lunes, 28 de septiembre de 2009

Qué vida más triste!

No, no es que vaya a hablaros del programa sobre videoblogs chorras que emite La Sexta, o que emitía, que ya no sé siquiera si está en la parrilla. Me refiero a mi vida, que es triste hasta decir basta. Di que hoy no veo las cosas de muy buen rollo. Hace un día gris, llueve, mi resfriado no me abandona ni por casualidad (llevamos más de una semana de relación tormentosa) y empiezo a estar cansada de sentirme mal e ir a trancas y barrancas de un lado para otro.
Y esto que este pasado fin de semana me escapé a mi pueblo a tomar caldito de mamá, a compartir penas y alguna que otra cenita con mis amigos, y a descansar, pero es tan corto el fin de semana... alguien debería decirle al gobierno que menos subir impuestos y más alargar el fin de semana, hombre, que esto no es vida!
Empecé con dolor de garganta, luego vinieron los mocos, la fiebre, el malestar general y por fin llegó la tos seca y las noches sin dormir por su culpa. Yo ya sé que esto es cuestión de paciencia, pero me parece que a ésta la tengo olvidada en algún cajón porque no la encuentro en ninguna parte.
Y es que contando con que mi hijo lleva dos semanas pachucho también con resfriados, otitis e historias varias y que mi marido y yo llevamos más de siete días con este resfriado tan cariñoso, mi casa se parece más a una planta del hospital que un hogar decente.
Alguno estará pensando, ¿no tendrán la gripe A? Pues va a ser que no, y si la tuviera tampoco hace falta que apartéis las manos del teclado y del ratón, que la via internet no es una de las vias de contagio catalogadas por el Ministerio de Sanidad, xddd!!!
En fin espero que en breve os pueda escribir un post de más salud.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Kashmir.


Descubrí el otro día este directo y no he podido evitar colgarlo, me parece una maravilla... Además hoy necesito un poco de ohmmmmmmmmm!!!!

martes, 15 de septiembre de 2009

No ganamos para disgustos...

Para una fan de los 80 como yo la noticia de la muerte de Patrick Sawyze es ya la cabose. Sin digerir todavía la reciente pérdida de Michael Jackson estoy, y va y ayer por la mañana en la radio escucho esta terrible noticia, casi se me atraganta el copo de avena y eso que hacía ya media hora que había desayunado. Me diréis que mi blog está pillando un tono necrológico un poco chungo pero supongo que eso es lo que tiene hacerse mayor, ya lo dice mi abuela, malo es cuando una va al cementerio y conoce a más gente que por la calle.
Pero centrémonos en la noticia. Dirty Dancing, Ghost.... mmmmm Ghost, Dirty Dancing.... mmmmm ah sí Rebeldes, la de Coppola, no los culebrones sudamericanos, mmmm Norte y Sur.... mmmm Priscilla Reina del Desierto.... mmmm bufff creo que ya he recitado toda la filmografía de este sin duda singular actor. Con todo no importa que el mozo no fuera un monstruo de la interpretación, aunque con los años un poquito carita de monstruo sí que tenía todo sea dicho de paso (de hecho ahora echan en C+ su última serie de TV que curiosamente se titula THE BEAST), para mí siempre será el mazizorro Johnny que enamora con su merengue y su cha cha cha a la dulce e "inocente" Baby en el Kellerman's Mountain House Resort. Ya lo decían Gabinete Caligari en aquella popular canción: "La culpa fue del cha cha cha....".
No dejemos de resaltar el cambio físico que experimentó Patrick, a estas alturas de post me permito tutearle ya:

ANTES

DESPUÉS



Sobran las palabras.... Pues bueno Sr. Sawyze, un placer ha sido tenerle en nuestras pantallas y como se dice en estos casos, DEP!
Y ya cortando el rollo siniestro que llevo esta mañana comentaros también que ayer pude ver FAMA y REFORMA SORPRESA pero todavía no tengo argumentos claros para emitir una opinión clara y concisa sobre si el nuevo decorado de FAMA me gusta o me molesta tanta luz fluorescente combinada con los modelitos no menos fluorescentes de Paula Vazquez, si Nuria Roca me gusta o me molesta que ande enmedio del andamio todo el rato con sus chorradas tipo "Ayssss vamos a ensayar la pedida de mano Carlos por favooooorrr!" o "Ayssss vamos a elegir qué ropa te pones, te hago de estilista!!!!", mientras el tiempo apremia y el descontrol en la reforma del jardín que están adecentando se atrasa a más no poder, así que me esperaré a tenerlos. Hasta entonces, buenos días!

jueves, 10 de septiembre de 2009

Sticky and sweet.

