jueves, 28 de febrero de 2008

Otoño, invierno, primavera y verano.

No sé si JUNO merecía estar entre las cinco elegidas del año, no tengo claro que sea acertado estar en ese glorioso olimpo de los Oscar yankees, pero jamás he tenido claro el criterio determinante que logra que una pelí adquiera esa posición. Lo que sí sé es cuando una película me parece divertida y fresca, cuando me hace pasar un buen rato y cuando me hace esbozar una amplia sonrisa al tiempo que la palma de mi mano derecha pasea por mi voluminoso vientre esperando otra patadita más de mi pequeño tesoro, mientras mi izquierda acaracia el pelo de mi chico que yace roncando a pierna suelta justo a mi lado en el sofá. Hoy JUNO ha logrado todo eso. De ella han dicho mucho, se ha hablado de una película tradicional que defiende una posición antiabortista clara, visión que no considero nada acertada pues no veo nada conservador ni en su planteamiento ni en su estética. Se ha criticado que una comedia independiente y sencilla haya llegado tan lejos, ¿acaso necesitamos megarollazos de más de 180 minutos para empezar a hablar de cine del bueno? Pero realmente a quién le importa esto, a mí desde luego no, yo siempre recordaré a JUNO con especial cariño, y lo haré pensando en el momento mágico que ha creado el film esta noche de mi vida, y en el simpático personaje que compone su protagonista y que ha salido de la imaginación de una ex-streapper que desde luego sí ha merecido ese reconocimiento en forma de Oscar que el lunes le concedieron. Eso recordaré, eso pensaré, nada más.

martes, 26 de febrero de 2008

Y yo a lo mío...

La verdad es que no saber de qué hablar en una semana como ésta es para repartir "hondanadas de ostias" como en Airbag y no parar. Podría contaros mi opinión sobre el debate de ayer entre Rajoy y Zapatero, o mi visión acerca de los resultados de los Oscar, podría compartir con vosotros mi alegría por el peligroso acercamiento que en la clasificación liguera mi equipo le ha propinado al Madrid, pero de todo ello ya he ido opinando en vuestros interesantes blogs por los que acabo de darme un garbeo y ya no hace falta repetirme más. También podría explicaros "mi fin de semana de sky y compras" con amigos en Andorra la Vella salpimentado de un memorable resfriado que lo convirtió en más inolvidable si cabe y logró que se batiera un curioso record personal: lograr regresar a casa del "País dels Pirineus" sin comprar nada y sin fundir targeta, todo un logro, creedme!
Pero no hoy no hablaré de nada de eso, hoy me quiero poner babosilla, hoy os quiero hablar de mi embarazo, os quiero contar cosas de mi niño, y de la ilusión que me hace tenerlo ahora mismo aquí dentro de mi tripita, más bien tripota, pataleando cual Leo Messi con su balón, aiisss!!! Y es que estoy de un tontorrón que no me aguanto. He empezado a preparar la lista de nacimiento, a pensar como decoraré su habitación, a hojear catálogos de accesorios y ropitas, y me lo pasó genial, sé que es estúpido pero no puedo dejar de disfrutar de este momento, y a cada día que pasa tengo más ganas de verle por fin su carita, y tocarle, y acunarle, y decirle a los ojos lo que ya siento por él, que es infinito aunque parezca mentira sentir algo así por alguien a quien no conoces ni has visto en la vida, bueno verle sí, en las ecografías, pero no es lo mismo...

miércoles, 20 de febrero de 2008

Una noticia, dos caras.

Hoy un simpático resfriado me ha obligado a quedarme en casa, lo bueno o malo, según se mire, de estar embarazada es que no puedes tomar medicamentos, así que no hay manera de aliviar los síntomas, por lo que cuando una siente que ya no siente las piernas, lo mejor es reposo, mantita y sofá. Y en días así lo que una hace, al menos yo, es tener la tele encendida, aunque no se le presté todo el tiempo atención.
La noticia del día de ayer era la retirada, yo diría que obligatoria y por motivos de salud, otros dirán que voluntaria, de Fidel Castro. Sin embargo la de hoy no es otra que la puesta en marcha del Ave Madrid-Barcelona/Barcelona-Madrid, Ave María!
Como ya todos sabréis esta mañana en plena campaña electoral ha finalizado este famoso proceso de 12 años de construcción, socavón y sofocón, sobre todo los que se ha llevado últimamente la Ministra de Fomento, Magdalena Alvárez, aunque luego ella siempre aparecía contenta y sonriente ante las cámaras porque ella lo valía y porque el "show must go on".
Prisas, fallos de cálculo, falta de previsión, pero al final el Ave ha llegado a Barcelona antes de la fecha X, el 9 de marzo. El primer día todo ha ido bien, incluso ha habido "arrivals" antes de tiempo del famoso tren de alta velocidad, pero mirando un reportaje en el programa del Cunit por la mañana en TV3 y luego viendo el telediario de la Primerísima a mí algo no me cuadraba.
En el primero dos espabilados periodistas catalanes han tomado sendos trenes, el que salía de Barcelona y el que salía de Madrid, a las seis en punto de la mañana (esto parece un problema de 4º de primaria), y en ambos trayectos han hecho una labor de investigación periodística que riéte tú del escándalo del Watergate. Segun los dicharacheros reporteros era imposible mantener una conversación en el trayecto del Ave por el móvil de más de cinco minutos, aseguraban que se perdía la cobertura por un momento, cortándose la conexión, y que se recuperaba rápidamente gracias a la velocidad de 300 km/h que alcanza el tren. En cambio en el Telediario de la Primera otra simpática periodista ha hecho el trayecto Madrid-Barcelona y ha asegurado ante las cámaras que era maravilloso poder hablar por el móvil sin interrupciones mientras se viajaba cómodamente en el Ave. Yo no sé si voy a tomar el Ave jamás en mi vida, de hecho el de Madrid-Sevilla, y mira que hace años que funciona, no lo he usado jamás, di que no es una de mis rutas habituales, al igual que tampoco lo es la que hoy se ha inaugurado, pero me gustaría que alguno de vosotros si realmente viajáis en el Ave me confirmaráis cuál de las dos versiones de la misma noticia es la real. Curiosidad que tiene una, nada más.
Y esto es todo, pimpollos, hasta pronto a todos! Prometo intentar actualizar más aunque cada vez el tiempo que dispongo para ello es más limitado. Besos!

