lunes, 30 de julio de 2007

Lo que nos trae el calor...

Abro la web de Terra y leo boquiabierta el siguiente titular "Los príncipes de Asturias ya están de vacaciones" y yo me pregunto ¿ah pero qué no lo están todo el año? Ups debía andar equivocada.
Ya sé que en mi blog no he hablado para nada de la portada que más publicidad ha dado a una revista desde la que protagonizó el maridito por entonces de la también princesa Estefania en tórridas circunstancias hace ya unos añitos, pero es que no pensaba hacerlo. Me cabrea tanto la sobreprotección a la monarquía que se lleva a cabo en este país nuestro, es más me enerva tanto la misma monarquía, que quería ignorar el tema y hacer ver cómo que no ha pasado, pero es que el estamento en cuestión me persigue y me acosa, y yo no quiero que lo haga pero lo hace, y tengo que recibir información de ellos por todos lados y ya me cansan porque realmente lo único cuerdo que he podido leer acerca de nuestras majestades majestuosas es lo que publicó en su blog Anasagasti.
Realmente éste es el verano de la familia real, está de moda hablar de ellos, y no es porque el pueblo quiera sino porque nos sobran los motivos, como diría mi admirado Joaquín Sabina.
En fin menos mal que los españoles tenemos otras buenas noticias que nos alegran este lunes bochornoso, como por ejemplo la victoria de Alberto Contador en el Tour, qué bonito, qué bonito, esos Champs Elisses o como narices se escriba, que yo de francés ni pajolera, ese mallot amarillo, ese glamour que visten las finales en Paris, todas, sean de ciclismo, de fútbol, de tenis, hasta de guiñote, qué leches, aisss, me emociono con pensarlo...
Aunque otras nos entristecen a los cinéfilos como la que nos anuncia que el gran Ingmar Bergman nos ha dejado y se ha ido al firmamento de las grandes estrellas del cine para compartir charlas, vivencias, y a lo mejor copas de brandy, con los otros monstruos del séptimo arte que se han ido ya para no volver del mundanal ruido que nos envuelve aquí abajo, no sin antes dejarnos obras de arte que permaneceran en nuestra memoria y que harán que nunca le olvidemos. Personalmente siempre guardaré en un rinconcito especial de mi corazón la maravillosa FANNY Y ALEXANDER.
Y ya voy finiquitando el post que ando un pelín resacosa de los entrenamientos pre-fiestas del pueblo del pasado fin de semana (sí, sí, nosotros como en la Fórmula I, entrenamientos y todo, pero mi marca fue penosa que conste) y tengo la cabeza en ebullición. Para rematar pues mi entrada quiero mandar un mensaje de agradecimiento a mi adorable pandilla de amigos, por colaborar con esmero y cariño a que mi instinto maternal haya caído empicado unos 15 puntos por lo menos tras la quedada de ayer tarde en la bellísima plaza de mi no menos bello pueblo. Comprobé cuán valiosa es mi tranquilidad actual al observar por enésima vez que con más de cinco niños menores de cinco años en una misma mesa cualquier intento de conversación adulta y civilizada es mera ficción, pura utopía, y para todo lo demás, ni Mastercard!

viernes, 27 de julio de 2007

Una de mis ventanas al mundo...

Verde y miope, en este viernes de julio os quiero presentar a una de mis ventanas al mundo, la imagen fue tomada ayer más o menos a esta misma hora en la playa.... mmmmmmmm.... aún escucho el murmullo de las olas.... Buen fin de semana a todos, y a los afortunados que empezáis las vacaciones, que las disfrutéis mucho, para mí empieza hoy la cuenta atrás... 7,6,5,4,3,2,1 y justo dentro de una semana.... vacaciones!!!

miércoles, 25 de julio de 2007

I need music, you need it too...

Hoy te regalo una parte de mí misma, te entrego pedazos de mi música vital, la que me ayuda a seguir cada día, la que me hace sentir, me hace vibrar, me hace llorar, la que necesito, la que me ha unido tanto a ti. Me lo pediste. Lo necesitabas. Lo hago y mientras, te cuento cuán importante es prestar la máxima atención en esta delicada labor, lo advirtió John Cusack en HIGH FIDELITY, hay que llevarlo a cabo con sumo cuidado y pensando bien quien la va a escuchar, conocer los gustos del destinatario final pero personalizar la mezcla, que quede latente que es un regalo hecho con cariño y que al escuchar las canciones elegidas se evoquen sentimientos compartidos, muchos entre nosotras ya, o momentos que no deben esfumarse de los recuerdos. Grabar música para alguien es sellar un vínculo especial con esa persona, es un regalo casi perfecto, casi porque la perfección absoluta no existe. Así que esto va para ti, por todo lo que no nos hemos dicho, pero sabemos, para mi pequeño tesoro, mi "xiqueta", mi lista de tu nuevo Ipod hoy empieza así...

Jet-Are you gonna be my girl


New Order-Ceremony


Sonic Youth-Sugar kane


The Cure-Friday I'm in love


Franz Ferdinard-Do you want to


Wallflowers-Heroes


Smashing Pumpkins-Tonigh tonight


Travis-Sing


Lenny Kravitz-Fly away


Ramstein-Du hast


Metallica-Nothing else matters


Jesus and Mary Chain-Just like honey


Y mucho más...

martes, 24 de julio de 2007

Zapatos plateados.

