viernes, 30 de marzo de 2007

Jornada "pasa-marrones".

Hoy viernes 30 de marzo un elevado porcentaje de los trabajadores de mi empresa tomaban vacaciones, sí efectivamente, la semana que viene quedaremos dando el callo en días salteados sólo algunos tontos, entre los que por supuesto me incluyo yo. La verdad es que no sé como me lo monto pero es realmente cierto que antes, cuando mis responsabilidades eran más limitadas, siempre tenía las vacaciones mejor puestas y ahora no sé que hago, pero es mirar mi calendario laboral y me da unas ganas de echar a correr llorando que no veas. Y no porque tenga pocos días, que tengo muchos, no voy a quejarme, mi convenio es bastante generoso, pero es que los tengo mal repartidos con lo que siempre suelo tener la sensación de que soy más pringada que el resto de la plantilla.
Pero la cosa no viene por ahí. La cuestión va por otros derroteros. Y es que claro como aquí nos quedamos los que nos quedamos el día de hoy se convierte tradicionalmente (esto pasa igual antes de Navidad y a finales de julio) en el día de "pasa-marrón", que nada tiene que ver con el concurso PASAPALABRA que presentaba la Jato en Antena 3, y que consiste en que siempre algún "amable" compañero a las puertas del paraíso y envuelto en la "ludicofestividad" propia de la fecha en la que se encuentra, la del comienzo de su periodo de esparcimiento, a última hora con prisas y artes de lo más maliciosas te pasa algún "marronazo" laboral de última hora. Las frases que se suelen acompañar en este tipo de e-mails - qué útiles resultan los mensajes de correo electrónico para estas fechorías - son del tipo:
- "Mira que acabo de enterarme que el lunes próximo hay que enviar tal, me lo ha comentado el gerente a última hora,…., hazlo por mí, que no me da tiempo, muchas gracias!"
- "Disculpa pero es que el informe de tal se me ha quedado a medias mira si puedes terminarlo que yo no voy a poder, vaya agobio llevo para ser el último día, y acábamelo, gracias, Dios te lo pague!"
- "Oye es que me será imposible de convocar tal reunión que tenemos a la vuelta de vacaciones, mira si puedes hacerlo tú, que si no voy fuera de plazo, gracias!"
Etc. Etc. Y gracias, gracias, gracias, y millones de gracias que más de uno podría meterselas por donde le cupieran, disculpad mi tono soéz, pero es que me enervo con esto, y además las "buenas nuevas" en cuestión siempre van acompañadas de archivos adjuntos con trabajo, trabajo y más trabajo, y entonces es cuando una servidora a la que ya la han cosido a "embolados" como éste durante toda la jornada, explota, y saca a relucir su tono menos amable y educado, pierde los papeles y suelta algún moco a alguna víctima inocente que pasa campante por delante de su despacho y que sencillamente le intenta desear unas buenas pascuas. En fin que esto es más o menos lo que me ha vuelto a pasar hoy en el trabajo y como podéis comprobar he venido calentita con el tema a casa, y a falta de psicoanalista, este blog ha servido una vez más de desahogo de la menda. Queridos compañeros blogger, millones de gracias por volver a aguantarme otra vez, y ahora voy a darle al tabarra a mi maridito con el tema, ya le oigo entrar por la puerta de casa, buen fin de semana a todos!!!

jueves, 29 de marzo de 2007

Me gusta...

Me gusta siempre el lado izquierdo, mi pelo rizado, el sol de invierno, la armonía familiar, la magia de la complicidad, las toallas suaves, dormir boca abajo, leer por la noche, mi sofá, un paseo relajante en buena compañía, el zumo de naranja recién exprimido, desmontar argumentos, la tolerancia, la solidaridad, lo azul, el Matarraña, recordar a mi abuelo F., viajar, su mano por mi espalda, el cine que remueve, el Nespresso a media mañana, la isla, el olor de las cosas nuevas, las matemáticas, no madrugar, deducir, la luz mediterránea, enriquecerme con las relaciones, las ensaladas con infinitas posibilidades, escuchar mi MP3 tumbada en la playa con la brisa marina acariciándome, mis ojos verdes, la gente vital, el azar, la pasión por las pequeñas cosas, o por las grandes, la dedicación, la infusión a media tarde, recordar a mi abuela F., el mundo blogger, la televisión de calidad, las velas, los espacios con personalidad, la risa de los niños, la Coca Cola con mucho hielo en verano, un secreto y los pequeños rincones deliciosos de mi pueblo, como el de la imagen, y más, mucho más...

miércoles, 28 de marzo de 2007

Comodín televisivo.

