viernes, 30 de noviembre de 2007

Fotocopias.

Ni soy una experta en la historia de la radio ni lo pretendo ser pero hoy por la mañana viniendo al trabajo en el coche escuchaba uno de esos programas despertador que te despiertan por la mañana básicamente por los gritos que echan sus contertulianos, en concreto el de Radio Flashback que es la que escucho habitualmente y que se llama "El matí i la mare que el va parir" (o traducido "La mañana y la madre que la parió" título que pierde sustancia en el idioma de Cervantes), y he pensado en el por qué todos los programas de este tipo son fotocopias exactas unos de otros. La madre del cordero creo que fue "Gomaespuma" y por ahí cerca empezó también el "Anda ya" de los "40 comerciales" (emisora que adoraba en mi adolescencia y cuyo odio creciente en mí me demuestra que los años pasan para mí persona o como diría Zar la tierra sigue dando vueltas mientras yo estoy en ella) y no he alcanzado a encontrar la respuesta. Tampoco sé bien porque los escucho yo, al principio las bromas fáciles a los oyentes y los chistes zafios sobre la actualidad eran divertidos, pero ahora son cansinos y repetitivos, han perdido frescura. Y no me lo explico porque yo antes (en mis años mozos y universitarios) escuchaba el "Hoy por hoy" del Gabilondo toditas las mañanitas y me parecía la mar de interesante. Supongo que debo andar aburridísima de la tertulia política, y de los políticos, y yo que sé de qué más pero a veces prefiero oir berrear a el Toni de L'Hospitalet que en horario laboral le hacen cantar una canción de los Rolling sin que tenga ni pajolera idea de inglés ni mucho menos de la letra de la canción, para lograr unas entradas del Enduro Indoor que cualquier otra cosa. Qué bajo he caído, lo sé, pero siempre me quedan mis CD's de mp3 con 300 canciones geniales que me hacen vibrar y berrear (un poco mejor que el Toni) cuando la radio me hincha las narices, como ésta...

lunes, 26 de noviembre de 2007

Mi corazón no está para estos trotes...

Hay actividades que está claro que no se recomienda practicar cuando una está en estado de buena esperanza como montar a caballo, correr una maratón o subirse al Dragon Khan de Port Aventura, actividades que yo a mí misma me recomiendo no practicar sin estar embarazada también. No sé si me explico. Pero hay otro tipo de actividades que aunque no están tan claramente contraindicadas tampoco son buenas en estos dulces momentos de la vida en los que una está más sensible que una película de Nora Ephron o un capítulo de los Teletubbies.
Ayer tarde acompañé a mi marido y a un grupo de amigos al Supercross de Barcelona que se celebró en el Palau Sant Jordi a las cinco en punto hora local.
En mi vida había ido yo a un evento de esta calaña, básicamente porque no me interesa en absoluto, pero mi chico ya se ha chupado algún que otro partido del Barça de mis amores en el Camp Nou (sin que le guste nada de nada el "furgol") y de vez en cuando hay que ceder un poquito con la pareja.
La cuestión es que como las expectativas estaban a ras del suelo el espectáculo no acabo de disgustarme del todo. Pero, pero, pero, virgeeen del amooor heeermoso, lo que llegué a sufrir. Sobre todo cuando llegó la parte del "freestyle" y esos mozos con sus motos empezaron a dar volteretas imposibles por los aires delante mismo de mis narices. Vi como se estaban a punto de descalabrarse en más de una ocasión, y al final, afortunadamente no pasó nada, salieron vivitos y coleando de la pista.
Supongo que me diréis que soy una exagerada pero aquí os dejo una foto para que juzguéis vosotros mismos:


PD. El guante del campeón de Supercross acabó en mi bolso...

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Relación fatal.