Aurora conducía por la escarpada carretera pensando en sus zapatos plateados. El paisaje desde allí era absolutamente hermoso, pero ella tenía su mente puesta sólo en aquellos zapatos plateados. Siempre quiso tener unos así y ahora dos preciosos ejemplares de aquel bonito y brillante color permanecían guardados con sumo cuidado en una sección especial de su vestidor. Aurora disfrutaba de la suave brisa que se colaba traviesa a través de la ventanilla levemente abierta de su coche y pensaba cuanta infelicidad absurda le habían causado aquel par de zapatos. De pequeña siempre los había deseado. Los veía por todos lados, en las revistas de moda, en el cine, en la televisión, en la calle. Las chicas guapas tenían zapatos plateados, ella debía poseer unos también. Su madre nunca quiso comprárselos, tal vez por eso la odiaba tanto, o tal vez no, quizás había otros motivos por los que su relación nunca fue la mejor y su distancia con ella ya insalvable. De todos modos aquello no le importaba lo más mínimo. Ella había construído con los años una fuerte coraza que pensaba que nadie ni nada lograría romper. Una lágrima resbaló huidiza por su mejilla mientras lo recordaba. Pero hizo caso omiso. La secó con su mano izquierda y siguió prestando atención a las sinuosas curvas que se dibujaban ante ella.
Mientras se acercaba a su destino vigilaba por el retrovisor la solitaria carretera. No pasaba nadie. Estaba sola, como siempre. Bueno como siempre no, hubo un tiempo en que no lo estuvo. La verdad era que su soledad empezó a fraguarse el día que decidió dejar de soñar. Alguien la había engañado contándole con absurda palabrería que cuando se desea algo con todo el corazón uno es capaz de conseguir ese deseo con tesón y tenacidad. Aurora había grabado aquellas palabras a fuego en su pecho y las había convertido en su lema personal. Pero los años pasaron y la vida le había demostrado que no todo era tan sencillo, que muchos sueños no eran alcanzados, que se rompían ante sus ojos, sin que nada pudiera hacer al respecto para remediarlo, que el tiempo corría y que el desasosiego que perseguirlos provocaba era algo francamente difícil de sobrellevar, así que en su cabeza sólo pudo imaginar una explicación: aquel lema era toda una patraña estúpida y falsa. Aurora se convenció de aquella idea y partir de aquel día su alma empezó a morir lentamente.
Se aisló de todos y de todo, y se refugió en la única parte de su vida que realmente le ayudaba a respirar cada día: escribir. Trabajaba de vez en cuando como camarera en un restaurante de menús diarios para cubrir sus mínimos gastos y el resto de tiempo lo ocupaba en su gran pasión. Tantas letras fueron combinadas bajo su pluma con el fin de construir palabras, tantas frases se compusieron en el papel blanco de su mesa que logró llenar toda una habitación de cuentos e historias fabulosas. Y es que Aurora negaba la realidad, no quería escribir aventuras cotidianas, no podía, le causaban dolor en el corazón, la destrozaban un poquito más por dentro. Así que se dedicó a describir mundos lejanos, personajes misteriosos y criaturas fantásticas, que se entremezclaban entre sí, de modo y manera que al finalizar su trabajo había logrado crear un mundo paralelo completo.
Un buen día en que la ventana del salón de su pequeño apartamento estaba abierta varias hojas volaron desde su escritorio impulsadas por una fuerte ráfaga de viento hacia el exterior. Aurora que en aquel momento regaba las plantas de su balcón trasero no se percató del incidente. Y mientras la fría agua abonada caía lentamente sobre los preciosos geranios rojos recién abiertos en sus cuidadas macetas, las páginas escritas por ella alcanzaron la mano de un editor que pasaba casualmente por la calle en aquel preciso instante. La suerte que parecía haberle dado la espalda a Aurora todo aquel tiempo cambió de repente. El editor leyó aquella sublime prosa y quedó prendado de la historia contenida en las pocas hojas que habían llegado hasta él. Miró hacia arriba y se fijó que en todo el edificio había sólo una ventana abierta. Contó los pisos y pulsó el timbre. Aquel sonido estridente y molesto cambió la vida de Aurora para siempre. Sus libros, diez en total, se fueron publicando escalonadamente y el éxito de crítica y público fue rotundo. En poco tiempo nuestra protagonista pasó de vivir en un pequeño y viejo apartamento de cincuenta metros cuadrados que apenas podía pagar a tener una preciosa casona de campo.
Diez años ya habían pasado desde aquel timbrazo y Aurora era una escritora famosa que a punto estaba de llegar a su destino, giraría la última curva y por fin estaría en casa, se acicalaría y se calzaría sus nuevos zapatos plateados y acudiría a la gala que había organizado una fundación benéfica a la que había donado una suma muy importante de dinero. Un dinero del que no se aprovecharía ninguno de los familiares y supuestos amigos que habían tratado de acercarse a ella en aquellos últimos años, un dinero que sería empleado en un fin justo y bueno. Por fin luciría sus zapatos plateados, quedarían perfectos en sus pies, serían la combinación ideal para su vestido de noche, sería la reina de zapatos plateados, pero una reina sin corte, una reina sola, cerró los ojos y se imaginó la situación, y entonces al volver a abrirlos una luz la cegó, los faros del coche que viajaba en sentido contrario le indicaron que un terrible accidente estaba a punto de desencadenarse. Aquellos segundos transcurrieron lentos, a Aurora se le antojó toda una eternidad, y después, crashhhhh, el silencio, la oscuridad, el fin, los sueños rotos definitivamente y sin vuelta atrás: el perdón que no pidió, el amor que dejó escapar, las amistades que despreció, la compañía que no quiso, el odio que nunca dejó ir, la rabia contenida, la soledad autoimpuesta, todo aquello y mucho más que Aurora dejó en el tintero el día que decidió no soñar más. Todo voló por los aires en aquel choque frontal en que la vida de Aurora se esfumó para siempre, todo, hasta sus zapatos plateados sin estrenar.

lunes, 23 de julio de 2007

The darkest meme.

Este es el meme que creó el Comediante y que ahora procedo a completar tal y como me propuse, creo que es un ejercicio de sinceridad con uno mismo buenísimo y a mí me ha servido para echar los restos a fuera en este lunes en el que aunque luce el sol fuera, dentro de mí no hay rastro de su luz. Ahí va chicos, Aru se despedaza un poquito más ante vosotros. No nomino a nadie para que lo siga. No creo que sea necesario.

1. Describe una situación en que hayas sentido algún tipo de remordimientos por haber humillado a otra persona o haberte comportado cruelmente con ella.
Pequeñas crueldades cometo a diario, lo reconozco, sobre todo en el trabajo, algunas son tan insignificantes o al menos así las considero yo, que ni siquiera me causan remordimientos. Otras las que tienen que ver con el daño que puedo hacer a las personas que quiero son más difíciles de sobrellevar pero aún así a veces no puedo evitar cometerlas, mala que es una. Lo peor que he hecho creo que fue dar el chivatazo del comportamiento incorrecto de un compañero en la oficina al que aprecio, chivatazo que perfectamente me habría podido callar y que casi le cuesta el puesto de trabajo a él, aún ahora al recordarlo me siento fatal por haber sido tan asquerosa.
2. Una mentira que te doliese tremendamente haber contado.
Disimular un amor que aún seguía latiendo. Afortunadamente lo superé y fui libre para empezar algo nuevo y fresco con quien ahora está a mi lado. Supongo que las mentiras del amor son las más complejas para mí.
3. Cuenta unas cuantas cosas de las que, aún sin arrepentirte de haberlas realizado, sientes o has sentido vergüenza de que alguien las conociese, por que pudiesen considerarlas pervertidas, nocivas o, simplemente, muy raras.
He hecho cosas pervertidas, nocivas y muy raras de las que me arrepiento abiertamente como acudir a un concierto de Azúcar Moreno, ver DONDE ESTAS CORAZÓN con mi suegra un viernes noche o ponerme una camiseta del Real Madrid y pasear con ella por la calle (tras haber perdido evidentemente antes una apuesta), y también otras de las que no me arrepiento para nada como colaborar en la preparación de mezclas alcohólicas diabólicas en la peña de fiestas para generar borracheras infernales a los que peor me caían. En cualquier caso una de las cosas más maléficas que he hecho últimamente (y no es nada pervertivo, ni muy raro, pero sí nocivo), que no he podido evitar, y de lo que no paro de arrepentirme, es no alegrarme por los embarazos de las personas que me rodean y sentir una terrible envidia insana por ellas, eso no me honra para nada. Sin ir más lejos hace un rato al abrir mi correo electrónico he encontrado en la bandeja de entrada el mail de una de mis amigas donde me anunciaba que está embarazada de nuevo (ya tiene un niño de casi tres años) y yo en vez de alegrarme por ella he roto a llorar como una madalena. Es absurdo lo sé, pero yo no lo puedo evitar, y mirad que lo intento, pero es algo que me supera. En fin, imagino que se me pasará la llorera y mañana veré las cosas de otro modo, espero que no me llame hasta entonces porque creo que no le voy a coger el teléfono si quiera, no estoy preparada en absoluto.
4. Lo de robar, al ser un delito, incluso un “pecado”, está muy mal visto, pero ¿quién no ha robado alguna vez? Ya fueran chicles en una tienda, la novia a un amigo o desconocido, la vuelta del pan o el atraco a un banco, todos lo hemos hecho en algún momento. Habla de un robo que te avergüence haber cometido, o uno del que estés orgulloso, si no te arrepientes de ninguno.
De pequeña solía tener tendencia a sisar juguetes que me gustaban en casa de mis amigas, que veía un playmobil que no tenía y que me hacía tilín, al bolsillo que iba, que mi amiga Imma tenía un lapicero de un color especial que yo no tenía en mi estuche, alé, para casa que me lo llevaba. Esta maldita manía me duró hasta que me pillaron varias madres in fraganti y tuve que dejarlo estar completamente avergonzada. De adolescente en el colegio de monjas en el que estuve interna y estudié BUP me robaron muchas veces cosas a mí y yo maldecía en arameo cada vez, aunque pensaba para mis adentros, ves guapa esto te pasa como castigo divino por todos tus robos perpetrados años atrás.
5. Algo que nunca volverías a hacer y algo que te encantaría repetir.
No volvería a casarme. No volvería a organizar una boda, es un rollo, un protocolo absurdo, un circo, no me gustan, buena cuenta di de ello en un post anterior, pero, pero, pero, ese día mi chico fue tan feliz y yo me dejé llevar tanto por su felicidad que creo que por eso valió la pena, pero ya os digo, si tuviera que repetir no lo haría ni de coña, qué pereza!
Me encantaría repetir el primer beso que me di con mi marido, incluso reviviría ese instante anterior, tan mágico en el que las dudas internas nos asaltaban a chispazos a los dos como flashes de cámara a las puertas de un estreno de cine, ambos estábamos a punto de cerrar capítulos esenciales en nuestras vidas, y creo que ninguno sabía la importancia del paso pero los dos la intuíamos, muchos años después aún a veces seguimos recordando ese momento.
6. ¿Qué crees que has hecho de bueno en tu vida?
Sacar el mejor partido de toda la gente que he conocido. Siempre digo que cada una de las personas que he ido encontrando en este camino han sido joyas, pequeñas o grandes, que han ido agrandando mi tesoro particular, el de los recuerdos, buenos o malos. Aunque alguien me haya hecho daño siempre intento pensar en lo positivo que obtuve de esa persona. De todos modos aún pienso que me queda por hacer lo mejor, tener hijos, aunque cada vez estoy más convencida de que este sueño no se me va a cumplir nunca...
7. ¿Qué deseas más que ninguna otra cosa en el mundo?
Tener hijos es mi mayor ilusión. Sé que resulta repetitivo, pero el meme requería sinceridad y no puedo obviar algo así. Es lo que siento.

