no ser que lleves un diario exhaustivo de "a bordo" . Sin ir más lejos hace poco comentaba el alejamiento de los temores nocturnos en mi niño, que tan de cabeza nos habían traído a mi marido y a mí últimamente, y esta noche pasada sin más han hecho su reaparición estelar. Otra vez más de cinco despertares con lloros desconsolados y actitud agresiva. Ni siquiera quería que yo le abrazara para calmarle, ni quería venir a mi cama. Sólo lloraba y pataleaba de un modo brusco. Al final, ya casi a las seis de la madrugada, ha accedido a que lo cogiera en brazos y lo calmara y un suave interrogatorio ha sacado a la luz el hecho de que Swiper (el zorrito ladrón de Dora la Exploradora) había entrado en su cuarto y quería llevárselo. Yo le he dicho que Swiper no podría entrar nunca porque no tenía llaves. Mi hijo está muy obsesionado con las llaves y su funcionalidad de abrir puertas y lo esencial que resulta no perderlas. Es gracioso y todo con esto. Así que parece que el razonamiento ha hecho efecto y entonces en mis brazos ha logrado volver a conciliar el sueño. Ahora me entra la duda de si va a ser conveniente que vea ningún capítulo de esa serie. Le encanta es su favorita junto a La Casa de Mickey Mouse y Lazy Town, pero claro y si verla lo altera tanto que le provoca estas pesadillas. Aisss no sé que hacer...

martes, 8 de febrero de 2011

Los clásicos de televisión no deberían revisarse.

Revisar un clásico es peligroso. En literatura no se hace, nadie osa a reescribir Hamlet. En arte tampoco, va, volvamos a pintar la Gioconda, no. Todo eso serían burdas copias. Otra cosa sería hacer como Hurley en "Lost" que viéndose en el 77 pensó que escribir entonces "La guerra de las galaxias" y adelantarse a George Lucas sería un puntazo.
Pero en cine y en televisión se hace y mucho. Imagino que con la idea de que con el producto se va a tener un éxito asegurado, pero son pocas las revisiones de clásicos que en el séptimo arte han dado el campanazo, ahora lo pienso y es que no se me ocurre casi ninguna. Recuerdo aún con risa cuando Gus Van Sant quiso hacer "Psicosis", plano por plano, calcaldo al de Hitchcock, qué ridiculez! Los clásicos son clásicos, obras maestras que no hay que tocar, porque si se tocan se manchan y se estropean.
Y lo mismo empieza a pasar con la tele. Vergüenza ajena me daba ver la revisión del "El coche fantástico" que hicieron hace poco. Esa serie tiene su gracia vista en tinte de color ochentero, y con un David Hasselhoff todavía sobrío. Lo demás bajo mi punto de vista es perder el tiempo.
Pues bien todo esto viene a colación porque el domingo tuve la oportunidad de ver un trocito de la nueva "Melrose Place" que bueno quizá es muy osado de clasificarlo como clásico televisivo pero vamos que marcó una época en los 90, de eso no hay duda. Y como no me entró la risa, porque ver a Heather Locklear con el mismo aspecto de hace 20 años, lo que hace el botox xddd, es bastante ridículo. Y ya la monda fue ver ayer en TNT la nueva "V". Porque la "V" de los ochenta sí que es un CLASICAZO para mí y además mucha gente me había recomendado la nueva versión, pero vaya chasco me di. Ana no le llega a Diana ni a la suela de los zapatos. Pero si parece un angelito en lugar de la lagarta mala que pretende dominar la tierra. ¿Y ese cura? ¿Substituto de Donovan? Con el morbazo que tenía el héroe ochentero. Nada. Descartado. No me gusta nada.

domingo, 6 de febrero de 2011

La edad de la ira.

Tarde, llego tarde, pero aunque sea con retraso tengo que postear esto porque él lo vale. Mi querido amigo-compañero-blogger desde hace ya un buen tiempo, Nando J. López, para mí siempre será Cinephilus, publicó este viernes su novela LA EDAD DE LA IRA, y gracias a la inmediatez de la información en la red he podido constatar su asombroso éxito en el primer fin de semana en las librerías. Me alegro tanto por él. Muuuucho. Él lo sabe. Y por eso siento decir que no tengo el libro entre mis manos. Pero espero poner remedio rápido a esta situación dado que ya hice el pedido en Casa del Libro el viernes por la tarde y espero que me llegue esta semana para poder disfrutar de una historia dura pero sin duda conmovedora acerca de un adolescente que causa un gran revuelo en los medio a raíz de un terrible suceso y que un periodista decidirá investigar.
¿A qué estáis esperando? Corred a comprarlo!

viernes, 4 de febrero de 2011

Una serie de catastróficas desdichas en y alrededor de Aru.