martes, 19 de febrero de 2008

Psicosis.

Últimamente tengo la sensación de estar viviendo permanentemente en la película EL SHOW DE TRUMAN, vigilada, controlada, maniatada, y que yo sepa no estoy en la cárcel. En mi empresa están aplicando ahora con rigidez dictatorial la maléfica, insisto maléfica, ley de protección de datos. Circulares amenazantes, contínuas visitas y auditorias informáticas, documentos comprometedores de confidencialidad que firmar, millones de papeleos, trámites y memorización de contraseñas que han provocado en casi todos los empleados de la entidad una neura impresionante, y la mirada constante y amenazadora de la responsable de seguridad que vigila a lo lejos en el horizonte todo el tiempo. He borrado todos los correos de mi mail, he limpiado mis carpetas de trabajo del pc con una precisión jamás vista, me he empollado cada documento, y mi psicosis es tal que creo que tecleo una contraseña hasta al abrir el frigorífico. De noche sueño con códigos alfanuméricos, igual mi niño nace matemático por lo menos, y de día tras cada paso que doy no hago otra cosa que pensar si será seguro o no. Chicos mi mente va a estallar! Vigilad que no os salpique!

viernes, 8 de febrero de 2008

Cuestión de expectativas.

Ayer se emitió en España (en USA como siempre ya les ha dado tiempo de superar el trauma) el último episodio de LOS SOPRANO. De él había oído y leído de todo y todo bueno. Que si era el mejor final de la historia de las series de televisión, que era grandioso, espectacular, bueno como dicen por aquí "mel de carxofera". Yo no lo ví, de hecho esperaba poder verlo este fin de semana, y hoy en el trabajo un compañero me ha partido en dos las expectativas y la emoción de la cuestión cuando me ha comentado que el final lo había dejado completamente indiferente.
- ¿Cómo????? - Me he apresurado a responderle.
- Sí indiferente, vaya final más tonto. - Ha insitido.
- ¿Indiferente???? Bueno no sigas que no quiero saber más, quiero verlo con mis propios ojos.
Y hemos cambiado de tema de conversación. Viniendo en el coche ya de camino a casa he vuelto a pensar en ello y me he dado cuenta de que realmente mi compañero me ha hecho un favor. Probablemente con mis altas expectativas acerca de ese episodio de LOS SOPRANO, el capítulo en cuestión habría acabado decepcionándome. Ahora sin embargo estoy segura de al mirarlo con cierto recelo valoraré con más criterio si realmente para mí resulta un final tan genial como lo han pintado, o si simplemente es un final flojo pero aderezado de mucho marketing.
Lo que sín duda es genial es esa música maravillosa de la intro de una de las series que con mejor o peor final, hemos de reconocer, ha marcado una época y ha aportado todo un castillo de arena en la revolución de la calidad de las series de televisión, y por ese genial personaje protagonista Tony Soprano que tardaré tiempo en olvidar. Por todo ello va este "Woke up this morning".

miércoles, 6 de febrero de 2008

Fuga de musas.

Después de estos días extraños no sabía como volver a postear. Me plantaba delante de la pantalla, en la opción de "creación de entradas" y no había manera humana de teclear nada. Me sentía vacía, sin inspiración, perdida. Y bueno como lo que sí me gusta ser es sincera he decidido al fin escribir sobre lo que me pasaba, confesar mi fuga de musas. Y es que al fin y al cabo este blog se ha convertido en un pulso anímico de mi vida, como una especie de termómetro que capta la temperatura de cada uno de mis momentos, de los buenos y de los malos, y no quiero cambiar tampoco esta filosofía.
Por eso tengo casi obligación moral de contaros que sigo aquí, un tanto ausente, pero sigo aquí. Que mi pequeño sigue conmigo, con sus pataditas vitales, con su particular modo de comunicarse conmigo, que me voy sintiendo a gusto, que empiezo a enfocar los problemas con una luz distinta, que estoy mejor.
También añadir que os he seguido en silencio estos días, que he ido visitando vuestros blogs, muchas veces sin comentar nada, porque hay veces que ese silencio es la mejor palabra. Y ya no quiero seguir con mi retaíla de confesiones. Cambio de chip y os prometo en breve mostraros a la Aru que todos queréis, de verdad de la buena, esa Aru que no entiende de cine, pero que ama el cine, la teleadicta, la que no entiende a los políticos, pero que quiere entender a las personas, la culé hasta la médula, la que ya conocéis muy bien. Hasta pronto!