Mi comodín televisivo por excelencia es el CANAL COCINA y lo comparto con vosotros porque os lo recomiendo para esos momentos de estupor que todos de vez en cuando experimentamos repantigados en nuestro salón. Sí, imaginad la estampa, una servidora haciendo zapping tumbada en el sofá sin saber qué ver, en algún horario intempestivo o extraño en el que no suelo consumir televisión, pero ahí estoy yo, bostezando, aburrida, sin ganas de hacer cosas útiles y prácticas y con la cabeza perdida ante el catódico aparato. Canales, más canales y nada interesante a la vista, solución: CANAL COCINA. Sí, no me gusta cocinar, lo hago medianamente bien porque llevo independizada de mi adorable mamá muuuucho tiempo, y la experiencia siempre es una buena aliada para estas cosas, además me gusta comer bien y sano, pero ahora en casa el que se encarga habitualmente de esa sección es mi marido, a él le apasiona y se le da bien, así que no hay más discusión, los fogones son su área y la plancha la mía, cuestión de equilibrio más que nada. Tampoco me sé qué programas echan en la cadena en cuestión, ni los horarios, ni los nombres de los cocineros que salen, nada, sólo sé que cuando pulso ese dial siempre hay alguien confeccionando una receta que puede interesarme en más o menos medida, pero que me entretiene un buen rato. Habrá gente que se trague compulsivamente programas de corazón, otros harán lo propio con los documentales del National Geographic, pero yo cuando no tengo una serie interesante que ver en FOX, CUATRO o el PLUS, o alguna peli que capte mi atención, y tengo ganas de vaguear delante del televisor, sólo tengo ojos para las recetas culinarias. He de confesar también que ni siquiera las apunto, luego me pasa que cuando intento emular algún día por sorpresa algún guiso me salen churros, todo hay que decirlo, pero bueno yo imagino que algún truquillo sí que se queda grabado en mi simplona cabecita, y en algún momento puedo sacarle provecho. Viendo este ilustrativo canal averigüé cómo limpiar las navajas, siempre en vertical para que caiga la arena bien, o como reconocer un huevo fresco gracias a su flotación en un recipiente lleno de agua, siempre aprendo cosas. Además como os digo a mi chico le chifla el tema con lo que nunca se opone a que lo veamos, es más, muchas veces le sorprendo embobado viéndolo a solas, cosa que me alegra porque luego con bastante probabilidad acaba ilustrándome en la cena con algún invento nuevo copiado del CANAL COCINA, y yo disfruto siendo su conejillo de indias. De todos modos también hay que decir que en este canal a veces repiten bastante los contenidos y en ocasiones son un tanto ridículos. Os diré que hubo una época en que lo veía muy de cuando en cuando y cada vez que lo hacía pillaba una programa muy curioso y una receta concreta, perdices al chocolate, por lo menos lo ví unas cuatro o cinco veces, de ahí que lo recuerde tan bien. Salía una moza vestida de rojo y con un gorro un tanto hortera en medio del campo, sí en medio del monte, con un hornillo de esos de butano y una mesilla de camping, ahí toda puesta con sus cazuelas y sus potingues, desafiando a la naturaleza y poniéndola en grave peligro, no sé yo si es muy del agrado de la Ministra de Medio Ambiente que se promueva la práctica culinaria en pleno bosque con los peligros que conlleva, digo yo, y más con los antecedentes de incendios que hemos tenido últimamente en nuestro país. Pues bien la chata ejecutaba el proceso con paciencia, aunque a mí todo aquello me sonaba a ciencia ficción porque cocer esos bichejos lleva su tiempo y en la intemperie ha de hacerse duro, que te digan que es practicable hacerlo así no tiene sentido porque ya me dirás en qué ocupas tu tiempo mientras las viandas se cocinan, igual pasan un par de horas y no vas a irte de paseo mientras tanto, dejando el fregado allí a medias y sin vigilancia, lo veo arriesgado, para que engañarnos. Total que nada como en televisión esos lapsos de tiempo se cortan, pues la "chef" hizo el plato en un suspiro y en menos que canta un gallo presentó su obra a la cámara con gracia y salero, y como si nada. Ahí me di cuenta de que los formatos de un canal de cocina son muy limitados y que intentar innovar cocinando fuera de algún recinto distinto al habitual es hacer el idiota. Pero bueno se hace tanto el tonto en la televisión actual, que como decían en aquel ingenioso anuncio publicitario de hace unos años, "aceptaremos pulpo como animal de compañía". Además sigo pensando que mientras te esperas a que comience ese anhelado episodio de HOUSE o de HÉROES, por ejemplo, que quieres ver, va bien echar mano del canal en cuestión y adentrarte en el fantástico mundo de la gastronomía antes que acabar zappeando sobre EL DIARIO DE PATRICIA y enterarte de que Manoli le puso los cuernos a Paco tres veces seguidas, por Dios, por Dios, por Dios!

lunes, 26 de marzo de 2007

Before sunset.

"Nadie se puede reemplazar porque todos están hechos de detalles hermosos y específicos."

Frases como ésta pueblan el brillante diálogo entre Jesse y Celine durante el transcurso de una tarde juntos en París, antes de que anochezca, antes de que él regrese a Nueva York junto a su mujer y a su hijo, tras pasar varios días por Europa promocionando su último libro. Un relato que cuenta una historia especial, su historia, la que él vivió una noche de 1994 en Viena, una única pero irrepetible velada en la capital austríaca junto a aquella deliciosa chica que ahora lo acompaña y que nunca ha podido olvidar, y que culminó con la promesa de otra cita, cita que el cruel destino no permitió que sucediera.
Nueve años han transcurrido desde que se conocieron en aquel tren, nueve largos años desde que se tatuaron el uno al otro mutuamente en sus respectivos corazones, dejándose una huella imborrable que jamás ha podido ser reemplazada. Ni el tiempo ni otros amores lo han logrado. Él vive atrapado en un matrimonio infeliz y escribe la novela con la esperanza vaga de que sirva para poder localizar a Celine algún al día. Ella no acaba de encajar con nadie y busca en su trabajo en una organización de defensa del medio ambiente la pasión que no halla en sus relaciones personales. Las calles parisinas son ahora el testigo de la conversación entre la pareja que es el eje central y la trama única del film. Un film que se desarrolla casi en tiempo real y cuyo rodaje no llevó más de 15 días. Las palabras, las miradas, los sentimientos fluyen con naturalidad, con expectación, con limitación, la que impone el tiempo que les resta hasta que él deba partir hacia el aeropuerto. Primero se ponen al día con respecto a sus rutinas, su trabajo, sus proyectos, pero es inevitable que se revivan las sensaciones de la noche que les marcó la vida para siempre, y surgen todas, poco a poco, a veces dulcemente, a veces con desgarro, todo cambió en Viena y ahora ambos son conscientes de que fue así para los dos. La música de Nina Simone baña el final de la película, un gran final, uno que nos enseña que nada es imposible, que a veces no podemos escapar de nuestros sentimientos aunque intentemos imponer la razón a nuestro corazón, un final que supone el colofón a una película romántica maravillosa que desde luego quedará archivada en la sección de "favoritos" de mi memoria por largo tiempo, quizás siempre. Ahora sólo me queda ver el inicio de todo esto, BEFORE SUNRISE, película que tengo en la lista de pendientes desde que Pi hablara de ella en su blog, en cuanto realice pues esa escapada a la Viena de Jesse y Celine no dudéis de que os pondré desde aquí al corriente.


viernes, 23 de marzo de 2007

Island.