No tranquilos, no voy a divorciarme como Elenita y Jaimito, no, mi amor por mi chico es puro y verdadero y nuestra relación no está en peligro. La que sí está en peligro y grave, es la que mantengo con mi informático, que digo, con todos los informáticos que han pasado por mi vida desde tiempos inmemoriables. Y hoy la gota ha colmado el vaso.
Os pondré en antecedentes. A mí me gusta la informática, no soy una entendida pero desde que tengo uso de razón siempre me ha atraído la idea de tener un pc propio. Lo conseguí a la tierna edad de doce años y después de chuparme un curso de tropecientasmil horas de programación en lenguaje Basic en el que desde luego no aprendí absolutamente nada pero sirvió para demostrar a mis progenitores mi pasión por el tema. Mi primer ordenador era de segunda mano y duró lo que dura un caramelo en la puerta de un colegio. Pero cuando por fín demostré en casa que necesitaba uno nuevo para poder estudiar y hacer los trabajos "a limpio" bien presentados mis súplicas acabaron teniendo éxito. En la primera semana de mi nuevo ordenador en casa me cargué el sistema de arranque jugueteando como quien no quiere la cosa. Y de allí hasta el infinito y más allá. No he sido jamás una lumbrera en el tema pero siempre he sabido sacar partido de la informática para hacer un poquito más mía esa máxima de la ley del mínimo esfuerzo.
El hecho de que la informática me haya interesado siempre ha implicado que siempre he tenido interés en aprender cosas nuevas del tipo que sea. De hecho fui la primera de mis amigas en algo tan simple como saber configurar un correo electrónico, por ejemplo. Así que cuando entré en la empresa en la que actualmente trabajo no pensé jamás en hacerme la tonta en estos temas, grave error por otro lado, porque desde entonces se presupone que la mayor parte de las cosas o soy capaz de resolverlas sola o con cuatro instrucciones a grosso modo me las apaño, ja, ja!
Por allí han pasado ya varias empresas informáticas para mantenimento con sus respectivos informáticos, informáticos con los que aunque en principio establecía relaciones de cordialidad moderada pero que siempre solían acabar sacándome de mis casillas.
Desde que volvimos de vacaciones se tomó la decisión desde las altas esferas de la entidad de cambiar otra vez de proveedor de servicios informáticos y a mí se me vendió la idea como la panacea total que acabaría con mis dolores de cabeza y con mi extraña situación actual de trabajar con dos ordenadores diferentes a la vez (que la mesa de mi despacho parece el panel de control de la NASA os lo juro).
Hace dos semanas S. (en adelante usaré esta letra para referenciarme al informático nuevo en cuestión) y yo tuvimos nuestra primera toma de contacto. Yo le expliqué a S. con detalle mi problemática y en principio, como todos, no me puso ningún "pero", pero, pero, pero, curiosamente han pasado estos quince días y la cosa sigue igual, y el único tema que he logrado solventar me lo he currado yo llamando personalmente al servicio técnico del programa informático con el que tenía lío. En fin serafín que he perdido toda la mañana de trabajo para casi nada. Y luego el que cobra la hora a precio de oro es S. Estoy cabreada, estoy enojada, estoy que echo humo, y perdonadme el coñazo de entrada de hoy pero es que si no lo soltaba reventaba. Hay gente a la que se le indigestan los inspectores de hacienda o los árbitros catalanes, a mí son los informáticos, hoy en concreto S, los que me producen ardor de estómago y si eso lo sumamos a los típicos del embarazo, imaginadme como la dragona de Shrek pero en castaño claro.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Y nada más.

No necesito más. Sólo a ti. Lo sabes. Lo sé. Ninguna cura mejor para las heridas de mi alma y mi corazón. Nadie lograr esbozar sonrisas en mi cara como tú. Nada más sólo tú. Por eso hoy otra vez quiero decírtelo. Necesito recordártelo. Necesito gritárselo a este viento frío que acaricia como el filo de una navaja mi rostro. Te necesito. Te necesitamos. Ahora en plural. Siempre. No lo olvides. Y nada más.

P.D. Trataba de buscar una imagen, una canción o un texto que acompañara estas letras pero me temo que no lo encuentro. No hay nada que pueda explicar lo que siento, nada.

lunes, 12 de noviembre de 2007

De sangre azul!

Hoy te robo el papel de analizador de vídeos, te usurpo tu habitual rol, estimado Vargtimen, porque la ocasión se lo merece, porque ella lo vale como diría Penélope de su laca mágica. Sí amigos nuestro Rey también se cabrea, sí, el monarca español tiene mala leche, más que Schuster cuando los árbitros son catalanes, que no si son de Almeria, más que la vaca de mi tía Juana antes de irse al otro barrio pasando a mejor vida, sí el Rey tiene sangre en las venas en vez de horchata, que será azul, será verde como la de los lagartos de V, o será naranja como la Fanta pero lo esencial es que está allí, que corretea cual manantial de montaña, y eso merece que comente el vídeo del fin de semana. Procedamos a su visionado en primer lugar.