La rutina parece ser que implacablemente se va instaurando en mi vida. Mis padres han vuelto de su odisea yankee (este finde en el pueblo me espera en primicia mundial una megasesiónupload de "flims" grabados por mi padre en USA con su cámara nueva de alta definición, según mi madre con planos inéditos boca abajo y boca arriba, definitivamente mi padre es un "monstruo" del cine español por descubrir, que se mueran de miedo Amenabar y Almodovar). Mi retoño empezó ayer la guarderia y sobrevivió a ello, al menos eso me contó su tutora. Yo ya regresé totalmente renovada de nuestra última escapadita familiar y turística del verano a la Costa Brava, qué delicia de lugar, no me canso de volver allí. Y como prueba irrefutable de que el verano se acaba y de que el otoño asoma por la puerta anoche, después de una tarde agotadora y bulliciosa con mi hijo en la feria de las fiestas de la ciudad, cenamos en el McDonalds y después revisé de nuevo en TV3 esa maravilla alleniana titulada Match Point (peli+burguer=plan típico otoñal).
Con todo estoy contenta porque no me cuesta madrugar (me despierto antes incluso que mi hijo que suele hacerlo sobre las 7:30 como un reloj), estoy haciendo un poco de dieta, quitando el pecado en forma de CBO de anoche, y además como colofón final de todo esto hay una maravillosa noticia catódica, vuelve FAMA. La vida sonríe y el sol brilla con más luz que nunca. No sé cuánto me va a durar tanta felicidad dulzona y pegajosa, qué pringue, pero me siento bien que es lo fundamental.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Picoteando.

Os dije que os lo contaria y os lo voy a contar. Yo ya no salgo de noche mucho por ahí, de día más que nunca, pero cuando se pone el sol "na de na", sobre todo desde que nació mi retoño. Se puede salir igualmente, se puede beber, claro que sí, se puede perder el "oremus", vale, pero el día después y la resaca nada tienen que ver, y ya no es por la edad, no, que nadie os engañe, es porque aguantar las ganas de jugar, gritar y saltar de un pequeñajo de 14 meses con el dolor de cabeza que provoca una noche de cubatas y chupitos a gogó es una verdadera pesadilla. Y tampoco es de recibo que mi niño tenga que soportar el careto de sus padres, digno de los figurantes "zombie" de la serie DEAD SET emitida este verano en C+. Así que lo de salir de copas ya ha perdido parte de su encanto la verdad.



Aquí además lo tengo complicado, sólo cuento con mi suegra de canguro y ya me hace miles de favores en los días laborables con lo que no quiero abusar en festivos. También me da pereza contratar a alguien que no sea de la familia, primero tengo que conocerla, cogerle confianza y a mí todo eso me da una pereza terrible, así que paso.
En el pueblo es distinto, me sobran los canguros, mi familia ve poco a mi hijo y se mueren por estar con él, primer hijo, primer nieto, ya se sabe. Así que estas fiestas no lo tenía complicado para salir alguna que otra noche. Traté de planficar un poco el asunto y decidir qué días saldría "a muerte" (pillemos el concepto entre comillas que ya no tenemos el cuerpo para muchas jotas) y qué días me llevaría al nene a cenar con nosotros en la peña (allí ya lo tenemos montado para ir con o sin niños, es lo que tiene estar todos ya en la treintena y algunos con la cuarentena pisando los talones) y recogeríamos temprano.
Contrasté con mis amigos el plan y finalmente el calendario quedó así: saldríamos el primer día, el segundo descansaríamos, el tercero volveríamos a salir, el cuarto no y el quinto y último vuelta a las andadas.
Y empezaron las fiestas mayores. El primer día cumpliendo lo planificado salimos y vaya si salimos. Fiestón con mayúsculas y resacón proporcional al día siguiente. Juré en arameo que no volvería jamás a hacerlo y superé la jornada a trompicones. El segundo día descansé, Dios lo hizo el séptimo pero él es Dios, yo soy sólo Aru. El tercero, ya olvidado el malestar sufrido por la juerga del primer día decidí repetir y seguir el plan inicial. Mi madre se ofreció a hacer de canguro pero mi suegra me comentó que como ya había salido con sus amigos el día anterior se prestaba a hacerme el favor ella misma. Para no hacerle tan pesado el trámite nos llevamos al niño a cenar con nosotros en la peña y le comentamos que se lo llevaríamos un poquito más tarde y ya con el sueño pillado o a punto de pillar.
En el primer plato sonó el móvil. Mi suegra nos comentaba que iba a quedarse a picar algo por ahí con sus amigos, que llegaría pronto a casa, sobre las diez y media, y que lleváramos a esa hora al peque. Así lo hicimos. Era perfecto porque para entonces ya habíamos acabado de cenar y la gente empezaba con la tertulia, el café y los primeros cubatillas. Llegamos a casa de mi suegra y nadie en el horizonte. El nene ya hacía veinte minutos que dormía en el carro. Y nos dieron las once, las doce y la una y las dos y las tres. Y con la madre de mi marido sin aparecer nos encontró la luna. Mi marido durmiendo en el sofá, apurando por no acostarse por si llegaba su madre y le daba aún tiempo de salir y yo durmiendo en mi cama, tras haber descubierto la serie de la que ya os hablé en el anterior post. A las tres en punto llegó un sms de mi amiga P. que transcribo a continuación: "¿Donde c--- (piiip) os habéis metido?". Respuesta enviada desde mi N5800 cinco segundos más tarde: "Echando un polvo, no te j--- (piiip)!". Una qué es irónica hasta de madrugada y con un cabreo del quince. Mi querida madre política llegó a las cinco de la mañana, el picoteo se ve que se alargó. El último día de fiestas evidentemente el peque se quedó en casa de mis padres.