Pasea, se evade, se pierde. Está allí. Justo donde quería estar, pero no como ella desearía. Anhela pertenecer a su mundo pero no puede. Lo roza, superficialmente, con las yemas de los dedos, por unos instantes, y luego se le escapa. Lo admira, es precioso, quiere quedarse, pero no puede. Hay tantas barreras construídas entre los dos. Muros fuertes e insalvables que jamás podrán ser derrocados. Las sentimientos son inmensos, como ese mar azul que ella ahora observa detenidamente, son muy grandes, demasiado, tal vez ni siquiera ella sea capaz de soportarlos, la presión es tanta que rompe a llorar. Llegó tarde, demasiado tarde. Querría tener el poder de manipular el espacio y el tiempo, como Hiro Nakamura en "Héroes", y cambiarlo todo para cumplir su sueño. Pero no tiene superpoderes. No los tendrá nunca. Esto no es un juego, esto no es un cómic, es su vida, su vida real. Así que se conforma pisando las calles que él pisa, buscando su rostro entre la multitud, notando la brisa marina que baña su cara tantas veces en aquella playa, su playa, sintiéndole más cerca que nunca y aferrándose a aquellas sensaciones. El mundo se para y nada importa. Volver a la realidad será peor, pero eso sucederá mañana, hoy no. Después de todo siempre quedará su isla.
Mientras tanto él nota su presencia, algo le dice que anda cerca, cambia sus planes, rompe su rutina, hoy no es un día cualquiera, hoy es especial. Corre, corre, corre, no deja de correr, mira, mira, mira, no deja de mirar, quiere verla, quiere estar con ella, quiere hablar con ella, quiere esconderse con ella, quiere abrazarla para siempre, lo desea tanto, pero no puede. Ya es demasiado tarde. Su juventud, su encanto, su sonrisa, lo tiene cautivado, hechizado, no tiene escapatoria, con ella no, su imagen está grabada a fuego en su mente y en su corazón. Pero él también choca de frente con sus propios diques, altos y bien construídos, mira atrás y sabe que no va a romperlos, nunca los romperá. Cierra los ojos y piensa de nuevo en su isla, siempre la tendrá allí y lo sabe. Sonríe. Cuando llegue mañana y ella se aleje, volverá a la isla a buscar su refugio. Quien sabe si algún día su isla se hará realidad. Ninguno de los dos dejará de soñarlo.

jueves, 22 de marzo de 2007

Mi viaje azul II.

Segunda y última parte de esta pequeña serie de posts dedicados a las tierras vasco-francesas que visité el pasado fin de semana. Ya véis que ando monotemática pero es que me encanta viajar, ojalá pudiera hacerlo más a menudo, pero el trabajo de mi chico nos impide tener todo el tiempo necesario para hacer las maletas con la frecuencia que desearíamos, así que cuando lo hago, dos o tres veces por año máximo, pues estoy varios días reviviéndolo de nuevo, saboreando el regusto que se queda en mi paladar del lugar que he visitado, y si además el destino me resulta tan especial, tan fascinante, tan absolutamente azul, como Donosti y sus alrededores, pues entonces el colocón se torna infinito, y a ver quien me baja a mí de esta nube ahora, pues nadie la verdad.
Y es que explicadme cómo una no se va a quedar prendada de playas de aguas revueltas y contestatarias como las de Saint Jean de Luz.



O decidme cómo alguien puede no desear quedarse a vivir en una de las majestuosas villas que pueblan la elegante ciudad de Biarritz, lugar elegido por realezas europeas para pasar sus vacaciones.



La verdad es que cualquier rinconcito resulta verdaderamente encantador.


Es simplemente adorable!


miércoles, 21 de marzo de 2007

Mi viaje azul I.

Era mi viaje azul, un viaje ansiado y muy esperado, y por fin el pasado fin de semana se hizo realidad, muchas razones tenía para visitar la ciudad donostiarra y sus alrededores pero una estaba por encima de todas. Y es que cualquiera que se acerque a verla ha de quedar completamente enamorado, la elegancia de sus paseos y sus edificios, sus playas, sus montañas, todo absolutamente deja al visitante completamente encantado y con ganas de volver. Yo todavía no me he recuperado de todas las sensaciones que aquella tierra me imprimió. Lástima que dispusimos de poco tiempo y el último día un temporal considerable nos obligó a irnos más pronto de lo previsto, aún así tuvimos la oportunidad de ver mucho y aquí en mi blog quiero dejar una pequeña muestra para que aquellos que aún no conocéis San Sebastián podáis disfrutar de algunos pedacitos robados con la cámara por mí. En mi próximo post insertaré imágenes de algunas ciudades cercanas que también son realmente encantadoras.


La plaza de la Constitución.


Vistas del Kursaal desde el río Urumea.


Bullicio nocturno cerca de la Catedral del Buen Pastor.



Un rincón maravilloso, el Peine de los Vientos.

Vistas de La Concha desde el monte Igueldo.

miércoles, 14 de marzo de 2007

Mis intros favoritas.

Llevo días con la idea en la cabecita de hacer un post sobre mis intros favoritas de series de televisión, que no siempre tienen por que coincidir con mis contenidos predilectos que quede claro, aunque suelen hacerlo la verdad.
Y es que hay cabeceras que son verdaderas maravillas y que valen tanto o más que lo que va a venir después, sí, así que hoy intentaré mostraros en este post un pequeño resumen de las que a mí me hacen quedar embobada ante el televisor desde el primer instante en que la música suena.
En primer lugar está uno de mis recientes descubrimientos, la intro de BIG LOVE, una serie que ya comenté hace poco en un post reciente y cuya historia me atrae bastante pero que tiene unos títulos de crédito que me alucinan, son tan bucólicos, evocan tanto ese concepto de familia que vende la serie que no puedes más que dejarte llevar por la magnífica música de los Beach Boys y su canción "God only knows". Juzgad vosotros mismos, yo hay semanas que hasta el lunes, cuatro días después de ver la serie, aún no me la he quitado de la cabeza:



En segundo lugar tengo que hacer mi particular homenaje a una de las clásicas, la intro de FRIENDS, tan original y tan divertida como la propia serie y cuya canción "I'll be there for you" de Los Rembrandts es también la BSO de parte de mi vida. No sé porque siempre recordaré a mis "friends" Rachel, Ross, Joey, Phoebe, Monica y Chendler dentro de esa fuente...¿no?



Continuaremos con otra intro que me parece particularmente sugerente y acorde a la serie que introduce, elementos de un mundo femenino danzando en un juego visual perfecto aderezado con la siempre genial y original música de Danny Elfman, compositor habitual de las bandas sonoras de los films de Tim Burton y también de otras series de televisión como la clásica LOS SIMPSON o la singular FUTURAMA:



La siguiente me transporta directamente a mi infancia y a esas maravillosas sobremesas en aquel mítico bar bostoniano, sí me refiero a la cabecera de CHEERS, ¿alguien realmente en sus cabales ha podido olvidarla? Yo no porque es una auténtica delicia:



Y sin moverme de mis tardes de bocata de nocilla me planto a la siguiente intro, qué feliz era yo cada vez que sonaba la sintonia de los FRAGGEL ROCK, esa serie debería ser de obligado visionado para las nuevas generaciones, era increíble y su cabecera magnífica:



Y remato el post con otra cabecera de reciente factura la de ENTRE FANTASMAS y que yo particularmente quiero destacar no tanto por la música sino más por sus imágenes evocadoras, imágenes que te sugieren al instante que la serie que vas a ver te transportará al más allá, pero un más allá cálido y cercano, sin duda alguna gracias a las artes de Melinda, su protagonista:



Y esto ha sido todo por el momento, desde luego hay muchas más pero estas han sido las que en mi labor de selección han rebrotado de mi mente con naturalidad, y cuya disponibilidad en YOUTUBE ha hecho que las haya podido compartir con vosotros en mi blog. Espero que os haya gustado.