jueves, 19 de julio de 2007

Una parte de mi lado oscuro.

Viniendo del trabajo estaba convencida de que hoy me apetecía completar en mi blog el curioso y oscuro meme que el Comediante desarrolló con esmero y que Zar Polosco tuvo a bien en colgar en su blog donde me encontré con él. Pero embebida andaba yo al volante de mi Grand Vitara con tales pensamientos cuando me he topado con una fatal imagen que ha sacudido por completo hasta el último nervio de mi cuerpo. Partes de mi lado oscuro iban a ser reveladas sin tener que acudir al meme del Comediante porque ante mí y en una enorme valla publicitaria se alzaban varios carteles anunciando la próxima actuación de Alex Ubago en las fiestas patronales de Sant Carles de la Rápita. Un momento vamos a ver, fiestas y Alex Ubago en una misma frase, algo no me cuadra. ¿Por qué? Retrocedamos en el tiempo un par o tres de años.
Estábamos a mediados de agosto, las fiestas de mi pueblo andaban a punto de empezar y la actuación de "Alex té lumbago", como lo apoda cariñosamente mi marido, era la estrella de las mismas. Yo nunca he sido fan suya, de hecho no me gustan sus canciones porque son aburridísimas pero me dije: "Aru allí irán todos tus amigos, un concierto es distinto, para una vez que llevan a alguien famoso en el pueblo y (lo más osado) igual me lo paso bien". Con esta convicción adquirí por anticipado una entrada (mi chico, siempre inteligente, prefería quedarse en la peña jugando a la morra con los irreductibles). Y la noche de autos acudí en compañía de un nutrido grupo de mis amigos (ninguno fan del artista vasco) al concierto en cuestión. La escenografía era la adecuada para el tipo de canciones que el alavés tiene en su repertorio: luz tenue y azulada, pocos músicos sobre el escenario, sencillez, la palabra exacta era sencillez, en poco más de una hora se iba a convertir en toda una sesión hipnótica. Vale bueno el chaval es cantautor es lo que toca me dije a mí misma y a mi amiga P. que suele acompañarme en todos estos fregados. Y empezó el concierto. Bostecé un par de veces en la primera canción pero lo atribuí a la tremenda juerga que me había dado la noche anterior y a la edad que no perdona ya tanta correría junta en una misma semana. Alexito continuó dando caña al micro, bueno dar caña es un decir, mejor sustituímos el término por cantando, y mis ojos empezaban a pesar más de lo debido. Las insufribles fans chillaban como locas en primera línea de playa y yo sencillamente no podía explicarme qué narices le veían a aquel mozo, porque a ver guapo, lo que se dice guapo, no es. La media parte me pilló toreando a Morfeo de mala manera, los ojos eran ya de plomo y una voz de ultratumba parecía susurrarme al oído, conceeeeeeeeentrateeee, nada que no se pudiera solventar acudiendo a la barra a pedir un cubatilla para animar un poco el asunto pensaba yo tan inocente. De buen seguro la segunda parte contendría canciones más bailongas les auguré a mis amigos que no acababan de creerse demasiado mis palabras y que estaban más allá que acá como yo. Y así nos plantamos en el segundo tiempo de partido donde Ubago me derrotó por completo aproximadamente en la cuarta o quinta nana de cuna, y de ahí a echar una cabezadita no quedó nada, efectivamente chicos, nunca hasta entonces había logrado dormirme en un concierto pero Alex Ubago lo consiguió, prueba superada. Os diré que de allí me fui directa al catre a seguir conciliando mis dulces sueños y que si alguna vez sufro de insomnio pasaré de los tranquimazines y me agenciaré la discografía completa del vasco, palabrita!
Como el post me ha quedado más largo que un día sin pan mejor dejo el meme para otro rato, que por hoy ya ha valido, pasad buena tarde y sed buenos, yo si se aplaca este calor sofocante igual me animo y me voy a dar un tumbo por la inauguración de las fiestas más bonitas de esta ciudad en la que vivo, las fiestas del Renaixement, que empiezan hoy, duran todo el fin de semana y que yo me perderé este año por tener compromisos familiares ineludibles en mis tierras turolenses. Au revoir!

miércoles, 18 de julio de 2007

El mar le cuenta...

Hoy Berta le he preguntado al mar por ti. Ha mirado el horizonte mediterráneo y un soplo de brisa fresca le ha traído la esencia de tu aroma. Las aguas le han contado riendo que en la antigua Roma las calles te han recibido con calor, que los viejos y desgastados adoquines han sentido la vibración de tus contundentes pasos, que las fontanas han refrescado con agua tu sereno rostro, que el deseo que albergáis ya ha sido formulado en Trevi, que los rincones de la ciudad eterna te han susurrado su nombre, que la historia que se escribe allí desde hace miles de años desde ahora guardará unas líneas para ti como también archivó unas cuantas con ella dentro. Hoy Berta ha suspirado sabiendo que el viento le ha omitido aquello que ella no querría oir. Es consciente que cuando la ames, en cierto modo la sentirás a ella. Vive con la convicción de que ciertos sueños seguirán siéndolo siempre porque son potentes luces en el camino de la vida. Pero el mar es sabio y viejo, y por eso no le cuenta todo a Berta. Así hoy no sufre, ríe porque su amor es feliz, una felicidad que sólo habría sido completa si aquellos paseos romanos tú los hubieras compartido con ella.

Mar antiguo - El último de la fila.

martes, 17 de julio de 2007

Un été français.