martes, 1 de septiembre de 2009

Discovery channel.

No he visto mucha televisión, ni cine, ni he leído demasiado durante estas vacaciones. Pero sí que he descubierto durante este corto periodo vacacional alguna que otra cosilla.
Hoy os hablaré de una de ellas, MEDIUM, la serie basada en la vida real de una mujer que tiene el poder de ver más allá en sus sueños y que utiliza dichas visiones en pro de la justicia trabajando para el fiscal general de su ciudad, Phoenix. Pereza me daba el título y pereza la cara de su protagonista. Las hermanas Arquette no son de mi predilección y su hermanito David aún menos, y en concreto a Patricia sólo la recordaba de la entretenida peli noventera AMOR A QUEMARROPA, sí esa en la que Brad Pitt lograba todo un hito de la interpretación y para nada parecía Brad Pitt sino más bien alguien a quien en la vida invitarias a tu casa a tomar un café. Así que si alguna vez pillaba esta serie de Cuatro haciendo zapping pasaba olimpicamente de ella.


Hará unos cuantos domingos, y tras una salida nocturna frustrada (en otro post os contaré por qué), me hallaba yo acostada sobre mi nueva cama Lillesand made in Ikea, en la nueva habitación que he reformado y decorado a mi gusto en el ático de la casa de pueblo, tan acogedora e ideal, con parquet de roble, paredes azul-malva, cortinas blancas, vigas de madera sobre techo blanco y abuhardillado, viendo la televisión con el volumen muy suave mientras mi niño dormía en la habitación contigua cuando me topé en Cuatro con MEDIUM. A mí el título me echaba para atrás porque me recuerda a Iker Jímenez y a mí ese tipo me echa para atrás para que os voy a engañar. Pero la cuestión es que era una noche de agosto, hacía calor, por no refrescar no refrescaba ni en el pueblo, donde siempre lo hace, y yo estaba vaga, tan vaga que no podía ni pulsar el mando para cambiar de canal. Así que me entretuve con la trama de la serie, y mira por donde descubrí que no estaba nada mal el capítulo en cuestión titulado "Rompecorazones". En él una especie de mujer caza-come-hombres se dedicaba en los sueños de Allison Dubois a matar a sus conquistas, jovenzuelos fácilmente impresionables por una mujer madura y supuestamente atractiva, digo supuestamente porque el personaje lo interpretaba Rossane Arquette, hermana en la vida real de la protagonista que no me parece nada del otro viernes. El misterio se resolvió como al parecer sucede en cada episodio con la ayuda de la información que obtiene en sus sueños la protagonista y que con el paso de lo que va aconteciendo se ve obligada a ir descrifrando para comprender su verdadero sentido. En definitiva la serie no está nada mal. No es una serie que enganche como LOST ni de lejos, pero en cada capítulo se resuelve un caso y puedes ver algunos sueltos sin tener que seguir las temporadas al pie de la letra necesariamente. Cosa muy útil siendo que los de Cuatro no tienen la costumbre de emitir las series con su orden lógico. Así que con todo ya debo llevar unos cuantos domingos viéndola la mar de encantada.