El amigo ZP defiende a capa y espada a su antecesor en la Moncloa, José María Aznar, ante los achaques del siempre dicharachero presidente venezolano Hugo Chavez. Que boquita más grande tiene por favor, eso se piensa pero no se dice.... aysss!!! La amiga Trini tiene la mirada perdida y repasa mentalmente la lista de la compra de la semana. La cámara nos ofrece en ese momento una visión más amplia y observamos como Su Majestad aparece de la nada con dedo acusador y mirada maligna y pronuncia con un tono muy feo, muy feo esa palabra prohibida en cualquier manual de protocolo: "Túuuuu". Se me erizan los vellos como escarpias. ZP insiste con palabras pausadas y amables acordes con su tono habitual de entendimiento franco pero no clarificador. Mientras el amiguito de Castro, Hugo Chavez imagino está practicando un monólogo para algún programa de Paramount Comedy porque no alcanzo a oir lo que está diciendo. Y entonces con furia desatada reaparece el dedo acusador de nuestro Rey y de su boca salen precipitadas las siguientes palabras que para nada suenan educadas y propias de un personaje de nivel como nuestro Rey: "¿Por qué no te callas?".
Ante estas frase tajante y cortante el vídeo se da por finiquitado y a todos nos recorre un tremendo escalofrío. Ese Rey amable y simpático que se cuela cada 24 de diciembre sin pedir permiso en nuestra cena de Nochebuena para gorronear langostinos los tiene bien puestos. Podemos dormir tranquilos. Y yo me pregunto tantos años de experiencia monárquica ¿para qué habrán servido?

PD. Hay cosas sobre las que mejor reir que llorar.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Gem.

Yo siempre saqué buenas notas, pero para ello me tenía que dar unas panzadas de estudiar que no veáis, la constancia siempre ha sido una de mis virtudes, tal vez la básica, porque por lo demás era bastante "dura de mollera" y tenía que machacar con insistencia las asignaturas para superarlas holgadamente.
Mientras estuve en el colegio y más tarde en el bachillerato me fui defendiendo bien. En cuanto empecé en la universidad la cosa se complicó. Pero constante y tozuda como era no iba a dejar yo que aquello acabase conmigo, ni de coña. Así que en algunas asignaturas más complejas tuve que recurrir a las clases de refuerzo que se impartían en la academia Gem.
De aquel lúgubre lugar sólo recuerdo tres aspectos: sus escaleras tétricas de caserón del siglo XIX, su localización en la zaragozana plaza de San Francisco y su profesor (si había más se me han borrado por completo del disco duro). Debía rondar los sesenta y se fumaba un paquete de Habanos en cada clase (las clases duraban 1 hora). El tío era un cerebro, el tabaco no le había perjudicado un ápice sus neuronas, e igual impartía costes, que estadística, que matemáticas, que econometría, lo que fuera, lo que le echasen. Su mano derecha se movía a una velocidad trepidante con la tiza por la pizarra, su izquierda le daba el mismo garbo al cigarrillo que sostenía. No callaba ni un nanosegundo, sus clases eran intensas, muy intensas, pero absolutamente clarificadoras. Llegaba de la facultad no entendiendo un pijo, escuchaba sus explicaciones y de repente la luz venía a mí, era mágico. Jamás pude comprender aquel misterioso proceso al que nos sometía a todos los asistentes a sus clases en aquellos sesenta minutos. Los resultados eran fantásticos. No sacaba buenas notas, sacaba notazas. Era feliz. Y siempre podía celebrarlo con una buena porción de pizza en la contigua Pizza Queen con mi amiga M. ¿Seguirá existiendo aquella pizzería? ¿Habrá fulminado un cáncer a mi extraordinario profesor?

martes, 6 de noviembre de 2007

Noche de brujas.

Desde que la niña del Exorcista poseyó mi cuerpo hará unas semanas mi vida se ha convertido en un triste devenir demasiado escatológico para ser descrito en estas líneas, y todas las noches no son noches de bodas como diría el amigo Sabina, sino noches de brujas, porque hay que ver lo mal que estoy llevando este ansiado, buscado y deseado embarazo.