Ayer por la tarde al salir del trabajo fui a mi libreria favorita -sigo acudiendo de vez en cuando muy a pesar de Casa del Libro- a agenciarme una guía de París y un pequeño diccionario de francés para viajeros con el fín de defenderme vagamente en mis vacaciones "parisinolondinenses" de este año (de la ciudad del Támesis ya tengo una que me regalaron hace tiempo y en principio tiraré de mi "cutrenglish" para interactuar en tierras británicas, ya veremos como me va). Hojeando ya en la calle mis dos recientes adquisiciones me vinieron a la memoria de golpe recuerdos de los lejanos veranos de la infancia. Aquellos días se caracterizaban por muchas cosas que no tendré la mala leche de ennumerar pero dos de ellas me llamaron poderosamente la atención de nuevo: los bucólicos vestidos de florecillas vaporosos con los que mi mamá tenía el buen gusto de vestirme (y que yo odiaba por cierto) y las visitas de mi familia paterna francesa.
Gran parte mis antecesores del lado de mi progenitor emigraron a Francia, incluso mi abuela lo hizo durante un tiempo, de ahí que por esa rama familiar casi todo el mundo tuviera nociones básicas o intermedias del idioma galo. De pequeña en verano solían venir dos de mis tíos de París a pasar las vacaciones en el pueblo. Se llamaban Paco y Josefina y se quedaban alojados en casa de mi abuela. Allí las conversaciones solían llevarse indistintamente en catalán y en francés, incluso a veces se entremezclaban ambos idiomas y yo asistía anonadada al espectáculo políglota de mi familia. La verdad es que siempre quise mucho a mi abuela pero nunca creo que llegue a perdonarle el hecho de que no me enseñara ese idioma que tan bien conocía, ni tampoco que se fuera a la tumba sin revelarme antes la receta de sus inigualables tartas de manzana, ahora me habría ahorrado los 5,80 euros del minidiccionario y tomaría reposteria casera mucho más sana. Pero eso es otra historia. Después empecé 6º de EGB y mi promoción empezó a estudiar inglés (fuimos la primera del colegio público de mi pueblo en hacerlo, quedaba megaguay y muy molón, la verdad sea dicha) y los pocos palabros que cazé de chica de verano en verano se perdieron en la noche de los tiempos en mi floja sesera.
Mi tío Paco además de hablar perfectamente francés (es lo que tiene vivir en París más de media vida a pesar de ser oriundo de Castellar del Vallés que para los poco doctos en materias geográficas no está más arriba de los Pirineos ni de coña) era un aficionado a la fotografía de gusto exquisito. A él le debo los mejores "books" de mi niñez. Le encantaba que posara para él y yo me sentía como una princesa de cuento ante el objetivo de su carísima cámara. En casa de mis padres guardo aún un montón de álbumes en los que aparezco sonriente y lindísima con vestido bucólico de florecillas vaporoso incluído en mitad del campo igualmente bucólico y vaporoso tal cual que en las novelas de Jane Austen. Un primor vaya. Pena que no tenga intención alguna, de momento, de escanear alguna y pegarla aquí, más que nada porque luego llegará algún desaprensivo que me recordara mi incompetencia con las nuevas tecnologías (sí Vargt vuelvo a hablar de ti) y paso.
Un año mi tio Paco y mi tia Josefina, que en francés debía ser Josephine, se trajeron a su nieto Joan con ellos. Aquel niño era otro primor, rubito, celestial, sublime, a los seis añitos caí presa de su amor y juré que no volvería a querer a ningún otro hombre del mismo modo. Obviamente me equivoqué. Me pasé los días de aquel inolvidable agosto a su lado, en la piscina, en el parque, en el huerto de mi tio, tomando de noche la "fresca" (algún rato os hablaré de ese concepto) y suspirando por él (prueba de ello quedan las fotos que nos tomó su abuelo) aún sabiendo que era un amor casi incestuoso dado que era mi primo, pero un primo lejano me decía a mí misma para quitar hierro al asunto. El verano pasó y ambos dos crecimos y nos olvidamos. Hace tres años volví a verle y no quiero contaros lo que había perdido el chaval. De rubito nada, casi calvo, y de primor nada, un sosaínas. Menos mal que ante él ya pude lucir mi brillante anillo de casada y mi flamante marido, como aquel que dice, "c'est la vie mon amour".
Ahora pasados más de veinte años de aquellos veranos tan franceses viajaré por fin a París, aunque no visitaré a mis tíos, el bueno de Paco falleció hace unos años, la buena de Josefina anda con Alzheimer y seguramente no se acordará de mí, y el bueno de Joan vive ahora feliz y fresquito en Montreal con su canadiense novia. De todos modos seguro que tomaré bucólicas fotos en la romántica ciudad de la luz que guardaré para la posteridad con tanto cariño como las que fueron tomadas entonces.

domingo, 15 de julio de 2007

"Harrypottereando".

Mientras la mitad de mis bloggers favoritos ya andan de vacaciones por ahí disfrutando de lo lindo yo todavía tengo que estar estrujando al máximo el fin de semana como el resto del año si quiero aprovechar mi tiempo libre, pensando que ya me llegarán a mí y preparándome para el inigualable momento de hacer las maletas y embarcarme rumbo a mis destinos vacacionales de este año. A veces la verdad se está bien en este momento del año, el pre-vacacional, es como cuando vas al cine te sientas en la butaca y te echan ese sinfín de trailers y anuncios que son un rollo y te dan mucha rabia pero que en breve darán paso a tu película, esa por la que has pagado 5 euros y que tienes tantas ganas de ver, ¿no creéis?
Y precisamente de cine quiero volver a hablar antes de irme a gorronear piscina y paella a casa de un amigo al pie de los mismísimos Ports, dado que el viernes por fin di por finiquitada mi cuarententa, cincuentena o sesentena cinéfila, ya no sé, y acudí a los multicines (yo y 8000 persona más creo en la misma sala) a ver la última entrega de la saga "harrypotteríaca" de la que por si aún lo dudabáis soy fan incondicional.


Como sabéis los seguidores y los no seguidores, que habéis visto las dos últimas películas, nuestro mago favorito ya anda crecidito y empiezan a hacerle tilín las chicas, pero sólo un poquito no os penséis que Harry anda con las hormonas desbocadas ni muchísimo menos, que nuestro amigo es mesurado para todo, nada que ver con su amigo Ron que ya se le ve venir que va a ser un pillastre de mucho cuidado. Ahí pues radica el primer punto positivo, el actor Daniel Radcliff, acertada elección para este personaje, vuelve a dar el tono exacto que Rowling impregnaba en las páginas de su libro, el de un adolescente tímido pero osado cuando la circunstancia lo requiere, líder cuando fallan las bases sobre las que se apoya pero discreto a más no poder, nunca soberbio ni orgulloso, y sobre todo firme en sus convicciones e ideales, como yo digo, y sin que quede tan bien, tozudo como una mula (fijo que entre su sangre "no muggle" corre algo de vena maña).
Además en esta entrega, HARRY POTTER Y LA ORDEN DEL FÉNIX, Harry ya está cursando el quinto nivel de la Escuela Howgarts de Magia, y ha de prepararse para el TILMO, que es el examen para el título elemental de magia y que le corresponde a su año y a su edad (Dexter te comunico que el señor Potter de repetidor no tiene nada), las responsabilidades por tanto aumentan y el hecho de que aparezca por ahí una nueva profesora de "Defensa contra las artes oscuras" nada recomendable llamada Dolores Umbrigde (fijaros que esta asignatura está un pelín gafada, yo aunque aprobara la plaza no me la quedaba) con un programa de lo más teórico hace que Harry tome las riendas del asunto y organice paralelamente unas clases prácticas y secretas a los que alumnos que deseen cursarlas, como prevención ante la más que evidente vuelta de quien no debe ser nombrado, pero que yo sí nombro sin ningún miramiento, Lord Voldemort.
Nos encontramos con estos ingredientes pues ante la peli más madura del huérfano con poderes más famoso del mundo pero para mí la peor de todas, y lo digo yo que soy una seguidora incondicional de esta saga. Y estos fallos no tienen otro fundamento en mi humilde opinión que el propio libro, dado que la puesta en escena es oscura y tenebrosa como las de sus dos predecesoras, los efectos especiales alucinantes (los dementores mucho mejores incluso que en la tercera película), los actores están geniales (mucho hace el contar con un buen elenco de secundarios entre los que se encuentra Emma Thomson o Helena Bonham Carter sin ir más lejos para dar soporte), pero, pero, pero tener que contener más de 800 paginas en el metraje de una peli sin acudir a la elaboración de una trilogía dentro de otra puede ser tarea de locos, y de ahí que se queden cabos sueltos capaces solo de ser resueltos por los que como yo nos hemos leído el libro y que hacen que alguien que no sepa nada de lo que contiene el mismo se quede bastante a dos velas y se aburra (veáse el ejemplo de mi marido). En defensa de los guionistas cabe decir que lograr eso daría para un premio Nobel, ni siquiera un Oscar al Mejor Guión Adaptado, en Literatura, porque tendría tela conseguir algo así, y es que aunque la quinta historia me gustó tiene demasiadas subtramas que la hacen muy compleja de llevar a la gran pantalla.
En definitiva mi consejo es que si no tenéis hijos o sobrinos a los que acompañar al cine, y si no sois fans, os ahorreis los eurillos de la entrada, porque realmente esta película no alcanza la brillantez que sí logró la maravillosa HARRY POTTER Y EL PRISIONERO DE AZKABAN, dirigida por el mexicano Alfonso Cuarón, y que para mí sigue siendo la mejor de las cinco, considerando que las dos primeras eran de un remarcado tono infantil necesario y adecuado a los contenidos de los dos primeros libros. Qué paséis un feliz domingo!

viernes, 13 de julio de 2007

Destellos de luz.