Tranquilos todos, no me pasa nada grave, pero el título va a colación porque llevo unos días que parece que no doy pie con bola. Me encantaría decir que estoy centrada, que puedo con todo, pero la verdad es que la mayor parte de las veces la presión puede conmigo y entonces vienen rachas como ésta. Mi hijo tiene gripe, esto no es nada extraordinario, medio país está igual. La verdad es que por suerte la ha pillado bien floja, poca fiebre, mucho moco, y algún episodio de diarrea, pero nada comparado con los síntomas que han presentado algunos de sus compañeros de guardería sin ir más lejos. Lo que sí tiene es tos, y como no tos nocturna, eso impide que el pobre concilie el sueño, que lo conciliemos su padre y yo, y la falta de descanso deriva directamente en mal humor y en mi caso también, falta de concentración a todos los niveles. Además hace un par de días su virus o cualquier otro decidió hacer acto de presencia en mi cuerpo y de ahí que ayer amaneciera yo más muerta que viva y con una gastroenteritis de esas de no menearse del cuarto de baño, no hacen falta más detalles, ¿verdad? Menos mal que el peque ya estaba mejor y pudo ir a la guardería con lo que en cierto modo pude "disfrutar", si a esto se le puede llamar así, de un relajado día en casa, en intimidad, yo, yo misma y mi wc. Pero dejemos el lado escatológico y pasemos al día de hoy. Esta mañana ni todo lo recuperada, ni todo lo descansada que corresponde, pero arrastrada por la impetuosa necesidad que hay en mi empresa de mí (abro paréntesis, ja, ja, cierro paréntesis) me he ido a la oficina, y para rizar el rizo he tenido un accidente de tráfico. Nada grave, estoy bien y el único malparado ha sido el frontal de mi coche, pero el susto no me lo ha quitado nadie. Cuando he llegado al trabajo era difícil determinar si el blanco nuclear de mi cara se debía al susto por el choque con el coche o por las secuelas de mi reciente convalecencia. En fin que como veis he acabado la semana, en lenguaje muy vulgar, dpm. Y espero de verdad que esto se quede así. Porque aún queda el fin de semana por delante para darme más "alegrías".
Todo esto me pilla en un momento un poco delicado anímicamente hablando, justo el miércoles por la noche una compañera de trabajo embarazada de 7 semanas tenía un aborto espontáneo similar al que sufrí yo antes de quedarme encinta de Alex, y similar también al que ella misma había sufrido tiempo atrás. Ni que decir que esto me hizo pensar mucho otra vez en mi idea de volver a ser madre y lo probablemente complicado que resultará para mí. Sé que esta afirmación es una soberana idiotez, pero no puedo evitar darle vueltas a mi anterior experiencia: tantos meses intentándolo, el hecho de conseguirlo y sufrir el aborto, después otra vez a la carga, más meses obsesionada con el tema y por fin... milagro... test positivo y embarazo con final feliz. Hasta hace bien poco no quería ni hablar de momento en repetir maternidad, pero últimamente sí que me lo he planteado, aquí en mi blog hay pruebas fehacientes de ello, y sinceramente, tengo que reconocerlo, me da mucho, muchísimo respeto. Qué complejo es todo!

martes, 1 de febrero de 2011

How I meet your school.

Empezó la guerra. La semana pasada en una de mis visitas habituales a Gencat por trabajo me encontré esto. Como ya temía las preinscripciones escolares aquí en Cataluña están a la vuelta de la esquina, empiezan el 14 de febrero y se acaban el 25 del mismo mes, y a mí todo esto me pilla "en bragas". Mejor dicho que hasta hace cuatro días creía que tenía más o menos claro a qué colegio llevar a mi hijo el año que viene, o más bien, cuál sería mi primera opción en la lista, pero fue ver que esto ya estaba aquí y me dió el "canguelo" y ahora ya no sé nada. Llevo un lío del ocho.
El sábado fui a la Jornada de Puertas Abiertas del primer colegio, o sea mi primera opción, y vamos a ver que no se malinterprete, me gustó, pero no tanto como imaginaba. A lo mejor lo había idealizado porque la fama que tiene ese centro es de ser una escuela con calidad de enseñanza. A parte hay otros añadidos que me convencen, hay uniforme, que me parece de lo más práctico, y además se puede estudiar hasta 4º de ESO, con lo que me aseguro no tener que pensar en este tema hasta Bachillerato. Pero y siempre hay un pero, la cuestión es que además es un colegio religioso, pero muy muy religioso, y la presentación se tiñó de ese color todo el tiempo. Y claro a mí no me importa que mi hijo vaya a un colegio de monjas, de hecho ahora va a la guardería de un colegio de monjas y estoy encantada, y no opto a ese porque lo que pasa que con el cambio de domicilio me va a desmano y eso no es nada práctico. Adicionalmente la menda también estudió en otro colegio religioso cuatro añitos y reconozco que había mucho nivel. Pero es que con aquella presentación tan "anacrónica" me entró una sensación extraña en el cuerpo y con ella la duda existencial. Vamos que esta decisión es muy importante en la vida de mi hijo y no quiero equivocarme. Así que aunque mi marido salió encantado de la vida, él estudió también en colegio religioso y es un fan de ellos, yo tengo el gusanillo picando detras de la oreja todo el tiempo.
Ahora me queda por ver el plan B, un colegio público, al ladito mismo de casa, nuevecito, estrenado hace sólo dos años, y con buenas referencias también. Pero sólo imparten hasta 6º de Primaria y de uniforme nada de nada. Aún no he ido a conocerlo pero me han comentado ya off the record que trabajan por proyectos y que, atención, no usan libros. Esto último lejos de agradarme me disgusta más bien. Yo soy clásica en estas cosas, y a mí el no tener que forrar libros en septiembre como que me da penica, bueno eso sé que es una soberana tontería, lo que no tengo tan claro si lo de no tener libros es una metodología adecuada para niños tan pequeños. Mis conocimientos no abarcan tanto, pero me gustaría que si alguien puede asesorame con el tema, o contarme su experiencia, lo haga porque estaría eternamente agradecida.
Y así cabilosa estoy yo. Dentro de un tiempo no tan lejano mi hijo leerá este post y seguro que se reirá y todo de los mareos de su madre con este asunto.