Vasos comunicantes.

Intento constantemente no comunicar los vasos de mi vida, pero no lo logro. Sé que voy contra las leyes de la física, porque cuando uno lo tengo muy lleno, por el conocido experimento de los vasos comunicantes, el otro acaba llenándose por igual, y si uno sobresale, los otros van a sobresalir del mismo modo. He intentado construir muchos diques para evitar que eso me suceda, incomunicar mis vasos pero siempe hay alguna grieta que hace que esa barra de separación se rompa y los vasos se vuelvan a conectar entre sí. Pensé que con los años y con la experiencia lograría alcanzar el modo y la manera de que la construcción sea sólida, pero ni los años ni la experiencia me han dado aún la fórmula adecuada y yo sigo fracasando en mi empeño.
Ayer volví a casa después de un día poco afortunado en el trabajo, la tempestad de la jornada anterior aún iba dando coletazos, sin ser supersticiosa, maldije el martes y 13, y a medida que iba de camino y me iba encargando de los pequeños recados de los que tenía que ocuparme antes de regresar a mi hogar, me iba desbordando más, me agobiaba, no podía evitar verme incapaz de acometer las minucias de las que debía hacerme cargo en las horas que restaban antes de finalizar el día. Cargaba una losa pesada sobre mí y no veía el modo de desprenderme de ella. Por fin llegué, seguí realizando las tareas que tenía planeadas con el más mínimo de los ánimos y cuando mi chico llegó a casa, una pequeñez insignificante fue el detonante preciso para que yo empezara a descargar toda mi furia contra él, sin más, él que no tiene culpa de absolutamente nada, y yo ahí me mostré cruel y devastadora y me odié, me odié tanto… Afortunadamente él una vez más me demostró una de sus principales virtudes y uno de los motivos por los que me enamoré de él, su infinita paciencia, esa paciencia que le hace aguantar mientras grito y que luego le impulsa a abrazarme para que me calme, mientras me da consejos, siempre sabios consejos sobre cómo debo afrontar cada uno de los miedos que me acechan.
Mis vasos se comunican sí pero afortunadamente el sistema no se colapsa porque hay un estabilizador que nunca falla, él.

lunes, 12 de marzo de 2007

¡Malditos grises!

¡Maldita sea! Hoy me he dado cuenta de que he metido la pata en el trabajo pero hasta el fondo, fondo. Y yo que a veces tengo una confianza en mi misma que da asco he pensado al descubrirlo que no había problema, que yo iba a solucionar el marroncete solita, claro, como no. A medida que iba pasando el día y mis pensamientos retomaban el asunto una y otra vez, la cosa ya no la veía tan clara, se me iba ennegreciendo por momentos, y claro después de múltiples cavilaciones me he dado cuenta de que efectivamente esto no lo arreglo yo tan fácil como pensaba y que me va a tocar asumir la responsabilidad con un par, ya me entendéis. Y yo que había empezado el día tan bien, para ser lunes, claro, había amanecido con un presentimiento en mi cabecita muy bueno, uno de esos que te indican que tal vez un sueño personal está cada vez más cerca a hacerse realidad, y va y se me fastidia la jornada de esta manera, hoy que todo parecía que iba a ser blanco, se me ha teñido con tonos azabache, y aquí tengo un manchote de grises que no me gusta nada.
Este post no será el mejor de los que escriba eso es seguro, pero lo que si os digo es que si no llego a plasmar estos sentimientos en palabras reviento, ¡malditos grises!

domingo, 11 de marzo de 2007

Querido Clint...

Querido Clint:
Sabes que te admiro, llevo tanto tiempo rindiéndome ante cada uno de tus trabajos que tuve que nombrarte mi contador de historias favorito al final. Porque nunca me gustó decir, ésta es mi película favorita, o éste es mi director predilecto o aquel es el mejor actor para mí, nunca hay verdades absolutas en cuanto nos ponemos a parlotear de arte, porque es un campo demasiado subjetivo y lleno de matices y nadie puede afirmar que 2+2=4, nadie. Pero tú, sí tú, ya te digo ahora que has traspasado un barrera muy especial en mi subconsciente, es más, ya estás fijado a mi firmamento particular de estrellas que brillan con luz propia y lo más importante, que me hacen brillar a mí, y por eso hoy te escribo esta carta.
Anoche mientras mi Barça se defendía a muerte ante un Real Madrid crecidísimo en el Camp Nou, yo sufría en silencio como siempre hacemos los culés sabes, y pensaba al mismo tiempo, cómo voy a irme a dormir ya después de un partido de infarto como éste.
Así que recién acabado el encuentro, con ese 3-3, que bien podría haber sido un 5-5, o una victoria ajustada para los de Capello, pillé a mi chico en ristre y le dije: "Nos vamos a la sesión golfa a ver las CARTAS DE IWO JIMA pero ya".
Y así fue que salimos a las doce de la noche de casa rumbo los multicines con el tiempo más que justo para llegar en el momento exacto en que los títulos de crédito de tu film salían en pantalla. Ventajas de vivir en una ciudad pequeña, que te da tiempo a hacer este tipo de cosas.
De este modo me embarqué en un viaje tremendo a la isla de Iwo Jima, ya estuve allí hace dos meses, bajo bandera americana, y me gustó la experiencia, mucho la verdad, pero he de reconocerte, que esta vez me he sentido más involucrada dentro de la siempre odiosa y terrible guerra, que en esta ocasión nos narras bajo la bandera nipona. Sí, porque tiene mérito contarnos esa batalla desde el lado de los tuyos y meterle unas cuantas puyas a tu gobierno, sí hay que ser valiente, pero tú lo eres, ya me lo has demostrado muchas veces estimado Clint. Pero hacerlo desde el lado japonés, sabiendo captar el espíritu y el carácter de los habitantes del país del sol naciente, en su complejo idioma, pues es mucho más admirable creo yo. Y no lo has hecho bien, lo has hecho de un modo sobresaliente. Me has hecho transpirar ahogada en esas lúgubres cavernas junto a Saigo, el valiente soldado y único superviviente de aquel bando, me has emocionado mostrándome los pensamientos del General Tadamichi Kuribayashi, y todo gracias a ese modo original y brillante de explicar la historia que has usado, a través de esas cartas que debían partir de Iwo Jima, y que nos muestran una foto perfecta del horror y el sufrimiento de los que tienen el dudoso honor de estar en un frente de batalla, logrando que esta cinta bélica se convierta en un film dramático pero con grandes connotaciones poéticas que se realzan a través de la magnífica fotografía de colores pálidos que has usado en todo el metraje y una música deliciosa cuya melodía aún no he logrado quitarme de la cabeza.
Clint me has vuelto a tocar de pleno, de verdad, me has dado hondo con tu trabajo otra vez más. Sólo me queda animarte para que sigas trabajando y que nos sigas regalando obras maravillosas como ésta y darte las gracias, sí, por tu saber hacer, por tu forma de explicar historias única e irrepetible, porque sí, de verdad, porque estoy segura que pasará mucho tiempo antes de que los espectadores olvidemos tus CARTAS DESDE IWO JIMA, gracias Clint por ser lo que ahora muchos se honran en llamarte, el último gran clásico.
Recibe mis más cordiales saludos, tu admiradora infinita,
Arual