Estoy brillando y palideciendo a la vez. Curiosa situación. Tú andas iluminándome todo el tiempo y lo sabes, pero todavía hay otra fuerza intensa que emana de un punto lejano y que sin que yo pueda evitarlo me transmite mucha más luz. He buscado respuestas a preguntas complejas, he tratado de resolver ecuaciones de múltiples incógnitas y las matemáticas también me han dado la espalda, ellas que nunca me fallaban, se estan negando a mostrarme la fórmula mágica oculta. Mi lógica se ha derramado por el suelo. Hay pedacitos por todas partes. Tengo miedo. Brillo y palidezco en el mismo instante. Esa mano que me acunó ahora se aleja y por mucho que luche no logro alcanzarla en la distancia, quiere huir, lejos de mi epicentro, lejos de lo que fuimos alguna vez, lejos de lo que imaginé que quisimos ser. Y yo ya no puedo llorar. No me escucha, sólo habla, y sus palabras empiezan a ser ruído de fondo sin sentido para mí. Tengo pánico. Sigo brillando y palideciendo al mismo tiempo. Ansío mi sueño más que nunca y me frustro al no lograrlo. Sueños como el mío caen alrededor, como gotas de lluvia fina y dispersa que no moja, solo cala hasta los huesos, hasta el último hueco de mi lángida memoria. Sonrisas de esperanza vana se apagan ante mis ojos y yo no encuentro consuelo para ellas, como tampoco lo encuentro para mí. Tengo desilusión. Mañana abriré los ojos y empezaré un nuevo día, tú me regalarás de nuevo esa fuerza vital y desmedida que albergas en tus ojos y que yo necesito cada mañana, pero hoy otra energía ya ha empezado a impulsarme, en forma de paloma mensajera, que deja sus palabras envueltas en papel de arroz e impulsadas por el viento, pero que luego vuelta alto y se va, lejos de mí, lejos de todo lo que soy.

jueves, 12 de julio de 2007

Las nuevas siete maravillas del mundo ¿se ha hecho justicia?

Yo no sé vosotros pero desde el pasado sábado 7 de julio de 2007, día de San Fermín, llevo un cabreo de mil pares de narices y no es porque los pamplonicas estuvieran en fiestas y yo no, ahora os detallo. Ayer hice un post de las cosas que me estaban conmocionando y/o convulsionando este mes de julio, vale, y no hablé del Tour (Zar ya te he dicho que cae a la hora de la siesta y me pilla en mal momento), pero es que hoy os hablaré de la cosas que directamente me están cabreando, y como los fichajes del Real Madrid están siendo de lo más insulsos este veranito pues sólo me queda un asunto: las siete nuevas maravillas del mundo mundial según San Pedro, mejor dicho según el concurso organizado por un multimillonario suizo llamado Bernard Weber (fijaos que siempre son suizos los multimillonarios porque allí a parte de relojes hay también mucho dinero reconcentrado y eso se pega, como la viruela). Este multimillonario es de esos que salen en las pelis que son muy excéntricos y malvados, que tienen hijos llamados "Minis", que visten hortera, y que se aburren y no saben que hacer y por eso deciden convocar un concurso así, más que nada para aniquilar el mundo, mejor dicho para tocarles las "bowlings" a la UNESCO, mejor dicho.
Como todos ya sabéis entre las candidatas finalistas estaba la bellísima y patria Alhambra de Granada (Nota: la foto que cuelgo no es "made by Aru" porque cuando viajé allí hará cosa de cinco añitos la menda no tenía cámara digital y ahora para ponerme a scanear una de las que tengo en papel y pegarla pues como que no, que me da pereza y paso, total luego llegará algún desaprensivo y me tratará de incompetente tecnológica y no miro a nadie más que a Vargtimen):

Pues eso que esta maravilla situada en una de las ciudades más preciosas de nuestra adorada España era una de las "maravillables" pero, pero, pero, pero, sorprendentemente no salió elegida. ¿Y por qué fue así? ¿Quiénes fueron las afortunadas? ¿El Real Madrid es el culpable de tal atroz injusticia? No, no, la culpa es muy fea y nadie quiere salir con ella, dejemosla pues en paz y analicemos a las vencedoras para intentar comprender semejante misterio y para demostrar a los votantes por qué se equivocaron de pleno.

La Gran Muralla China: Sí vale es impresionante, es muy grande, se ve desde el espacio, es la pera limonera, bueno no la he visto (no he ido a tierras mandarinas ni me he subido en cohete), pero quien sí lo ha hecho dicen que mola mazo, pero es un simple muro joder, si en España nos ponemos también sabemos hacer murallas muy largas, eso no tiene mérito, lo que pasa es que nos faltará terreno y más ahora después del boom inmobiliario, pero claro como en China de eso tienen de sobra y de mano de obra no os quiero contar pues así es muy fácil, no te fastidie. Nada que no tiene gracia, a mí no me parecer una maravilla ni de coña.

Ciudad de Petra: Válgame decir en defensa de esta nueva maravilla que llevo años queriéndola visitar. El año pasado una compañera de trabajo estuvo de vacaciones en Jordania y tuvo la oportunidad de verla, me dijo que es preciosa, ahora bien para llegar ahí se dió un tute que no veáis, y pasó un calor horroroso, nada que ver con el de Granada que si bien es muy malo al menos lo puedes sofocar accediendo a la Alhambra en coche, tomándote un Calippo y con el aire acondicionado a toda mecha. Así que nada, confort cero, por tanto baja puntos en el ranking. Conclusión no me parece justo que esta maravilla se la considere como tal.

Cristo Redentor de Rio de Janeiro: Éste ha traído cola y con razón, no haré ningún comentario porque bastante a caldo lo han puesto todos los medios de comunicación estos días, yo cada vez que lo pienso me doy cuenta de que un poco más y habrían podido declarar maravilla universal a la Torre de Collserola que para el caso es más de lo mismo y también tiene unas vistas estupendas.

Machu Pichu: Vale con ésta estoy totalmente de acuerdo, la verdad es que es uno de mis destinos soñados y cada vez que lo veo por la tele me digo a mi misma, ala Aru que ha de ser bonito de verdad. Algún día si Dios quiere y mi bolsillo también iré y me haré una foto muy bonita en pantalón corto y sombrero aventurero fashion de la muerte como la que se hizo hace poquito Cameron Diaz, ya veréis que guapa salgo, una maravilla dentro de otra maravilla.

Templo de Kukulkán en Chitzen Itzá: Vamos a ver, aquí sí que he estado y puedo afirmar categoricamente qué bonito es pero que vamos nada comparable con nuestra Alhambra, es otro cantar. Se trata, como todos habréis adivinado al observar cualquier foto, de una pirámide un tanto especial con cuatro lados, tres de los cuales, al menos cuando fui yo, están inservibles porque no se puede acceder a ellos por su estado ruinoso, el cuarto que si está accesible no tiene ascensor, y os parecerá una tontería pero subir hasta allá arriba con 35ºC y 95º de humedad pues no es la experiencia de mi vida y menos para un vaga como yo. Ahora bien en cuanto llegas a la cúspide y ves como algunos se marean y vomitan mientras tú aguantas el tipo y contemplas las impresionantes vistas eso sí vale la pena y sube la autoestima una barbaridad. Aquí tenéis el testigo fotográfico del peor momento: ¿cómo narices bajar de allí sin darte la leche de tu vida? Sí, sí la de la coleta soy yo.