Pero como todo es por un buen fin, o al menos eso queremos creer mi marido y yo, tratamos de tomarnos el asunto como Paloma Cuevas, que me lleva un mes de adelanto aunque esa tabla de planchar que sigue teniendo por estómago no lo delate, con mucha, muchísima ilusión y algún que otro Ferrero Rocher. Y es que hace falta ponerle ilusión a las cosas cuando te pasas más tiempo mirando el fondo de la taza del váter que la pantalla del pc del trabajo, y ya paro que no quería ponerme marranota y me parece que voy por mal camino.
Y la ilusión te la da su primera foto, sí, la primera ecografía, en la que sólo ves un pequeño "garbancito" y tú suspiras completamente iluminada por el momento mientras te preguntas con absoluta incredulidad como es posible que algo tan pequeñito e insignificante pueda acabar quemando contenedores a los 16... bufff!!!
Tranquilos, no os alarméis, no colgaré la instantánea de mi retoñin, o de mi, no sé como llamarle, porque quiero respetar su intimidad y la de mi útero, por supuesto.
De todos modos y a pesar de mi estado de buena esperanza no voy a hacer de este mi humilde blog una especie de pozo monotemático acerca de esta nueva e interesante fase de mi vida. Trataré de poneros al día de tanto en tanto pero sin que sea el hilo principal de mis posts en los próximos meses. Otra cosa será que lo consiga, está claro.
Y mi idea es ésta porque creo que en mi vida hay más cosas a parte del embarazo, bueno últimamente no ha habido mucho más, la verdad, porque una escapadita que tenía planeada con mi chico por la Garrotxa se me jorobó recientemente al no estar yo en la mejor de las condiciones físicas y por tanto anímicas. Y el sábado intenté fomentar mi vida social saliendo a cenar con mis amigos y no aguanté más allá de las dos de la madrugada de bailoteo, contando que a esas horas habitualmente ya hace cuatro que estoy roncando. Aún con todo hay que intentar salsear un poquito estas noches y días de brujas que las náuseas del embarazo me están provocando y con ganas e ilusión me planté anoche ante mi televisor para disfrutar de otra espléndida sesión de PERDIDOS en FOX. El capítulo en su línea, liando lo inliable ya, y metiendo más enredo en un enredo que de por sí tiene más complicado desenredarse que mi abuela de soltar sus muletas. Pero ya sabéis que a mí eso no me importa y con tal de ver un par de buenos planos de mi Sawyer con la camisa desabrochada y su melena al viento mis hormonas y yo nos quedamos tan contentas y felices. Y a las diez y cuarto primera sorpresa desagradable: "Ohhhh Diooos Míooo!" Como vitoreaba aquella horrible ex-novia de Chendler en Friends de la cual no oso a recordar su nombre: no hubo otro episodio de PERDIDOS, en su lugar la cadena del zorro estrenó en primicia el capítulo piloto de DEXTER, jeje, que risa me da esa frase de "primero en Fox" cada vez que pienso en la palabra descarga, una serie que nada tiene que ver con mi amigo Dexter, y que cuenta la historia de un simpático, y reitero simpático, psicópata asesino de asesinos que en sus ratos libres se dedica a la medicina forense, un primor de chico vaya, lo que cualquiera desearía como yerno. En fin la serie ni que decir que no me gustó nada de nada y menos pensando que acababa de cenar y que agravó seriamente mis naúseas. Y es que confieso que sí, es original, atrevida, transgresora, pero nada adecuada si tienes un mínimo de sensibilidad o si sufres del corazón o estás embarazada.

Para rematar la noche y aprovechando que no me había dormido, cosa rara a esas horas, Aru remató la noche con un postre especial, SUPERMODELOS, confieso que los posts que le dedica Cinephilus semana sí semana también me han inducido a que vea el programa a ratitos y la verdad sea dicha lo paso de vicio, me echo unas risas de los más sanas. Ayer el momento estelar para mí fue el momento que titularé "Serpientes en el tacón": nuestras intrépidas niñas-modelo se enfrentaron a una temible boa de nombre "Margarita" y desfilaron absolutamente "jiñadas" de miedo ante la inquietante mirada no de la boa, sino de Valerio, que el muy cabroncete disfrutaba de lo lindo con la tortura inflingida a sus pupilas. Sólo una rubita de la cual no recuerdo el nombre se negó en rotundo a desfilar con el pobre animalico. En fin que yo pronpongo seriamente un cambio de nombre en futuras posibles ediciones del programa, nada de SUPERMODELOS, directamente, SUPERWOMEN, y punto pelota.
Feliz martes!