PD. Ah! Y te cuento un secreto, que sepas que anoche lograste con tu película que mi marido disfrutara y saliera completamente satisfecho del cine después de ver un film en V.O.S., créeme, todo un milagro!

sábado, 10 de marzo de 2007

Sorpresa inesperada.



Lo ha sido. Sí. THE HOST ha sido una sorpresa inesperada para mí. Llevaba días viendo este trailer en el cine y pensando que tal vez se trataba de otra película de terror más. No leí absolutamente nada de ella. Ni críticas, ni sinopsis, nada.
Ayer iba a ver CARTAS DE IWO JIMA, y por segunda vez hubo cambio de planes de último momento, había empezado ya hacía media hora, consulté mal el horario, y ante la taquillera y sin demasiada premeditación pronuncié: "Sala 6."
Mi marido saltaba de alegría a mi lado, pensando para sus adentros (se le notaba en el semblante): "Por fin una de miedo!".
Buscamos las butacas mientras él sorbía su Chupa Chup y yo desempaquetaba un Kit Kat blanco. Nos sentamos. Intercambiamos unas breves palabras y desconectamos los móviles mientras en pantalla los trailers de nuevos estrenos iban apareciendo en una sucesión infinita de imágenes a las que no prestaba ni un mínimo de atención. Dentro de mí una vocecilla me decía que con esta sarta de anuncios seguro que habría estado a tiempo de ver la segunda parte del díptico de Eastwood. Por fin empezó THE HOST. Todo bien. Un científico yankee hace una chapuza en su laboratorio y el resultado es la aparición de una asquerosa criatura a caballo entre una trucha gigante y el mítico Alien en el río coreano Hwan.
A los pocos instantes se nos presenta a la familia protagonista y al monstruo. Yo alucino. Aparece descolgado de un puente en plena luz del día. No escondido o atacando por sorpresa como vienen siendo habitual no. Todo lo contrario. Está allí plácidamente como tomando el sol y de repente salta dentro del agua y se acerca a la orilla. La muchedumbre curiosa que lo ha estado observando desde el parque anexo ahora le tira comida como si de un mono del zoo se tratara. Y entones.... zasssssssssss, él empieza su brutal ataque a diestro y siniestro en una escena auténticamente impactante que deja al espectador sediento de emociones fuertes boquiabierto. A partir de ahí la historia da un giro de 360º y lo que yo pensaba que era una película plana con sustos sangrientos medidos cada siete minutos se convierte en una deliciosa y divertida comedia de exaltación de los valores familiares con altas dosis de crítica social. Sí, grata sorpresa. No seguiré destripando el argumento porque a estas alturas ya me he cargado el principio del film, pero sí diré que la trama no deja indiferente en ningún momento: hace reir, asusta, conciencia de las manipulaciones políticas que utilizan todos los gobiernos y de lo poco que les importa el pueblo, emociona, en fin, que vale la pena porque te remueve por dentro y sales del cine satisfecho de haber desembolsado los 6 eurazos de la entrada, que ya es mucho en los tiempos que corren. THE HOST es pues como ya he dicho una sorpresa inesperada.

viernes, 9 de marzo de 2007

La última noche.