Coliseo de Roma: Aquí mi mente cuadriculada tampoco alcanza a comprender el misterio igual que no comprendí tampoco jamás como Inma del Moral pudo liarse con Pedro Ruíz. Y es que cuando hace dos añitos tuve opotunidad de conocer Roma, ciudad eterna, lo que menos me impresionó fue este monumento, di que las expectativas eran altas y eso es lo peor que te puede pasar, ya que al final acabas decepcionándote, pero es que sinceramente no me pareció el asunto para tanto bombo y platillo. Cualquier callejuela o placeta romana, con su fuente y su encanto, me pareció mucho más bonita que el Coliseo, cuestión de gustos supongo. Os dejo una panorámica interna del mismo para que si váis a Roma os ahorréis la entrada y la cola inacabable, esto es lo que hay:
Taj Mahal: Aquí ya pisamos otros terrenos maravillosos y nunca mejor dicho, nunca he tenido la oportunidad de viajar hasta la exótica Agra y contemplar la belleza de este monumento, pero sólo diré que, durante años y ante mi incultura y desconocimiento absoluto de las siete maravillas del mundo antiguo, estuve segura de que ésta era una de ellas, así que sin temor a equivocarme creo que su elección es muy pero que muy justa.
Y estas son las siete nuevas maravillas que se anunciaron el pasado sábado en el Estadio de la Luz de Lisboa fruto de muchos meses de votaciones internaúticas y muy cuestionables como os he demostrado en todo el mundo. En capilla se quedaron otras candidatas injustamente desbancadas como la maravillosa Acrópolis de Atenas que también he tenido la suerte de conocer y que espero acabar de disfrutar este verano en el Museo Británico de Londres; la ciudad de Angkor en Camboya que no conozco pero de la que siempre he pensado debe albergar espíritus místicos dentro, o el fascinante, ensoñador y acojedor castillo de Neuschwanstein que he visitado dos veces y ambas dos quise quedarme allí a vivir y con el que hoy os dejo para finalizar mi post.

miércoles, 11 de julio de 2007

Ensalada de verano.

El verano está en su pleno apogeo y yo también, mi mes de julio, como tantos otros en años anteriores está siendo de lo más movidito. Cursos de verano compaginados con trabajo a destajo en la oficina en un horario más reducido, con resacas arrastrasdas de fines de semana lúdico-festivos en el pueblo, hacen que Aru esté rota y deseando aún más si cabe la llegada de las ansiadas vacaciones de agosto. Este sprint final es la prueba más que irrefutable de que me las voy a merecer, tanto como Jesús Vázquez, o más si cabe, que lo dudo. Pero no quiero escribir un "post queja" de los míos porque ya me quejo suficientemente siempre y al final tendré que cambiar el nombre del blog y ponerle "El libro de las reclamaciones de Aru".
Por el título del post más de uno habrá pensado, esta pesada no está inspirada y hoy nos cuelga una receta culinaria, pues no, tranquilos, sí que me falta inspiración (ya os he contado más de una vez lo mal que llevo yo el tema del calor y sus horribles efectos en mi persona humana, no más decir que el relato que os he colgado antes lo tenía escrito hace tiempo y he tenido que echar mano al baúl de las emergencias bloggeras para sacarlo y refrescar esto un poquito), pero no compartiré con vosotros mis secretos de alta cocina, nunca jamás, más que nada porque no tengo ningún secreto de este tipo que compartir, y también porque en el fondo del corazón tengo estima a vuestro estómago y al de toda vuestra familia. Lo de ensalada de verano viene a colación porque quería haceros un mix, un poupurri, un resumen de los temas que me inquietan y me conmueven en este mes de julio de 2007.
En primer lugar explicaros que creo que a Tele 5 se les ha ido por completo el tema de la casposidad y la cutrez de las manos. Siempre leo a Cinephilus, y coincido al completo con su opinión, quejándose de la ordinariez que nos rodea en el panorama televisivo español pero es que lo de la cadena "enemiga" tiene tela. No contentos con haberse pasado el añito programando realitys que ya no enganchan y que cansan al espectador, y estirando series que llevan años y paños en pantalla y que ya no dan más de sí (veáse Hospital Central o Los Serrano), los responsables de la cadena se ve que no han estudiado marketing y no saben aquello de que hay que ofrecer lo que el cliente desea, sino no me explico de otro modo como pueden programar la parrilla que progaman, porque dudo mucho que ninguna persona con dos dedos de frente, y digo dos, no digo más, sea capaz de querer ver esa mezcla histriónica del Gran Prix con Gran Hermano que es el bodrío de Nadie es perfecto, qué Dios nos pille confesados!!
Por no hablar de lo horroroso que es ver uno de los noticiarios de la cadena (vale sí no os partáis la caja que sí en efecto no he cumplido el primer propósito del verano, pero alegaré en mi defensa que lo hice en casa de mis padres donde hace tiempo que perdí la hegemonia sobre el mando del televisor, y sobre otras muchas cosas, para que engañarnos), sobre todo en fin de semana de Fórmula 1 en el que tienes que soportar a ese pseudo-reportero deportivo llamado J.J. Santos conectando en directo con, atención, el Lobato orgásmico hablando de su Alonso, que sólo falta que se cambie Manu Sánchez de cadena, se pongan todos la camiseta del Real Madrid como en la peli del Fresanadillo y monten una orgía, ayssss qué grima me da pensarlo, xddd!! Por cierto no sé que me da más yuyu la prenda madrilista o un zombie, voy a hacer la prueba:



No cabe duda la camiseta da muchísimo más pavor, no comparemos! Pero bueno corramos un tupido velo porque hay otra cosa que me tiene consternada, y es que desconozco qué oscuro y extraño motivo (¿será Darth Vader, será Ramón Calderón?)me ha llevado a estar casi dos meses sin poner un pie en una sala de cine. Cualquiera podría decirme que no pasa nada, pero sí pasa, porque para alguien que se ha preciado en algún momento de cinéfila yo creo que esto es casi un delito con pena mayor de cárcel. Menos mal que sigo leyendo cada viernes la sección de estrenos de Dext, bueno cada viernes o cada miércoles porque la verdad es que ésta sufre más modificaciones de horario que el programa del Gasset pero bueno, y así al menos sigo manteniendo cierta parte de mi ritual. Y no es porque no haya pelis sugerentes en la cartelera que las hay, por eso no encuentro la razón y/o motivo que me han mantenido alejada de los botes de palomitas gigantes y la Coca Cola de garrafón a granel con toneladas de hielo por tanto tiempo. Tengo pendiente por ver Zodiac, 28 semanas después, Shrek 3, Ocean's 13 y hoy se suma Harry Potter y la Orden del Fenix, a algunos títulos interesantes más que me han ido recomendando y que como me despiste ya los habrán quitado de cartel y me tocará pedir a Santa Mula, pecando, como me toca pecar con otros films anteriores que ya me perdí. Aysss, iré al infierno de los cinéfilos, lo sé, y me tocará verme la filmografía al completo de Jackie Chan y de Santiago Segura mientras hierve azufre puro bajo mis pies, soy consciente, brrrrr!!!

En este sentido he estado viendo alguna que otra peli que tenía por ahí reservada para este tórrido y ventoso (al menos por aquí) verano y que procederé a comentar. En cuestión de días he podido visionar Más extraño que la ficción, film del que tenía buenas referencias pero que lamentablemente y supongo que por un problema de altas expectativas (Pi tú de eso sabes más que yo) me decepcionó ligeramente. Supongo que verlo un sábado por la tarde a la hora de la siesta tampoco ayuda mucho y eso que luché vanamente contra los achaques incontrolados que Morfeo me propinaba, pero aún así los esfuerzos dieron poco resultado, y tuve que verla a trozos, rebobinando las escenas que me había perdido para ligar bien el final, un final que por cierto me pareció demasiado forzado y que no contaré por si alguno no la ha visto. También tuve oportunidad de ver la semana pasada y a plazos, por falta de tiempo más que nada, Juegos secretos, película de la que he de reconocer me enganché mucho a todas las historias que contiene, disfruté de la magnifica interpretación de Kate Winslet (a la que cada día admiro más), pero cuyo desenlace me pareció torpemente ligado en parte, y digo en parte porque la trama del pedófilo sí me pareció más coherente. Y ahora continuo con algún que otro spoiler, porque no me digáis que os creéis que te vas a fugar con tu amante y vas a dejar tu aburrida y tristona existencia al lado de alguien que no te motiva y va y te pones a hacer el idiota subido a un monopatín como si tuvieras 16 añitos y la flexibilidad ósea de esa edad, por favor, en fin que es una pena que Todd Field no atara bien los cabos como lo hizo en esa maravillosa obra llamada En la habitación, de la que sólo puedo guardar buenos recuerdos. Y ya corto y cambio esto porque vaya post más largo me ha quedado, he tardado en escribir pero esta vez me he pasado cuatro pueblos y una catedral. Hasta la próxima!


martes, 10 de julio de 2007

Blanco y negro.

Adoraba el blanco y el negro, también la montaña y el mar, la noche y el día, el frío y el calor, la lluvia y el sol, lo dulce y lo salado, la tempestad y la calma, le gustaba todo eso. Ella no era una mujer de extremos, los apreciaba más bien en su justa medida, los saboreba ambos, no quería decantarse por ninguna opción porque creía que había que disfrutar de todas las cosas buenas que se le presentaban en la vida, una vida en definitiva demasiado corta como para ir desaprovechando oportunidades. Odiaba elegir, lo evitaba siempre que podía y de momento le había ido bien así.
El día que encontró a su hombre perfecto lo supo de inmediato, estaba segura que era él, no dudó ni un segundo. La hacía reir, era educado, sensible, bueno, responsable, divertido, buen amante, tenía muchas cualidades, todas las que siempre había soñado y estar con él la hizo sumamente feliz. Tampoco dudó cuando le pidió pasar el resto de su vida juntos. No lo dudó, no. El tiempo pasó y nada parecía poder cambiar aquella situación. Pero la situación sí lo quiso, y fue de repente para sorpresa y desconcierto suyo. Todo empezó aquel martes a las cuatro y cuarto cuando ella escuchó por primera vez aquella sublime voz. Se encontraba detrás del mostrador de la biblioteca pública en la que trabajaba cuando sus oídos la captaron por primera vez, vibrante, intensa e inolvidable, pronunciando aquellas mágicas palabras:
- Disculpe señorita, ¿qué tengo que hacer para ser socio?
Ella levantó la mirada y sus ojos se encontraron con los de aquel hombre que aunque ya había superado los cuarenta, conservaba un atractivo realmente fascinante al tiempo que mostraba una sonrisa que la encandiló al instante.
- Es sencillo, ahora mismo le explico el trámite señor.
Y así fue como se dispuso a recibir con los brazos abiertos otro de esos presentes que la vida te regala cuando menos te lo esperas. Y tanto fue así que algo en su interior la advirtió de la relevancia del momento, aunque ella no quiso prestar demasiada atención al detalle. Desde entonces ella escuchaba a diario aquella voz y disfrutaba también de aquella preciosa sonrisa. El nuevo socio de la biblioteca era un lector empedernido que devoraba libros a la velocidad de la luz y a ella no le importaba lo más mínimo tenerlo cerca con asiduidad. A veces venía y se quedaba un par de horas en la misma biblioteca leyendo. Otras, las menos, se marchaba enseguida. Ella trataba de alargar más las conversaciones cada vez que él se acercaba a su puesto para formalizar el préstamo de un libro o a pedirle consejo, pero siempre con la cautela necesaria para no pecar de pesada. Con el tiempo el señor de la bonita voz se convirtió en un buen amigo, mucho más, casi un confidente, hablaban, se contaban cotidianeidades, discutían acerca de literatura, en definitiva disfrutaban de los pequeños instantes que los encuentros en la biblioteca pública les propiciaban tantos y tantos días. Y ella sencillamente no podía dejar de recibir aquellos momentos especiales como auténticos tesoros. Y un buen día ella se dió cuenta de que los sentimientos hacia el propietario de aquella preciosa voz empezaban a ser demasiado fuertes, viendo con claridad que lo que sucedía era que se estaba empezando a enamorar. La circunstancia la pilló tan desprevenida que ni siquiera supo cómo actuar, aquella situación era completamente turbadora, y sintió miedo. Tal vez había llegado el momento de eligir, ese momento que siempre había intentado evitar pero que alguna vez en la vida le iba a llegar. Tal vez era la hora de escoger entre el blanco o el negro. Se seguía sintiendo muy a gusto con su pareja, seguía queriéndole tanto o más que cuando se conocieron pero por otro lado no podía evitar pensar en su amigo lector, ocupaba demasiados espacios de su tiempo y no podía obviar aquella realidad. Por primera vez en su vida vió que estaba amando a dos hombres al mismo tiempo. Tan difícil de resolver era aquel entuerto que ella decidió como siempre optar por la vía más lógica y sencilla: no dar un paso en falso y continuar como hasta ahora. Seguiría compartiendo las tardes de biblioteca y las conversaciones deliciosas con el esbozador de la mejor de las sonrisas, sin pretender nada más, sin hacerle infeliz exigiéndole algo que él de buen seguro no le podría dar, y continuaría conviviendo junto a su hombre perfecto, aquel al que había reconocido como tal al instante, aquel que la había conquistado primero, aquel al que el destino, sencillamente el sabio e incierto destino, quiso unirla en un momento anterior en el tiempo. De este modo supo que así su día sería blanco y negro a la vez, como un tablero de ajedrez perfectamente compuesto, con jugadas blancas y negras, pero con un final de partida que siempre acabaría en tablas, y nunca en jaque mate. Al fin y al cabo lo esencial era haber podido conocer ambos colores, amarles a ambos y verles felices, lo demás poco importaba.

jueves, 5 de julio de 2007

El top 5 de Aru.

El calor nos ha alterado a todos las hormonas bloggeras, y a mí en concreto me está derritiendo el cerebro y la inspiración, así que he decidido invocar a mis musos particulares para que me echen un cable y de paso apuntarme a la moda de las listas de iconos sexuales que tanto abunda por esta nuestra comunidad bloggera. Y es que en pocos días ya he encontrado dos de estos rankings en mis blogs favoritos: Sett deleitó esta semana a su audiencia masculina con un top ten, que al final parecía el top cincuenta, de sus famosas favoritas; después Mer también decidió dar un parón temporal a su blog, no sin antes insertar un vistoso a la par que agradable post sobre lo mejorcito, insisto, lo mejorcito en su opinión, del panorama macizorro televisivo.
Así pues pretendo con esta lista añadir un poquito más de color y frivolidad si cabe a este mi humilde blog, y de paso dar una pequeña alegría visual a mis lectoras, y también a algunos de mis lectores. Pensad que está confeccionado con todo mi amor y cariño, y pasándomelo teta también, para que engañarnos. Empezando por la cúspide y bajando, aquí está mi top five de dioses contemporáneos:

1) Mi indiscutible dios, el hombre por el que llevo años y paños suspirando, el ser más atractivo, elegante y fascinante de la tierra: George Clooney.


2) Mi debilidad catódica mayor, el madurito más interesante y también el capullo más integral de la televisión, Gregory House ( Hugh Laurie).

3) El chico más malo de la isla, con permiso de "los otros", el más rebelde, el más sexy, el que más me pierde, aquel con el que no me importaría para nada "lostearme": Sawyer (Josh Holloway).

4) Warrick Brown (Gary Dourdan): El CSI más buenorro que se pasea por Las Vegas y también por la pantalla de Telecinco, tu televisión "enemiga". Tiene unos ojos y una mirada que sencillamente derriten. No puedo ocultar lo mucho que me gustaría que me investigara... a fondo, jeje!