No llevaba ni dos horas en la ciudad, las justas para llegar con tiempo al hotel, dejar mi maleta y poder cenar tranquilamente algo ligero antes de acostarme. Convenía irme pronto a descansar para estar bien al día siguiente dado que el horario del curso que iba a realizar me iba a obligar a madrugar más de lo acostumbrado y el viaje había sido de lo más agotador. No tenía la esperanza de recibir noticias de él aquella noche, ya me había advertido con anterioridad la imposibilidad de encontrarnos en los tres días de mi estancia allí, pero no quería perder la ilusión, no quería obviar esa motita de esperanza que albergaba dentro de mí desde hacía semanas y que me decía que él me estaba mintiendo. En cualquier caso también sabía lo complicado que le resultaba poder verse conmigo, entendía sus circunstancias y me autoconvencía a mí misma que debía dejar de ser tan egoísta al respecto de la situación, pero me resultaba difícil, cómo iba yo a imponer mi cabeza a mi corazón, jamás lo había hecho, era una soñadora compulsiva sin remedio alguno. Ya en la cama revisé el correo del trabajo en mi portátil y dejé abierto el messenger por si debía llegarme alguna señal por esa vía. Nada. No la hubo. Decidí leer un ratillo para coger sueño ya que no estaba muy por la labor y abrí la página marcada del libro que estaba leyendo en aquel momento, BROOKLIN FOLLIES, de su admirado Paul Auster, un escritor que me había descubierto él y que suele utilizar hábilmente el azar como trasfondo esencial de muchas de sus novelas, ese azar caprichoso que nos había unido una noche cualquiera de otro mes de marzo no muy lejano. Por fin me dormí pasada ya la medianoche, emborrachada por la fabulosa prosa del literato neoyorkino.
Al día siguiente todo transcurrió lamentablemente según lo previsto: una aburrida mañana metida entre clases y ponencias varias, almuerzo con algunos colegas de profesión que también asistían al curso y con los que ya había coincidido en otras ocasiones y después un paseo tranquilo en soledad para despejarme de aquel cúmulo de información adquirida a lo largo de la jornada y también de su imagen que aparecía con flashes intermitentes en mi mente.
Sobre las ocho volví al hotel pero mis pensamientos no se habían apartado ni por un segundo de él, cómo olvidarle, cómo borrar aquel maravilloso viaje anterior en el que por suerte él me había dedicado todo su tiempo, me había enseñado sus rincones favoritos de la ciudad, me había hecho soñar despierta, cómo apartar de mi imaginación aquellos ojos divinos que me miraban a cada momento revelándome que era única y especial para él y que a pesar de todo siempre lo sería, aquellos paseos azules bajo la luna llena y aquellos brazos y aquella piel que me amó sin medida ¿cómo?
Acababa de darme una ducha cuando oí el sonido de la llegada de un mensaje a mi móvil. Corrí apresuradamente para ver de quién era y al abrirlo leí lo siguiente: "No me gusta dormir en el pasillo de un hotel." Sonreí abiertamente al tiempo que me colocaba el albornoz bien y procedí a abrir la puerta de mi habitación. Allí estaba él. Mirándome con sus ojos abiertos de par en par. Regalándome su mejor sonrisa.
- ¡Alex! - Grité desmedida.
- Shhhhhhhhhh... - Susurró él con su cálida voz - Alguien podría descubrir nuestro secreto.
- No me importa. - Alegué riendo y cerrando la puerta detrás de él - Has venido y eso es lo principal. ¿Cómo te las has arreglado? Bueno mejor no, no me digas nada, no quiero saberlo, estás aquí y con eso me basta.
El me miró como lo había hecho tantas veces en nuestro anterior encuentro. Me sentí flotando en un nube y sin posibilidad alguna de bajarme de ella, y menos cuando me cogió de la mano, me atrajo hacia él y me dió un beso delicioso.
- ¿Mejor ahora? - Inquirió divertido.
- Mejor imposible. - Respondí sin vacilar mientras lo empujaba hacia mi cama. - ¿No vamos a ir a cenar preciosa?
- Hay servicio de habitaciones también... - Murmuré mientras mis manos se empeñaban en iniciar lo que iba a convertirse en una magnífica velada de sexo.
Pasamos una noche de fábula haciendo el amor, nos dejamos llevar por una pasión descontrolada que nacía en lo más profundo de nuestros cuerpos y de nuestras mentes. Caímos exhaustos cuando faltaba poco para despuntar el alba. A tan sólo cinco minutos para las siete volví a salir de la ducha, ahora él yacía medio dormido y le desperté con un beso.
- Tengo que irme enseguida.
- Lo sé, yo también. - Añadió mientras se desperezaba.
No hubo más preguntas, no hubo más planes, no hubo más conversaciones. Ninguno de los dos se atrevía intuí. Nos despedimos en la puerta del hotel. No tuvimos ni tiempo para desayunar. Él tenía prisa. Yo tenía prisa. Un vacío increíble se apoderó de mí al verle doblar la esquina y desaparecer de mi vista.
Aquel día fue extraño, estuve ausente, demasiado, las horas pasaron largas y a mí no me importaba, no quería que avanzara el tiempo, no quería que llegara la noche, una noche que casi seguramente pasaría sola, sin él. No me equivocaba.
Sobre las cuatro de la tarde al salir a uno de los descansos del curso miré mi móvil y vi otro mensaje suyo: "Siempre guardaré tu maravilloso recuerdo."
Cerré los ojos y apreté los labios, no quería que nadie se percatara de mi reacción. Me disculpé ante mis compañeros y me fui al baño. Cerré la puerta con el cerrojo y rompí a llorar.
Sabía que llegaría la hora de despedirme de él, pero jamás habría pensado que sería tan pronto. Él me había regalado aquella última noche. No hubo explicaciones, como siempre. Sólo hubo un remolino de sensaciones y sentimientos, como siempre, que aún ahora, pasado mucho tiempo, soy incapaz de quitarme de la cabeza, sensaciones y sentimientos convergentes en aquella noche. Nuestra última noche. Esa noche en mi MP3 sonó Placebo. Esta noche aún sigue sonando.

miércoles, 7 de marzo de 2007

El "pongo".

Mi suegra me anuncia que se va de excursión a Montserrat con las amas de casa, tiemblo. Mi tía Avelina se embarca a un viaje del IMSERSO titulado "Conozca Europa en 7 días", tiemblo. Mi cuñada se va de vacaciones a Torremolinos, vuelvo a temblar. ¿Os sentís identificados? ¿Conocéis al tipo de temblores a los que me estoy refiriendo? Si tenéis el trastero lleno de jarrones y objetos variopintos diversos con el texto amorosamente inscrito de "Estuve en Toledo y me acordé de ti", bienvenidos al club, al selecto club del "pongo".
Y qué es el "pongo" os preguntaréis en este mismo instante, pues el "pongo" no es más que aquel objeto extraño de dudoso gusto, o sea, friki que te mueres, que no pega ni con cola en la decoración estilo Ikea de vuestra recién adquirida vivienda con hipoteca de las de para "toa" la vida literalmente, y que el día que alguien con "cariño" os lo regaló vosotros os preguntastéis interiormente sin dejar de mostrar la más falsa de vuestras sonrisas "¿Donde narices lo "pongo"?, al tiempo que os planteabáis sinceramente la posibilidad de ahorcar a aquel ser querido y alegar que había sido un trágico accidente. Con lo bien que habrían quedado con una botellica de algún licor típico o alguna delicia gastronómica a las que yo siempre le hago buen provecho, buff!
Menos mal que hoy en día hay gente que es capaz de sacar punta de absolutamente casi cualquier cosa y por eso ese alguien, después de una noche de borrachera o después de una mañana de domingo limpiando el citado trastero, se le ocurrió la brillante idea de organizar el Primer Concurso de "Pongos" del mundo mundial, mejor dicho, más concretamente de Illa Diagonal (un conocido centro comercial barcelonés) del que podeís obtener más información en la web creada para y por tal propósito: DONDE LO PONGO.
Seguro que a más de uno se le ocurre ya algún peculiar "pongo" de su particular museo de los horrores para llevarlo a concurso, ¿me equivoco?

martes, 6 de marzo de 2007

Reencuentros.

¡Qué bueno es recibir la llamada de alguien a quien aprecias muchísimo con la que has compartido momentos geniales en la facultad y fuera de ella anunciándote su próxima boda!
Ayer justo me sucedió eso, eran casi las siete de la tarde y acababa de llegar a casa después del trabajo, después de un lunes que como otros tantos uno está más allá que acá, uno está más en babia que otra cosa, y más después de desconectar como lo hice yo este fin de semana en mi pueblo, aprovechando el buen tiempo, de la compañía de la familia, de los amigos y del sol que bañaba inusualmente las calles de marzo, pero que invitaba a pasear y a salir, y sobre todo a disfrutar.
Vi tres llamadas perdidas en mi móvil de M.J., debió sonar mientras conducía, no me enteré. Tomo el móvil y leo un SMS suyo: "Eps nena no hay manera de hablar contigo, que nada que sólo quería decirte que .... ME CASO!!! Mmm nos hablamos.".
Buff y tanto que nos hablamos, ahora mismo. A ver, devolver llamada. Ya está. Suena tres veces. Descuelga. Listo.
- Holaaaaaa!!
- Enhorabuena!!!
(...) (15 minutos de larga y emocionante conversación)
Qué contenta me he puesto, nos volveremos a reunir todas, qué difícil resulta a veces, que si falla una, que si falla la otra, que si hace meses que no nos vemos, que si a ver si te vienes ya a vernos, que si nos tienes abandonadas, que a ver cuando puedo, siempre excusas, siempre historias rutinarias y aburridas que nos impiden volver a estar juntas todas como en los viejos tiempos, como en aquellos maravillosos años, sí, aquellos años en los que estábamos todo el tiempo pegadas, en clase, en la cafetería, en la biblioteca, en alguna casa, de viaje, de fiesta, paseando, de tiendas, mmmm, qué recuerdos. Todo me ha venido a la memoria. Iré, claro que sí, como ya fui a la boda de M., y como ellas vinieron a la mía, será maravilloso, será el próximo 8 de septiembre, apunto fecha en mi agenda, ¡no fallaré!
Y es que si por algo me gustan las bodas es por compartir un momento, un lapso de tiempo breve o infinito, con la gente que echo de menos, es lo mejor, las parafernalias y los convencionalismos no van conmigo, pero estar con tu gente, no tiene precio. Por eso mi boda fue un día tan especial. Ya no tanto por el mero hecho que representaba, yo sabía que estaba irremediablenten ligada a J. mucho antes que pusiéramos en marcha aquella tediosa maquinaria nupcial, sino por el compartir un día, todo un día con aquellas personas que han significado algo para mí en esta vida, por ser un reencuentro formidable que jamás olvidaré, eso y mis peripecias de la noche de bodas que dan para un post a parte, y no por lo que estáis pensando, lamentablemente, jeje!

domingo, 4 de marzo de 2007

Mi tardío homenaje a Scorsese y varios asuntos cinéfilos más.


Ya lo hice cuando hablé de BILLY ELIOTT en un post anterior y vuelvo a hacerlo hoy en mi tardío homenaje - más vale tarde que nunca - a Martin Scorsese, reeditar una antigua crítica, escrita en mi espacio anterior, en este caso la de INFILTRADOS, y que la mayoría imagino no habréis leído. Quiero compartir pues la opinión que me generó el visionado de la oscarizada película del director neoyorkino y manifestaros que sigo manteniéndola, a pesar de los galardones obtenidos....

"Historia de una rata.
Aprovechando este hueco festivo en mitad de la semana laboral aproveché para ir al cine a ver INFILTRADOS y me siento con la obligación de hablar de ella.
Y es que he de confesar, otra vez confesando vaya, que he vuelto a creer en Martin Scorsese por fin. No pienso que pudiera incluirlo en mi lista de realizadores favoritos, pero desde luego es innegable que hay títulos de su carrera que son verdaderas hitos en la historia del cine, desde su contundente TAXI DRIVER, pasando por la deliciosa EL COLOR DEL DINERO, o la polémica LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO, hasta mi favorita y en mi opinión, obra maestra, UNO DE LOS NUESTROS. También quiero hacer mención especial a otros dos títulos que tal vez no tuvieron la misma repercusión pero que desde luego son grandes muestras del buen cine del director neoyorkino y del estupendo funcionamiento del tandem que formó durante mucho tiempo con el actor Robert de Niro, EL CABO DEL MIEDO y CASINO.
En cualquier caso desde el estreno de esta última yo no había vuelto a apreciar el cine de Scorsese. Sus dos últimos títulos, GANGS OF NEW YORK y EL AVIADOR, en especial esta última, me habían aburrido soberanamente. Había perdido la fe en él y de hecho no esperaba con ansia sus nuevos proyectos, más bien lo hacía con escepticismo. Así que comprendí perfectamente por qué tampoco la Academia de Hollywood le concedió su beneplácito al competir con la tremenda, brillante y desgarradora MILION DOLLAR BABY de mi adorado Clint Eastwood.
Pero las cosas cambian, y los grandes casi siempre acaban demostrando por qué son tan grandes y por qué en otro momento fueron capaces de demostrar al séptimo arte todo su talento. Y así ha sucedido con Scorsese y sus INFILTRADOS. El director ha vuelto a despuntar la brillantez alcanzada con su película de mafiosos más famosa y ya antes nombrada, UNO DE LOS NUESTROS.
En esta ocasión la trama se situa en Boston y no en su ciudad natal y fetiche, Nueva York, el guión está basado en el de un aclamado film hongkonés titulado INTERNAL AFFAIRS y el elenco de actores es espectacular: con el gran Jack Nicholson, que ya confesó que había disfrutado mucho haciendo el papel de jefe de clan mafioso malo malísimo y se nota porque lo borda; el "protegido" de Scorsese, Leonardo DiCaprio, que lejos de lo que muchos han podido opinar bajo mi humilde criterio interpreta al dedillo el papel de marioneta policial embutida en el teatrillo peligroso y duro de la mafia bostoniana; la estrella en alza Matt Damon que parece ser un indispensable ya en los buenos films de acción que se hacen en Hollywood últimamente; y como no, el estupendo Mark Walhberg, que realmente interpreta con maestría su papel de poli de carácter pero con principios, muchos principios. Todo ello se adereza con un guión que se sale, trepidante, con la dosis justa de intriga en cada momento que te clava en la butaca del cine y te impide hasta respirar, acompañado de un montaje que todo el tiempo te plantea claramente en que momento de la historia se encuentran los personajes y qué peligros le acechan, dejando todos los cabos atados a medida que avanza el metraje, y acompañado de una música, otra vez de Howard Shore, colaborador habitual de Scorsese, que te atrapa irremdiablemente en cada instante del film. En definitiva se puede decir que el último trabajo de Scorsese es una película redonda, una película que aunque empieza con dos historias paralelas acaba convergiendo por necesidad en un final brutal que permanecerá mucho tiempo en mi recuerdo, una película con claras posibilidades de cara a los Oscar, aunque este año Martin deba volverse a ver las caras con el viejo Clint, y con una escena final que resume a la perfección la historia contada, la historia de una auténtica rata."

Escrito por Arual el 2 de noviembre de 2006 en www.arualcpb.spaces.live.com


Adicionalmente quiero aprovechar este post de cine con el que culmino mi semana bloggera para deciros que me siento tremendamente feliz porque sigue habiendo una considerable avalancha de títulos interesantes en cartelera, bueno no precisamente en la de mi ciudad, pero digamos "en cartelera", como concepto global, ya me comprendéis.


Y que lejos de estresarme me dispongo a disfrutar, vía sala de cine, vía dvd o vía mula, lo que se tercie, de esta buena racha de cine.
Ayer por la noche vi MARIA ANTONIETA, la verdad es que la Coppola no me cautivó con este film como lo había hecho en su ópera prima, LAS VÍRGENES SUICIDAS, o en su segunda obra, LOST IN TRANSLATION, una de mis pelis de cabecera como sabéis, pero, pero, pero, como a mí siempre me gusta buscarle el lado bueno a todo, a esta película también se lo encontré, y entre los ronquidos de mi marido y de mi amigo C., yo y mi amiga P. nos dejamos embaucar por su deliciosa banda sonora y hoy os he de confesar que ya he puesto a bajar algunas de las evocadoras canciones que bañan las versallescas imágenes de este peculiar invento de la retoño de Francis Ford Coppola. Para muestra os dejo un botón...

viernes, 2 de marzo de 2007

Last night the TV saved my life.

Llevo una semana de lo más extraña, gripazo mezclado con mucho trabajo, pesadas reuniones, tiempo inusualmente estival, días que vuelan, fiebre, noches que sencillamente se esfuman, congestión nasal, regresiones cíclicas en mi estado anímico, mensajes alentadores, la verdad es que no tengo ni idea cómo definir este lapso de tiempo transcurrido entre el domingo y hoy viernes. Menos mal que afortunadamente hubo un momento en esta marabunta que compensó todo lo demás, a veces la magia que te proporcionan unos breves instantes lo suple todo, o al menos esa es la sensación que tengo… Pero no quiero hablar sobre ello. No, porque llegó ayer jueves, el maldito jueves, un jueves que por motivos laborales lo pasé en un estado permanente de shock, me sentí como en una maratón, debía llegar a la meta y no había excusas, no podía desfallecer, y llegué, y tanto que llegué, pasadas las nueve y media a casa, pero bueno, es lo que pasa cuando te ascienden, que ni de lejos se compensa el aumento de sueldo con el incremento de grado de pringadez que alcanzas. Es una trampa más como muchas otras de esas que te ponen en la vida disfrazadas con bonitos lazos de colores. En definitiva llegué tarde pero llegué a tiempo para ver buena parte del episodio dos de la tercera temporada de MUJERES DESESPERADAS en FOX. Y ahí he de decir que debo agradecer a su equipo de guionistas que me salvaran la vida anoche. Qué madurez tan bien llevada la de esta magnífica serie. Porque una vez superas el episodio piloto y alcanzas la gloria en la primera temporada, es complicado mantener el nivel en la segunda, pero es mucho más difícil aún hacerlo en la tercera, y más con la frescura que lo hace ésta, que es realmente envidiable. Cada capítulo contiene tanto que no deja respiro, y ahí está el secreto creo yo, las tramas no se hacen largas, ni medias, se hacen cortas, cortísimas, porque se resuelven con ligereza pero siempre dejando pequeños hilos sueltos que con el tiempo y la buena mano de los responsables entretejerán nuevos misterios, nuevos argumentos, nuevas complicaciones para ese grupo de vecinas, pero sobre todo de amigas, que conviven en Wisteria Lane, donde tras una apacible calma, nada es lo que parece. Adoro el aplomo de Bree, la inteligencia de Lynette, el desparpajo de Gabrielle y la inocencia de Susan, las adoro con sus virtudes, pero también me encantan sus defectos, defectos que son realzados en guiños innumerables que confieren algunos de los mejores momentos televisivos de la serie, como la reacción ante la primera experiencia orgásmica pasados los cuarenta (gracias a la inestimable ayuda del sexo oral) de una ama de casa republicana como Bree Van de Kamp en el episodio 1X03 consistente en irse al médico para saber qué le ha pasado y asegurarse de que no ha sido una embolia cerebral como ella teme, definitivamente grotesco y genial, no me digáis que no.
Finalizado el episodio de marras me vi el piloto del nuevo producto televisivo hecho por y para lucimiento de Calista Flockhart - ¿os he dicho alguna vez que la aborrecí en ALLY MCBEAL? -, CINCO HERMANOS, producto que os he de confesar no me disgustó. Y es que esta primera entrega no tuvo mala pinta, fue lo que debe ser un primer capítulo. Pequeñas pinceladas que nos definen con claridad a los protagonitas y que culminan con un hecho tremendo que explota en sus vidas para poder dar vidilla a las posteriores tramas con las que imagino se enrevesará el guión. Y hasta ahí puedo leer.


La serie terminó a tiempo - es una gozada ver series sin apenas cortes publicitarios, en el tiempo en que yo me vi casi cuatro capítulos de cuatro series diferentes una compañera de trabajo sólo vió uno de MIR en Tele 5 según me ha contado esta mañana mientras nos tomábamos el Nespresso de rigor- para que aún enganchara un buen pedazo de BIG LOVE, serie de la que ya habló Mer en su blog catódico LA CHICA DE LA TELE que tengo debidamente enlazado, y de la que ya había visto algún episodio anterior y que deslumbra por la brillantez de los actores con los que cuenta, Bill Paxton, Jeanne Tripplehorn y Chloe Sevigni, y como no por lo original de su planteamiento. A mí es que me intriga saber cómo se las va a arreglar este mozalbete con tres esposas, cuando la mayoría de los mortales no se apañan con una, es así, ¿o no?


Concluí la velada con otro episodio de la segunda temporada de L, serie que narra las aventuras y desventuras de un grupo de amigas lesbianas residentes en Los Angeles y que el año pasado me tuvo embobadísima, con esa pareja estable que quiere tener un bebé y afianzar su relación, con esa tenista de élite que no se atreve a salir del armario, con esa rompecorazones femeninos que no atiende a sentimiento alguno, con esa bisexual que no acaba de decidir cuál es su opción y si quiere poner límites, con esa mujer hetero que descubre la chispa de su homosexualidad, etc. etc., pero que este año me aburre soberanamente y creo que voy a dejar de ver porque ya empieza a perder ritmo y a repetirse más que el ajo. Y así fue como finalicé bien un horrendo día ante la caja tonta, que hay días que me hace pensar que no es tan tonta, la verdad, versionando aquella vieja canción, "last night the TV saved my life"....