5) Y finalmente el mejor cocinero nacional, o al menos el que tiene la mejor sonrisa, el culpable de que en TODOS CONTRA EL CHEF, yo nunca esté con todos, y sí siempre con el chef, el inigualable Dario Barrio:


Y hasta aquí mi top 5. Disfrútenlo!!!

martes, 3 de julio de 2007

Propósitos de verano.

La gente acostumbra a hacerlo en Nochevieja o en septiembre, pero yo, que soy muy original para todo, lo hago ahora. Sí porque hoy voy a escribir mis propósitos de verano, nótese que esta entrada la he puesto bajo la etiqueta/categoría "Humor", no porque sea de chiste, pero sí porque creo que os váis a reir con esto bastante, yo lo estoy haciendo en este preciso instante no porque me apetezca mucho, ni porque me haga gracia, sino más que nada porque dicen que es bueno reirse de una misma, y oye por probar que no quede...
A continuación procedo a ennumerarlos pues:
1) No voy a ver ni un puñetero telediario más desde el día de hoy hasta el día 3 de agosto que empiezo mis vacaciones. Tampoco permitiré que lo haga mi estimado marido al que quiero mucho y sé que le puede perjudicar seriamente la salud. Motivos:
- Amenazas y atentados fallidos en uno de mis destinos vacacionales.
- Atentados a turistas españoles no fallidos en un país que no tengo ni idea donde está pero se ve que hay gente que sí porque viajan allí.
- Minimizar oportunidades de ver a J.J. Santos que no tiene nada que ver con el terrorismo internacional que yo sepa pero me da mucha grima.
Mi desconocimiento de la realidad que nos rodea será la prueba más fehaciente de que lo he logrado.
2) Dado que he llegado tarde a la operación bikini, al plan special K y a las dietas milagro de la ministra Salgado, nótese la fina rima, he decidido que este año pasaré el verano sin helados, que vuelve a rimar, qué pesadita estoy con las puñeteros recursos poéticos. Y es que el sábado por la tarde me compré un vestido monísimo e ideal de la muerte para mi tortura particular de septiembre, y no me refiero a la vuelta al curro, sino a los bodorrios que tengo ese mes, y claro si quiero que me siga quedando igual de estupendo más vale que desde hoy me aplique a fondo y no engorde ni un gramo más, si lo hago y el modelito no me vale, moriré, no por haber ganado peso, que ya ves eso me importa un pimiento, sino por haber tirado el dinero inútilmente, tacaña que es una básicamente. Comprobaré si he conseguido mi objetivo simplemente probándome el vestido en repetidas ocasiones durante el verano.
3) No desperdiciaré inútilmente mis tardes libres. Nada de apalancamiento en el sofá a dormir cual marmota, nada. Aprovecharé las mismas para ir la playita y tomar el sol, o en su defecto, para hacer aquellas tareas que se quedan pendientes durante el año cuando se supone que tengo mucho stress y mucho "scuatro" también. Mi tono de piel de agosto será la señal más evidente de que he cumplido este propósito.
Y ya paro porque tres propósitos son más que suficientes para que me frustre en un par de meses al releer este post y ver que no he cumplido ni uno, y para que vosotros lo paséis teta recordándomelo.
Además el cuarto ya lo conocéis de sobra y no hace falta que me repita tanto que al final voy a tener que cambiar el nombre de mi blog y en vez de llamarse "El espacio de Arual" tendrá que ser "El espacio del Ajo", por lo que se repite, ah, que no pilláis el chiste, bueno es que tampoco tenía mucha gracia que digamos, ale "sus dejo", buenas tardes!

lunes, 2 de julio de 2007

Saldando viejas deudas.

Estaba por escribir un post sobre lo mal que me cae, y cada día más, Fernando Alonso, y eso que lo he llegado a defender a muerte en muchas ocasiones ante mi marido (fan acérrimo de Schumi hasta que se jubiló, Michael, no mi chico, que es mayor pero no tanto, se comprende), porque al principio acusaba a su timidez principiante lo sosaínas que era, pero después de que la temporada pasada se llevase el mundial a casa sin enseñarnos ni un mísero incisivo ya me agoté del todo y decidí que desde ese momento el asturiano iba a caerme como una patada en el culo (sé que con esta afirmación me estoy ganando enemistades de buen seguro pero debo ser sincera y más en este mi blog).
Fijaos en la siguiente foto, como se puede estar junto a una chica como ésta y poner esta carita de pánfilo, xddd!!! ¿Qué tiene este chico en las venas? ¿Horchata? No sé, no sé...

Y es que yo no alcanzo a comprender a que viene esa cara de rancio abolengo que pone al final cada carrera, gane o pierda, ni timidez ni pimientos fritos, ya sé que en las últimas semanas lo que lleva es un cabreo del quince con su "compañero" Hamilton, que desde luego se ha convertido de golpe y porrazo en el niño bonito de McLaren, y que además es más guapo (comentario superficial del post patrocinado por Sisheido,:)) y claro el piloto español le tiene celos, pero es que con ese careto no me gana puntos de ninguna manera, releches! Yo soy de la opinión que a Fernandito le falta carisma sobre todo, y contra eso no hay nada que hacer. También pensé en hablar de su "extraña" relación con el calvo de Telecinco, ahí podría pedir colaboración a mi amigo Dexter que creo que ha escrito hasta una tesis doctoral acerca del tema, pero sabed una cosa, no me apetece para nada hablar de él y menos después de su patética actuación en el Gran Premio de Francia de este fin de semana. Así que a otra cosa mariposa que ya le estoy dedicando demasiadas líneas, no hablo de Fernando Alonso y punto.
Pero puestos a escribir, de algo tendré que hablar digo yo, así que he decidido que por fín saldaré una deuda que hace mucho tiempo contraje conmigo misma y sobre todo con Lynette Scavo, mi personaje favorito de MUJERES DESESPERDAS. Y después de haberme desenvuelto como pez en el agua ayudando a mi familia política en su restaurante pizzeria el pasado sábado noche creo que estoy en el momento perfecto para hacerlo. Ahora ya hay algo más que me une a ella.Os pondré en antecedentes. Hará cosa de unos dos o tres meses y con motivo del comienzo en FOX de la 3ª temporada de la serie de marras hablábamos comiendo con mis compañeras de trabajo con cuál de las cuatro protagonistas nos sentíamos más identificadas. Yo enseguida respondí que con Lynette, el personaje interpretado por Felicity Huffman. ¿Por qué? Difícil cuestión pero creo tener algunas respuestas ya claras. No me parezco físicamente a ella, no soy rubia, ni cuarentona, tampoco soy publicista, ni tengo cuatro hijos, pero en el fondo, muy en el fondo, albergo una Sra. Scavo dentro de mí. Tanto es así que cuando lo dije, todos los presentes me dieron la razón al instante.
Y es que lo que sí soy es bastante competitiva, además me gusta tenerlo todo controlado, en casa, en el trabajo, soy incansable en ese aspecto. También soy famosa por mi peligroso poder persuasivo, si algo sigo lo consigo. Soy tozuda como una mula, mis genes maños tienen una fuerza inexorable sobre mi persona, y de ahí que cuando me empeño en lograr algo no pare hasta tener éxito, aunque en el camino me de cientos de porrazos. Es por eso que me parezco tanto a Lynette y hay más, porque al igual que ella, en el fondo, tras una mujer de coraza dura y aspecto frío y calculador, se esconde alguien que en realidad es todo corazón, sí, de verdad soy más buena que el pan, aunque claro cuando alguien me hiere o me toca algo mío, o simplemente si escucho música reaggeton o algo de Camela, soy una fiera y no tengo piedad, podría incluso asesinar. Como ejemplo os pondré una escena de la serie sobre Lynette que describe a la perfección mi empatía con ella, conoced así un poquito más de mí a través de este fabuloso personaje de la fantástica serie MUJERES DESESPERADAS: